lunes, 22 de agosto de 2011

Déjenme Ir

No pregunten por qué, pero creo que mi muerte será violenta. Y aunque no fuese así, creo - también - que dejaré esta vida solo.

En realidad no pienso mucho en eso ni en la muerte; me preocupa más la gente que se quedará tras mí.

En su momento describiré como quiero que se guarde luto por mí. Entre las cosas que no tendré control, son las emociones que mis queridos y cercanos.

De ahí que mencione mi idea de morir violentamente. Si muero en manos de alguien más, por la razón que sea, ya sea en un accidente o porque lo merezca o no, deje lo que deje atrás... No quiero que nadie que me haya conocido, querido o amado, por ningún motivo, se embarque en alguna vendeta personal.

Sin importar a quien se le inpute el crimen, o quien resulte culpable del mismo, no quiero que nadie viva con la maldición de mantener a esa persona en su mente y/o corazón.

La justicia hará lo que sea posible, o lo mejor que se puede. Aparte de esto, no quisiera que mis amigos o familia estuvieran activamente en el asunto, o que se envolvieran emocionalmente con el caso, los sospechosos o culpables. Si hay justicia en mi caso, bien, si no, también.

El encontrar, procesar, enjuiciar y encarcelar al culpable es un asunto de los vivos; lo único que me preocuparía es que ese individuo hiciera daño a alguien más, y por eso debe ser llevado a la justicia.

En lo que tiene que ver conmigo, sólo quiero que me den sus respetos aquellos que se sientan llevados por el amor, la responsabilidad y/o el honor. Lo anterior es lo que se le debe a quien se ha ido; eso, y recordarlo en todo su tiempo vivo, en su esplendor. Una vez en el hoyo, no hay nada que al muerto le pueda afectar. Los "pésame", las condolencias y lo demás son para los vivos, para los que se quedan; lo mismo es con la justicia, que sólo da paz a los vivos.

Si hay alguien que vaya a recordarme, quiero que me recuerde en vida, y no por aquello que me la quitado. Y envolverse activamente en un crimen no le permitirá a ese alguien recordarme como es debido, sino en una situación dolorosa y triste... Una situación que nunca me ha descrito y que nunca me describirá.

Así que, es mi deseo, que dejen a la justicia hacer lo suyo; ni busquen ni odien a nadie por el crimen, sea quien sea. Quiero que todos sigan su vida, y que me recuerden por quien fui en vida.