jueves, 10 de diciembre de 2015

De Vacaciones en la Oficina (Versión Diciembre 2015)

Parece que se está haciendo costumbre que cada año, más o menos a estas alturas, me encuentro en la "banca" - osea, sin proyecto y esperando por otro.

En esta ocasión YO pedí que me mandaran a "descansar". Mi post anterior hablaba de mi regreso a Softtek y que entraría a un proyecto que sería todo un reto para mí; en eso días estaba muy emocionado por la aventura. Hoy estoy agradecido de que terminara para mí.

La razón es que mi cuerpo, y especialmente mi mente, no soportó la situación del proyecto. Por "situación" me refiero a lo que se vivía día a día, las interacciones con gente del cliente y propia de Softtek, las expectativas de trabajo y los egos de varias personas, especialmente de mis jefes.

El año lo había comenzando condición emocional con respecto a depresión. Las visitas al psiquiatra ya era cada mes (después de haber pasado años yendo cada 2 semanas), y mis medicamentos se había reducido y así como las dosis que consumía.

Después de 3 meses en el proyecto mi salud detrimento de forma considerable, porque el proyecto exigía demasiado de mí. Tuve una recaída sensible en la depresión, una vez visité al psiquiatra cada 2 semanas, las medicinas crecieron en número, así como las dosis que tomaba de cada una. Al comenzar el año tomaba 4 pastillas de 4 medicamentos; hoy tomo 7 pastillas de 5 medicinas diferentes (sin mencionar el aumento en la dosis de cada pastilla) - ese es mi desayuno todos los días: medicina y leche.

Llevo 4 días en banca (contando el día de hoy), y me siento de maravilla; desde el jueves de la semana pasada sentía un gran alivio, sentía que me había quitado un GRAN peso de encima. Comencé la entrega de mis actividades hace un mes, y cada día que pasaba algo ocurría que reforzaba mi decisión, confirmaba que no estaba huyendo de una responsabilidad por ser difícil, sino que daba un paso atrás y me retiraba de una situación absurda y dañina, la cual no me superaba por ser incapaz, sino porque estaba abarrotado de cargas sin sentido, casi como si su propósito fuese causar estrés sobre sus miembros.

El aprendizaje más importante de todo esto fue que debo decir "no puedo" y retirarme cuando soy incapaz de cambiar o lidiar con una situación; que no debo dejarme controlar por mi ego, porque el no abandonar lo que me daña me hará más daño que lo que pudiera ganar.

En fin, ya veremos que otro proyecto o aventura se presenta próximamente. Por lo pronto pasaré diciembre esperando por lo que viene, disque estudiando para cursos internos de la empresa, pero sin vacaciones (sólo los días oficiales) y asistiendo todos los días a la oficina a que me pasen lista... literalmente.