viernes, 23 de noviembre de 2007

Al fin...

Bueno, finalmente vivo en un apartamento. Y aunque debería estar muy emocionado, resulta que me esta tomando tiempo para asimilarlo.

¿qué más podrían esperar de alguien que vivió diez meses en un hotel? Así que de entrada siento como su aún viviera en un hotel; estoy seguro que cuando comience a amueblar el lugar, sentiré que es mio.

No, no está ni un poquito cerca de la playa. Más o menos estoy como a 25 minutos de la playa y a menos de 10 de la chamba. Ya sé, dije a los cuatro vientos que viviría cerca de la playa; pero así como la economía mexicana, entre en reseción. Por lo tanto necesito cuidar cada dólar.

El lugar esta excelente. La distribución del apartamento me acomoda muy bien: un cuarto, cocina con barra, sala y un pequeño espacio que puedo usar como estudio, más porque hay un closét a un lado. Tambin tengo un baño completo, con tina (lo siento Cuidadora, pero me veré en la necesidad de usarla de vez en cuando).

Ahorita no tengo nada; el día que tome el depa, compré una cama inflable y ropa de cama para ella... Y no hay nada más. Ah, bueno, y la cortina de baño.

Para diciembre trataré de hacer un poco de espacio en mi presupuesto para comprar algunas cosas. Dependiendo de domo se den las cosas de aquí a febrero sabré que tanto comprar de muebles. Al menos los electonicos los puedo mobilizar fácilmente.

Últimamente he pensado en comprar o adoptar una mascota. Aunque prefiero perros, consegur un gato no es tan mala idea; al menos al gato no necesitó enseñarle donde hacer sus necesidades... Sólo necesitó ponerle su caja de arena y se acabó. Con un pero es toda una diferente historia.

Así que ahora espacio es lo que me sobra. Ya puedo alojar algunos visitantes sin problemas; me avisan con tiempo para estar preparado, pero por lo menos ya puso y alfombra donde caer.
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