martes, 13 de mayo de 2008

No Más Tierras Lejanas

Hola,

¿Cómo te va? Para variar, has de estar ocupada, lo suficientemente ocupada, no sólo para no contestar el teléfono, sino para ni siquiera escuchar la bola de mensajes que están pendientes en tu contestadota. Terrible tu caso.

Un pajarito me dijo por ahí que traes carro nuevo, pero con la carga de trabajo que llevas, no lo has podido ni disfrutar. Eso es una pena.

De hecho, sólo me entero de si estás bien, vives, comes, viajas o descansas por tu mami. Creo que en los últimos 5 meses, he hablado más con ella que contigo... lo cual no es triste, terrible o una pena; pero preferiría escuchar todas esas historias de ti.

En fin, sólo quiero que sepas que estoy contento porque te ha ido muy bien en tu chamba, y parecer que te toman muy en serio ahí. Y no es para menos, siempre has sido muy chambeadota e industriosa, y creo que eso lleva lejos a cualquier persona. Sin embargo, espero que el trabajo no este chupando lo mejor de ti, para que no pierdas ese ángel que llevas contigo.

Por lo pronto te platico que ya estoy de vuelta en Monterrey. De alguna forma, algo cambio, lo cual es bueno; incluso el ambiente en la oficina es distinto; de hecho, el ambiente en la planta es mucho muy distinto. Mis amigos y conocidos no son los mismos, pero cambiaron... algo cambio. No es para menos, en 15 meses pasan muchas cosas y - desde luego - la gente cambia, lo cual es muy saludable.

Temía que el mundo fuera el mismo cuando regresara. Ahora puedo ver que el reto reside en no aburrirme a mi mismo. Planeo comenzar a tomar clases de francés, ir al gym y hacer mucha fiesta este verano.

La única duda que me queda es: ¿cuándo te escucharé, o veré otra vez?

Te Quiero