jueves, 18 de marzo de 2010

Servicios de Salud

En el último año, el tema sobre “health care” en E.U.A. está en boga. Esto se debe a la propuesta del presidente Obama, en los cambios al sistema de salud en el país.


En la página de la Casa Blanca se puede leer la propuesta de parte de la presidencia al respecto; si les interesa leerla, pueden encontrarla aquí.

El tema del sistema de salud estadounidense no es nuevo. Desde hace unas 3 décadas ha estado en el aire, hasta llegar al punto de ser un tema de importancia para los norteamericanos, especialmente para clase medieros.

Quizá como mexicano se me hace difícil entender la importancia de estar asegurado en lo que a gastos médicos se refiere. Aquí algunas ideas infundadas, que pondré en forma de preguntas: ¿será por qué los mexicanos nos enfermamos menos?, ¿será porque no somos tan paranoicos que los gringos?, ¿será porque no nos importa, hasta que nos enfermamos?, ¿será porque preferimos lidiar con malestares a visitar a un médico, a menos que la enfermedad sea mortal o nos cause tanto malestar que ya no podemos vivir con ella? No sé, sólo estoy diciendo cosas al aire, sin fundamento, ni un estudio previo. Sin embargo, como mexicano expuesto a la cultura de EUA puedo decir que los mexicanos somos menos sensibles a la necesidad de servicios médicos accesibles, que nuestros vecinos del norte.

Pero el que seamos menos sensibles a la necesidad de servicios médicos, no quiere decir que necesitemos menos atención médica. Así como lo he dicho en posts anteriores, el gobierno no debe discriminar entre sexos, razas o preferencias… la gente en el territorio son mexicanos, todos los ciudadanos de esta república. De ahí que pienso que el gobierno debe preocuparse activamente por la salud y bienestar físico de su población, tal como lo debería hacer por la seguridad y la educación de los mismos.

Desde luego, en México existe el IMSS y el ISSSTE, organizaciones que existen para asistir a cualquier afiliado a ellos; incluso trabajadores de PEMEX y quiénes pertenecen a la milicia (marina, ejercito, etc.) tienen acceso a hospitales dedicados a su atención.

Pero a diferencia de los hospitales de PEMEX y la milicia, el IMSS deja mucho que desear. Y antes de hablar de lo malo, quiero decir que hay médicos, enfermeras de dicha institución, tal como su equipo e instalaciones que son magníficos; el IMSS ofrece, en muchos casos, servicios y atención tan buenos como cualquier hospital o clínica privado. Sin embargo, el problema no es lo que el IMSS puede hacer, sino lo que deja de hacer.

El caso más común, es el de una persona que no está afiliada al IMSS, sea porque ha perdido su empleo o porque nunca ha pertenecido a la institución, no será atendida sin importar su condición. Así pues, si alguien es atropellado o sufre cualquier accidente o incidente, aun enfrente del hospital, no será atendido. Desde luego, hay un principio en esto, pues el IMSS debe ver por los intereses de sus afiliados, y que no deben quitarle recursos a estos últimos por atender a alguien no lo es. Aun así, afiliado al IMSS, el poder acezar a sus atenciones es sumamente problemático; los afiliados necesitan llegar sumamente temprano a la institución para poder obtener la oportunidad, la cual sólo les permitiría llegar a hacer la cita con el especialista, y en caso de obtener la cita, esta no necesariamente es inmediatamente. Finalmente, después de las consultas, el problema es conseguir las medicinas, que el mismo IMSS debe proveer, pero que carece de los inventarios para lograrlo.

Ahora, que trabajadores del gobierno o paraestatales tengan acceso a servicios exclusivos se me hace injusto. No porque no lo merezcan, si no porque esos servicios se pagan finalmente de dinero que vienen de los contribuyentes, que dicho de paso no todos están afiliados al IMSS, ni trabajan para el gobierno o paraestatales.

Desde luego, comparados con EUA, los servicios públicos de salud de México quizá son más accesibles al público general que ellos. Pero lo que como mexicanos nos debe preocupar es qué tan bien funcionan esos servicios de salud a los mexicanos.

Insisto que el IMSS desde luego provee su servicio; sólo digo que a veces está saturado y terminar por no dar lo mejor, y eso lo vuelve ineficiente.

Personalmente creo que el gobierno aun puede hacer más para mejorar los servicios de salud del país. Creo que uno de los principales problemas es querer controlar quiénes pueden y quiénes no pueden accesar a los servicios de salud. O sea, la burocracia ha sido lo que poco a poco ha consumido al IMSS. Asimismo, el dividir los servicios de salud entre otros grupos, divide los esfuerzos de atender a la gente que necesita atención médica.

Así pues, mi idea sobre un sistema de salud justo y equitativo sería uno como el que han implementado Cuba y U.K., o sea, no hay diferencia que asista a un hospital, cualquiera será atendido, tratado y hasta recibirá medicinas para su atención… gratis, todo pagado por el gobierno. No veo lo injusto de eso, al contrario… otra vez, cualquier gobierno debe de preocuparse por el bienestar de todos los ciudadanos; la salud no es algo que se merecen los que trabajan o los que pueden pagar por un médico, si no para cualquiera que lo necesite.

La salud de una persona no debería ser un negocio, una opción para el pudiente… si no un derecho con el que se nace. Además, los hospitales del IMSS, ISSSTE, PEMEX o cualquier otro servicio médico patrocinado por el gobierno para sus instituciones o paraestatales, son pagados por contribuyentes. Dejemos a un lado quiénes pagan más o menos impuestos; si se trata de repartir la riqueza en nuestro país, creo que distribuir parte de toda esa recaudación entre toda la población, asegurando la salud de cualquiera… al menos de cualquiera al que se le pueda llamar mexicano, por lo menos.

En vez de estar preocupados por quiénes pueden o no pueden ser atendidos, creo que sería más fácil llevar registro del tratamiento que cualquiera haya recibido. En fin, ¿qué importa quién recibe atención médica, o cuánto se gasta en cada persona por ello? El gobierno debe ver por el bienestar de sus gobernados, que dicho sea de paso, han escogido a sus representantes; o sea, el gobierno sirve a quiénes representa, y no al revés.

Creo que muchos problemas de salud en nuestro país y en EUA se verían resueltos si los gobiernos pensaran más en los beneficios de la población, que guerras o ellos mismos.