lunes, 9 de enero de 2017

Sátira: Discurso de EPN Sobre el Gasolinazo (Traducción)

   A continuación les comparto el transcript (está después del video, el cual les comparto por si no tuvieron suficiente y quieren revivir el momento una y otra vez) del discurso de EPN con respecto al gasolinazo; la columna de la izquierda es el transcript tal cual del monólogo; la columna de la derecha es la que realmente quizo decir. También les comparto el video del mensaje.

Enjoy!


Discurso Traducción
Mexicanas y mexicanos es un gusto saludarlos al iniciar 2017. Espero hayan celebrado en familia las fiestas decembrinas y de año nuevo. Este será un año de importantes retos; retos para México, para el gobierno y para nuestra sociedad. Son retos para los que estamos preparados si los enfrentamos unidos. Plebeyos, les habla Su Real Majestad, quien disfrutó una maravillosa Navidad rodeado de pura gente bonita, y sé que este año nuevo me los seguiré chingando, a veces suave, otras machin.
El primero, sin duda, es el aumento al precio de las gasolinas. Sé que hay molestia y enojo por esta situación. Son sentimientos que entiendo y comprendo. Por eso hoy quiero ofrecerles una amplia explicación sobre este tema, esperando que ayude aclarar las dudas que todavía hay. Hablando de chingar: me vale cacahuate lo que les parezca el mentado gasolinazo; entiéndalo: sus sentimientos me valen madres. Procederé a mostrarles qué tan poco me interesan, por medio de una explicación que no se merecen, pero necesito mi dosis de atención.
En primer lugar, es importante subrayar que este ajuste - en el precio de la gasolina - no se debe a la Reforma Energética, ni tampoco a un aumento en los impuestos. Antes que nada, el gasolinazo no es mi culpa. Ni le muevan.
¿Por qué subió entonces el precio de la gasolina? Porque en el último año – en todo el mundo - el precio del petróleo aumentó cerca de 60%. Esto a su vez ha aumentado el precio internacional de la gasolina, lo que nos afecta directamente, ya que desde hace años México importa más de la mitad de los combustibles que consumimos. En otras palabras, se trata de un aumento que viene del exterior. Y si no les quedó claro la primera vez: el gasolinazo no es mi culpa.
El gobierno no recibirá ni un centavo más de impuesto por este incremento. Tratar de mantener el precio artificial de las gasolinas nos hubiera obligado a recortar programas sociales, a subir impuestos o a incremente la deuda del país, poniendo en riesgo la estabilidad de toda la economía. Ahora bien, dado que las arcas del reino se ven medio vacías, quisiera rellenarlas con el dinero del subsidio que le quitaré a la gasolina. Hay prioridades. Y no estén jodiendo, porque los privaré de mi amor y bendiciones.
De hecho, mantener un precio artificial de la gasolina en 2017, como el que teníamos en diciembre, habría significado un gasto adicional de más de doscientos mil millones de pesos. Este monto equivale a paralizar por cuatro meses todos los servicios del Seguro Social, desde consultas con el médico familiar, hasta cirugías, guarderías y servicios de emergencias. Interrumpir dos años completos los apoyos que entrega el Programa PROSPERA a casi 7 millones de familias; suspender tres años el Seguro Popular que cuida la salud de más de 50 millones de mexicanos. Sépanlo: su dinero es mi dinero, nunca ha sido suyo. Si no se alinean y disciplinan, olvídense de la atención médica; no me importa que se enfermen o mueran (menos burros, más olotes). Yo me encargo que se hundan más en la miseria y de que coman tierra todos los días.
Aquí les pregunto: ¿qué hubieran hecho ustedes? Escoria repúgnate: me-la-pelan.
Además, mantener precios artificiales de la gasolina significaría quitarle recursos a los mexicanos más pobres para dárselos a los que más tienen. Los datos duros hablan por sí mismos: 60 millones de mexicano, los de menores ingresos, solo consumen el 15% de la gasolina, mientras que 12 millones, el 10% de la población de mayores ingresos, consume 40% de la gasolina. Chéquense esta: el 10% de la población – los que son más chingones que ustedes, pero menos que yo – tienen flotillas de Hummers, las cuales dejan prendidas todo el día y noche para poder gastar el 40% de la gasolina, y lo hacen porque pueden. A ustedes – jodidos – no’más les va este dato bien duro. Además, como no saben aritmética, no verán lo que está mal con estos números.
En el pasado, otros gobiernos decidieron mantener artificialmente bajo el precio de la gasolina para evitar costos políticos. Lo pudieron hacer porque el país producía más petróleo, que se vendía más caro que nunca en la historia y el Gobierno tenía ingresos excedentes. Así, tan sólo en el sexenio anterior, se perdieron casi un billón de pesos, es decir, un millón de millones, subsidiando la gasolina. Y digo que se perdieron porque literalmente fue dinero que se quemó regalando gasolina, en lugar de invertir en cosas más productivas como sistemas de transporte público, escuelas, universidades y hospitales. Como sea, mi reino es el más cool de la historia, de ahí que mis antecesores y rivales son unos imbéciles; si no supieron exprimirlos a ustedes - indios pata rajada - es porque eran y son unos pendejos, se les olvidó que "el que no tranza, no avanza."
En nuestro caso, lo primero que hicimos antes de tomar esta medida fue recortar el gasto del propio Gobierno de la República en casi 190 mil millones de pesos; incluso – a la fecha – hemos tenido que eliminar alrededor de 20 mil plazas laborales, lo que representa una reducción en sueldos y prestaciones de más de 7 mil 700 millones de pesos. Adicional a lo anterior, a partir del primer trimestre de este año se reducirá en 10% la partida de sueldos y salarios de servidores públicos de mando superior de dependencias federales. ¿Ustedes creen que me mis compadres y yo vamos a sacrificar algo por ustedes, chairos de mierda?
A pesar de esta explicación sé que el hecho de que las gasolinas se ajusten a su precio internacional es un cambio difícil; pero como Presidente mi responsabilidad es justamente tomar decisiones difíciles en el presente para evitar afectaciones mayores en el futuro. Si no cuidáramos la estabilidad de nuestra economía, ¿qué pasaría? Habría jefas y jefes de familia que perderían su trabajo; jóvenes que hoy se están graduando no encontrarían un empleo; las parejas que acaban de comprar una casa a crédito verían muy difícil completar sus pagos; y las amas de casa verían que su gasto ya no les alcanza, pues subirían todos los precios. Y que quede claro, no voy a mover un dedo para ayudarlos. Me vale madres que se queden sin chamba, sin estudios, sin casa y sin tortillas.
Eso es lo que pasa cuando un país pierde su estabilidad económica; las familias, sobre todo las de menores ingresos, acaban siendo profundamente afectadas, y para evitarlo es que hoy el Gobierno está tomando decisiones difíciles. Para proteger a la población y evitar que el aumento en el precio de las gasolinas sea pretexto para incrementos injustificados en otros productos o servicios, he dado indicaciones a las dependencias de Gobierno para que mantengan una permanente vigilancia para evitar abusos. A los únicos que voy a proteger son a mis cuatachos; por ejemplo Javier Duarte, quién demostró habilidades excepcionales en amedrentarlos y sacarles la lana que nos merecemos, valiéndole si se daban cuenta o no. Por eso lo mandé a unas merecidísimas vacaciones; a él le envió un saludo y fuerte abrazo.
Además, el Gobierno de la República, está dialogando con los sectores productivos, para diseñar un paquete de medidas que apoye a la economía de las familias, fomente la inversión y promueva el empleo. Comerciantes y empresarios: se aclimatan o aclichingan.
El otro reto que deberemos enfrentar en 2017 es construir una relación positiva con el nuevo gobierno de los Estados Unidos. Refrendaremos los sentimientos de amistad del pueblo de México con el pueblo norteamericano, y trabajaremos con toda decisión para mantener y fortalecer las relaciones económicas, culturales y familiares entre los dos países. Siguiendo con mi lista de prioridades: dado que Trump (el recién electo Líder Supremo) usa copete, me cae a toda madre y no'mas por eso voy a dejar que me la arrime. Además es evidente que sufre y sufrirá mis penas: aguantar masas de gentuchas. Y dado que me quiero retirar al gabacho una vez que haya dejado mi reinado, de una vez resuelvo los tramites.
México sabrá defender y asegurar el respeto y el reconocimiento internacional que se ha ganado en el mundo. Para hacerlo, nuestro país cuenta con su inquebrantable dignidad, la fuerza de su historia, su cultura excepcional, y hoy - como siempre - con la unidad nacional. La unidad es el valor supremo que ha permitido a México preservar su independencia y soberanía, y afrontar con éxito los mayores desafíos de nuestra historia. La unidad nacional la construimos cada día, entre todos; la unidad está hecha de compartir valores profundos, de amor a la patria y del orgullo de ser mexicanos, de cumplir todos los días con el esfuerzo generoso por nuestros hijos, nuestra familia y nuestro país; de mantener y desplegar los sentimientos de solidaridad que nos brindamos unos a otros, sobre todo en momentos difíciles. Mi reino se ha encargado de mostrarle al resto del mundo mundial mi Magnificencia y Hermosura. Así que no me hagan ver mal, se los advierto; a todos los quiero marchando derechitos, muy monos y sonrientes.
Tengo plena confianza en que inspirados por nuestra unidad México y los mexicanos estamos preparados para hacer frente a cualquier reto. Con esa confianza trabajaré para que cada hogar y cada familia tenga un 2017 de salud, éxito y bienestar. Lacayos, estoy contando los días para que termine mi reinado y poder olvidarme de ustedes. Sé que querran alabarme después de este despliegue de grandeza... No se limiten. Les habló Su Real Majestad. Cambio y fuera.
Muchas gracias. ¡Viva Yo!¡Viva el PRI, forever and ever! Hail PRI!