Mostrando las entradas con la etiqueta Día de Furia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Día de Furia. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de noviembre de 2006

Un día de Furia V1.5

"Despite all my rage, I'm still just a rat in a cage ...
Then someone will say what is lost can never be saved"

Bullet With Butlerfly Wings, The Smashing Pumpkins

Hoy es uno de esos días en que me levante de malas. En esta ocasión se debe a la no muy hábil administración de trabajo de un colega del trabajo, que nos hizo trabajar en algo que al final él haría. Sinceramente, no estaba muy contento por eso, sobretodo porque no siguió el arreglo que ya habíamos puesto para trabajar.

Y no sólo eso... sencillamente me levante de malas... y ya, porque sí, porque ando molesto. De hecho, el blog de ayer vino como consecuencia de malestar y stress de ayer. Siento que nadie me quiere, que todo lo que hago está mal ("es que dice que todo lo que hago, que todo lo que hago, que todo lo que hago estaaaá maaal"). Vino a mí ese sentimiento de "oveja negra", que no importa todo lo bueno, sino todo aquello en que has metido la pata (que es algo así como si hubieras metido las cuatro). De ahí que hoy me sientiera tan identificado con esa rola de Smashing Pumpkins.

En este momento del día, puedo sentarme a escribir porque ya pasó lo peor. Afortunadamente, no hay más pendientes por el resto del día. Podré dedicarme al pupilo a mi cargo y a recibir información que necesito para mi guardia de la semana entrante.

Ufff... aun sí, me levante con ganas de odiar a la humanidad. Como con la sensación de que nada podía salirme bien; ya me di cuenta que el papeleo no es lo mío, odio el papeleo, detesto el papeleo... y hoy me tocó hacer papeleo. Me reanimo el trabajo de estimación de proyectos, aunque aun me falta mucho por aprender; Raúl (el encargado de ese departamento) parece interesado en que le siga ayudando, ojala y así sea, porque creo que puede gustarme y por si misma la responsabilidad te lleva a saber de todo.

En este momento del día estoy como mezclado, como donde se junta el mar y el río (ah, Boca del Río... cerquita de Veracruz)... de repente quiero gritar y romper cosas, pero con la misma me invade mucha tranquilidad, como que me dan ganas de salir a abrazar a alguien.

Espero que el juevesitos de hoy haga me vaya a dormir como bebé. No estaría mal... amigos, vino, comida suave, música tranquila, amigos...

miércoles, 18 de enero de 2006

Un Día de Furia V1.2

No me digan que no: cerca de donde vivían había un viejito cascarrabias, que siempre que lo veían tenía cara de enojado; ó en cualquier oportunidad salía a gritarles; ó de repente se aparecía para decirles que se callaran y se fueran a jugar a otro lado.

De hecho, recuerdo que haciamos bromas de él. A veces, sólo por hacerlo enojar, jugabamos cerca de su casa y agarrabamos su pared de porteria. La típicas de niños de tocar la puerta (o el timbre) y salir corriendo, para desde la esquina siguiente verlo asomarse y hacer el coraje de su vida.

Nunca nadie lo saludaba en ningún momento del día, de ocurrir, era porque ibas con tus papas, que para variar se llevaban con él; tampoco - cuando crecimos - hicimos las pases con él. De hecho, era usado como elemento despectivo hacia los demas, desde su olor hasta su manera de vestir o hablar. Todo él era motivo de burla y desprecio.

Igualmente, nunca supimos porque vivía sólo: si era viudo, soltero, abandonado, traicionado; asímismo, desconoceremos las causas y razones que lo llevaron a estar así. Tampoco sabíamos si comía, si estaba enfermo, si pasaba frío por las noches, si su ropa se lavaba. Mucho menos íbamos a saber si los corajes que hacía pudieran matarlo; si no sabiamos eso, ¿Sabriamos que tipo de persona era en realidad? ¿Era alguien dulce, inteligente, interesante? Quizá era un indiviudo capaz de eneseñarnos a amar, pelear o trabajar; a lo mejor tenía todas las cualidades para ser el mejor de los amigos que alguna vez tendremos.

En realidad no, nunca lo supimos. En realidad en ese momento, como niños que eramos, no sabíamos si quiera si causabamos algún daño. Hecho: no queriamos lastimar a nadie, pero - cuando eres niño - ¿cómo saber que lo estabamos haciendo, si es que lo hicimos? Quizá, el viejito refunfuño, salía hacer eso sólo por seguir el papel que sentía debía llenar; nadie sabra si en algún momento, después de gritar y llamarnos mil cosas, entraba a su casa, se reía dulcemente como viejito y se sentaba en su sillón (suspirando placenteramente) a seguir viendo su aburrido programa en el canal 2. Nunca sabremos si hacia lo contrario y eso lo hacia amargarse más, quizá agrabando su estado de salud.

¿Qué necesitaba en realidad ese viejito? Nadie nunca lo sabrá; ese viejo cascarrabias, cansado y enojón será un enigma por siempre.

¿Saben? Me he dado cuenta que para algunos que me rodean yo soy ese viejito enojón y cascarrabias.

jueves, 3 de marzo de 2005

Un día de furia V0.5

Desgraciadamente me ha tocado crecer en un mundo donde la standarización es el modelo a seguir. Pero como bien dijo el Capi una vez - hablando de Servicios Alimentarios - : "Una cosa es que hagan las cosas igual y otra es que sepan bien".

Me cae que sí. No'más hoy: Pedir pollo en rajas y Caldo Xochitl. La verdad, no tienen idea de lo frustrante que es llevar 3 días pidiendo una comida, que una ñora te la hace con la mano en la citura. Y dirán lo que quieran (que es lo mismo hacer para 2 que para 100, que es sacar a una persona de un proceso para meterla a otro), pero no puede ser que me tengan 5 horas esperando por un "sí podemos" o "no podemos". Diho, si supiera - y pudiera - cocinar, creo que en ese tiempo ya hubiera hecho ambas (vaya, ni Juan José se tardaría tanto con lo meticuloso que es).

Lo mejor de todo, es que te salgan con cosas 'que es que se tiene que pedir el producto', 'que si la gente que lo va a elaborar', entre otras cosas que a fin de cuentas, uno diría: "A mí qué...". Digo, se supone que todo ese rollo de la calidad, la standarización de procesos, el ISO 9000 ó el número imaginario (ó el que pensó, restándole 3 y multiplicado por 5) se hicieron para: 1) Mejorar costos, 2) Agilizar servicio y 3) Dar mejores productos y/o servicios a los clientes (que por cierto, no tenemos la menor idea de los procesos de una entidad).

No saben lo frustrante que es hacer llamada tras llamada y el resultado sea el mismo: "Déjeme ver...".