lunes, 24 de octubre de 2005

¿Coincidencia?

Si me preguntan si creo en el destino, les diré que no. Me niego a creer que todo esté escrito y que sin importar lo que haga, el resultado siempre será el mismo. Eso de no poder escapar a "tu destino" se me hace una tonteria; digo, creo que si tenemos libre albedrío, sería medio tonto que hubiera un destino escrito para nosotros. Sé que Mi Igual dirá que puede ser tema discutible de distintas manera, 'pero de que existe un destino lo hay', diría.

De hecho, dentro de las cosas que discutiamos sobre la existencia del destino o no, están las coincidencias. Esos eventos que ocurren que cobran cierto sentido cosmogónico (sí, del cosmo) y existencial (no, no de las salidas) en la vida de cada quién. Mi igual y yo tenemos muchas coincidencias, no sólo en cosas que nos ocurrieron, si no también en cosas que viviamos juntos. Mi igual se resistía a creer en esas coincidencias tan evidentes y palpables; en parte, creo, que sin querer daban demostraciones sobre hechos predestinados (los cuales hubiera servido como pruebas irrefutables de que la unión de nuestros caminos no era una coincidencia). Por mi parte, creo en las coincidencias, pues creo que cada quién hace de su vida lo que quiere y forja el camina que decide para sí mismo. Conocer a alguien es sólo la concecuencia de que cada quién llevo su vida de tal manera, que en cierto punto ambos caminos se cruzaron, una coincidencia de rutas.

Y acompañan a las coincidencias, los ciclos. Hay coincidencias que se dan por los ciclos que tenemos. Siento que el ser humano, por ser un sistema natural, inevitablemente tiene ciclos en su vida. Esos ciclos ineludibles. Esos ciclos algunas veces son largos, otras veces cortos.

¿Nunca les ha pasado que pasado cierto tiempo les ocurre algo, en circunstancias similares a la vez anterior? De hecho, yo he visto que ocurren las mismas cosas por consecuencia de varios ciclos que coinciden en una vez.

He de decir, que en mi caso, a parte de las coincidencias con Mi Igual, las coincidencias que ocurren en ciertas fiestas son sorprendentes. Casi casi, con la confianza de decir que lo que ocurrirá. Creo que algunos podrán ya saber a qué me refiero, si es que han estado cerca de mí en las fiestas.

Ahora, quiero decir que no todas las coincidencias, ni los ciclos son siempre esperados, deseados y buenos. Habra ciclos en los que estemos que sabemos que no queremos seguir ahí, porque las coincidencias son desagradables. Por eso digo que el destino no existe, porque una vez que somos concientes de lo que ocurre, tenemos el poder de cambiar nuestra ruta y crear nuevos ciclos, quizá más benignos que los actuales.

Y bueno, uno de mis ciclos me llevó a una coincidencia en que Mi Igual se fue. He tratado de cambiarlo, pero ha sido difícil. Ya veremos sin darme cuenta, por ahí, en un cambio de ciclo, en una coincidencia, nos volvemos a topar.