jueves, 18 de mayo de 2006

El Código que Todos Quieren Creer

Es poco común que escriba acerca de algún tema actual o controversial. Pero hoy, entre días de estreno de The Da Vinci Code, siento que la gente se deja llevar fácilmente por cualquier creencia.

Quiero aclarar algunas cosas. La primera es que la novela la leí en 3 días y sí, me gustó; creo que como historia, logra su objetivo; en otras palabras, es una agradable novela, no la mejor que he leído, pero es agradable. La segunda creo profundamente en la Biblia y que lo que ella dice es cierta; sé que muchos no lo saben, pero durante una importante época de mi vida, la estudié.

Con estos dos puntos claros, quiero apuntar a algo más: a mí no me ofende la novela. Cuando comencé a leerla pensé que tendría algún contenido realmente ofensivo; pero según avancé en mi lectura, me di cuenta que Dan Brown que usó muchas referencias (algunas validas, otras no), sólo para darle validez a su historia. De hecho, me recordó mucho las historias de Indiana Jones, ya sea la de "Cazadores del Arca Perdida" o "La Última Cruzada", ambas relacionadas al mismo tema de Dan Brown. No sería exagerado mencionar que ambas historias de Jones y la de Brown, hablan de los mismos temas, como por ejemplo, los templos (el de Salomón y Herodes), el Dios, Jesucristo, el Santo Grial (la copa que usó Cristo en la última cena o una de las disitintas interpretaciones actuales), entre otras cosas. Es curioso, pero en las pelicula de Indiana Jones hay una sociedad que protege al Santo Grial, lo mismo que gente que lo quiere para apoderarse del mundo u obtener cierto poder y gente que lo quiere por una buena causa (Henry Jones padre - interpretado por Sean Connery -, decía que para ser 'iluminado'). De hecho, en 'La Última Cruzada', quien cuida personalmente el Grial es un cruzado.

Y así como estabamos convencidos de que Los Cazadores del Arca Perdida o La Última Cruzada y sus respectivas historias eran pura ficción (aunque desde luego nos emocionó mucho ver a Harrison Ford en su atuendo de Indiana Jones), debemos estar igualmente convencidos de que The DaVinci Code es una aventura, llena de ficción.

Podría mencionar un sinnumero de razones, basándome en la mismisima novela para decir que Dan Brown es un buen novelista y, escogiendo un tema controversial, un buen mercadólogo. Pero Dan Brown no está en busqueda de ser 'iluminado', ni de probar o mostrar la verdad sobre Dios o Jesucristo. De ahí que muchos investigadores (antropólogos, historiadores, arqueólogos, biblistas, teologos, entre otros especialistas de áreas similares) se reían de la novela y compartan la opinión que daba al principio: buena novela, pero no todo lo que dice es cierto.

Dan Brown busca darnos una buena novela, así como los productores de la pelicula, Ron Howard, Tom Hanks y el resto del cast, hacer una pelicula interesante.

Cualquier persona que busca ver la novela como algo cierto (o que se ofende por su contenido), sin estudiar ni documentarse antes, comentería un error y en vez de buscar la verdad, se estaría volviendo un fanático de un gran mal entendido. Si los templarios existen hasta nuestro día, si los templarios y los mazones son lo mismo, si el Priorato de Sion existe o si alguna organización secreta se encarga de proteger lo que quiera que sea el famoso y discutido Santo Grial... ¿qué importa? Que el Grial (ya sea una copa, María Magdela, sus decendientes o documentación que prueba eso, inclusive la cabeza de Juan el Bautizante) es tan probable que exista, como tan probable es que algún día encontremos el Arca del Pacto. Que a fin de cuentas, digamos que encontramos la Copa y el Arca... no creo que sean más que eso, una Copa y un Arca, que tuvieron una función, que de hecho, entre la Copa y el Arca, el único que tuvo un verdadero uso fue el Arca del Pacto.

Sé que mis lectores son persona educadas y que por lo tanto no necesito sentirme preocupado porque alguna sea medio fanático. También sé que ustedes son ampliamente críticos, a la vez que sostienen alguna creencia. Sólo les pido que si van a ver la pelicula o leen la novela, sigan con esa actitud. Que si les quedan dudas, por favor, vayan a la literatura y se documenten; hay muchas cosas que van a encontrarse, como que el nombre de Dios no viene de las raices que dice Brown, mucho menos que los escritos griegos (conocidos como el Nuevo Testamento) hayan sido modificados por los secuaces de Constantino, ni que las costumbres de los seguidores de Cristo fueran segregar a las mujeres para recrear un regimen machista (si no lo saben, varios de los apostoles eran casados y permanecieron así aun después de volver seguidores de Jesús), de lo cual hay muchas pruebas en la religión judia (predecesora directa del Cristianismo).

Vayan a ver la película y entreténgase (aunque por los comentarios de los críticos, resultó no ser tan buena), lean el libro y entreténganse (en México hace falta más gente que lea). Yo no estoy a favor o en contra, sólo digo que es una buena historia y por eso la recomiendo; no creo todo lo que en ella se dice, porque carece de fundamento. Si ustedes (en este tema o cualquiera) se sienten atraídos a creer en algo, lo primero que deben hacer es serciorarse que sea cierto... porque lo que ahora menos necesita nuestro mundo (y mucho menos México) es gente fanática. Citaré a Otto von Bismarck, que decía: "La nación que posee más escuelas, posee el futuro". Desde luego, la escuela es el recinto del conocimiento, la educación; entonces, un país más es educado, con más conocimientos, es un mejor país. Eso es lo que necesitamos: gente más educada, no más macheteros ni fanáticos repartiendo volantes fuera de una sala de cine, que a veces no saben ni de qué trata la película.