viernes, 19 de mayo de 2006

Quisiera Ser Alcohol

La verdad es que llegué tarde a ese rollo de percibir lo que las canciones y disfrutar su feeling. Randú, mucho antes que yo, disfrutaba ya de la música a nivel muy pleno. Una canción que recuerdo disfrutaba a un grado tal, que se podría decir era extasiante, era Quisiera Ser Alcohol (El Nervio del Volcán), de Caifanes.

Pero la letra de la canción no es para menos. Después de escucharla, yo digo: "Sí, quisiera ser alcohol". Es como mi idea de que si me dieran a escoger que podría ser en el universo, pediría ser música (o una canción en particular, dependería del ente que concediera mi deseo). ¿Se lo pueden imaginar? Bueno, sí, sé que es difícil imaginarse que alguien pueda ser una melodía. Pero digamos que sucede. Piensen en lo que sería ser percibido por un ser humano cualquiera (ya sea por el sentido del oido o el tacto) y hacerlo reaccionar. Imaginen la gente en los conciertos haciendo head banging, las parejas haciendo el amor, las chicas bailando, los niños cantando, los reyes estremesidos en un concierto de opera... sí, todos siendo movidos por la música, que llega hasta los recovecos de sus almas. Y mientras exista la música, existiría yo.

Ahora piensen que si fuera posible ser música, ha de ser cualquier cosa pedir ser alcohol.

En muy personal percepción de lo que la canción, siento que en general Saúl Hernández busca expresar una forma de devoción excelsa hacia una mujer (aunque nunca se refiere a una mujer, dado el uso del género en sus frases, al referirse a "la Virgen", se entiende que le habla a una mujer). En México, predominante de religión Católica, donde el culto a la Virgen de Guadalupe es amplio, decir que nuestras oraciones serán a una mujer más que a la 'Morena', es darle un lugar por arriba de las demás mujeres, incluso volverla su centro de adoración. A la vez es una manera de decir que nadie podría quererla o darle un lugar como el que él.

Es tal la devoción que siente por ella, que busca estar en sus sueños; o ser como quién encuentra una perla (ya sea que la encuentra como un tesoro o la saca de las entrañas de una ostra, que está en lo oscuro del mar). Aunque este contexto puede ser tomado literalmente, también tiene un escencia erótica (que se percibe muy bien a través de la voz de Saúl), que posiblemente también hace referencia al estado de unión durante el acto sexual. Cualesquiera que sea el caso, imagino que "te llamo por tu nombre y digo que no puede ser", es hablar al oido de ella y expresar cuan maravillado se encuentra de encontrarse en dicha situación.

Inlcuso, se ubica en una situación un tanto etéreo, al verse abrazado a su sombra o como una lagrima que rosa su piel; lo único que él le pide es que permita quedarse unido a ella en esa situación (otra vez, todo esto tiene un doble sentido).

Y por si fuera poco, como si estar juntos en tal éxtasis no fuera suficiente (es decir, los besos, las caricias, las miradas, los roces, el sexo, etcétera), él aun desearía no sólo estar con ella, si estar dentro de ella, volverse uno con ella y experimentar plenamente cualquier emoción que de ella emane. Entonces volverse alcohol y ser ingerido por ella*... así sentir la pasión de ella desde su origen, conocer esa pasión y sólo así entender lo que es ser querido.

Desde luego, esta es mi percepción de la canción. Por lo recuerdo de la emoción con la qu Randú cantaba la canción, creo que no distamos mucho en percepciones. Para mí se ha vuelto una especie de fantasía. Yo si quisiera 'evaporarme en su interior, sentir lo que es pasión y sentir que soy querido... aunque sea una vez'.

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* Deténgase un momento a imaginar la acción de beber y piensen en todos los simbolismos que se le pudieran implicar. Imagen al amor de su vida (una niña) bebiendo cerveza; la botella puede tener una conotación sexual, desde el punto de vista que es un falo. Ahora, véanla bebiendo de la botella - lo cual podría parecer sexo oral -, disfrutando de la bebida y el momento. Si yo fuera alcohol, de alguna manera rosaría sus labios, su lengua (quizá ella juegue conmigo en su boca y se quede con un poco de mí en los labios para disfrutar el sabor)... sin considerar el proceso digéstivo, piensen en la sensación de satisfacción, de lo frío tomando sus entrañas y llevándola a sentirse mejor, diferente, extrovertida. Ese mismo alcohol la hace inhibirse, sentirse libre y recorre todos sus rincones; la hace 'perder la cabeza', volverse 'juguetonda' y cachonda. Estamos en su sangre y eso nos permite tocar cualquier parte de ella; y en su momento, estamos en su corazón, su mente, manos, pechos, dedos... incluso, en el punto de ser expulsados como orina, pues... ¿acaso no hemos recorrido toda sexualidad femenina?