jueves, 14 de enero de 2010

¡Odio el Frío!

Ah!, primer día de sol y una temperatura decente en la ciudad de Monterrey. Si no lo saben, detesto la época fría. Cuando vivía en Veracruz, pues era otra historia; aunque debía abrigarme, para evitar que la humedad hiciera daño, el frío en realidad no era frío... creo que era algo así como una mañana cualquiera de otoño regio.

Pero no pasa lo mismo en Monterrey, no señor. Ya cuando dices: "Hoy la temperatura puede llegar por debajo del 0", no está chido. Sí, no lo niego, a 10 años de vivir en esta gran ciudad, no he logrado acostumbrarme a sus bajas temperaturas... será porque aun corre sangre jarocha en mis venas, y eso no creo que vaya a cambiar.

Sí, prefiero estar a 40° C, a estar a 5° C. Dirán que es una locura, pero hasta en la cuenta de la luz se ve reflejado que es más fácil estar cómodo en verano que en invierno. Hay quiénes dicen que durante el frío sólo hace falta ponerse ropa abrigadora encima para mantenerse caliente, cosa que no se puede hacer en verano, porque llega un momento que no hay más ropa que quitarse para sentirse a gusto.

Desde luego que dependiendo mucho de la constitución física de cada quién, es qué tan fácil se le hace enfrentar cierta época del año. Por ejemplo, mi querido JR Esparza (mi estimado mentor) andaba en manga corta y fresco durante el invierno - y si lo hubieran dejado en el Tec, hasta en shorts hubiera andado -, mientras que durante el verano el pobre casi se derretía y no haya como escapar del calor; claro, estamos hablando de un hombre que mide 1.80 y pesa por arribar de los 100 Kg. Por mi parte, mido 1.70 y peso 58 Kg... y aunque en realidad puedo combatir muy bien el frío, no me agrada levantarme y pisar sobre un piso que parece heladera, ni bañarme con agua que casi, casi es como escarcha, para luego salir y temblar como chihuahueño durante 10 minutos, con la mandíbula haciendo sonidos de maquina escribir setentera.

Para su información, duermo en un sleeping bag, bajo un cobertor, una sabana y un edredón, y así he logrado dormir como bebe y sin frío durante estos días de bajas temperaturas... 'nomás así. De hecho, de unos años para acá entendí el significado de esas palabras de Lorca, cuando la zapaterita le dice al zapatero (disfrazado de titiritero): "Y no se olvide de decirle que lo espero, que el invierno tiene las noches largas". Uy, esa frase se me hace tan conmovedora y romántica a la vez; me gustaría poder seguir la sugerencia del maestro Joel cuando dice que lo mejor que se puede hacer en 'en vez de dormir sólo, es llevar un amante a la cama', una imagen realmente excelsa y maravillosa. Creo que eso sería lo único realmente chingón del invierno: compartir mutuamente calor con alguien amado, durante una noche invernal.

Mientras tanto... subiré unos kilos por toda la ropa que me pongo encima, para no moverme libremente y poder escapar del frío... ¡odio el frío!