jueves, 17 de noviembre de 2005

Sé, lo que debo saber

"Sin buscarlo, me entero de todo", me dijo una vez Randú, cuando estabamos en la prepa. Ese comentario vino por mi sopresa de que supiera cosas, que se supone no debería saber; es decir, cosas que tenían que ver con él, que los demás hablaban a sus espaldas o sencillamente cosas que no debería enterse. Me sorprendió mucho su comentario, porque pensaba que era imposible que esa información de repente le llegara, sin pedirla ni buscarla.

Desde luego en aquella época, el último guardaba cualquier secreto o hecho que no debía saber era yo, como si todo aquello fuera un muerto y yo la tumba. Randú era quién me tenía al día de todo aquello que no percibía y era difícil de saber. En aquellos días no comprendía cómo funcionaba, es más, se me hacía imposible enterarse de cosas de las que no querían que supieras o que se ocultaban al propósito.

Han pasado como 7 u 8 años desde aquel comentario, pero en ese lapso de tiempo descubrí que sí, las cosas que necesito saber llegan por sí solas.

No tengo necesidad de preguntar, ni husmear o espiar para enterarme de lo que debo saber. Sólo falta que alguien lance un comentario al aire, haga un movimiento raro, una risa o un gesto para saber lo que necesito. A veces ni siquiera eso, porque no falta quién llegue a platicarme - en su ignorancia - de algo que necesito saber. Todo siempre es accidental, pues son cosas que no deberían llegar a mí.

Y quizá piensen que es porque la gente me tiene mucha confianza, pero no es así. Insisto, es una casualidad. De hecho, lo que descubro o me entero se debe a pura observación.

Creo que por eso me volví tan cauteloso, porque comencé a saber (sin que los implicados lo supieran) sobre muchas cosas que tenían o no que ver conmingo. Entonces, resulta que sé todo lo que necesito saber y un poco más. Lo mejor es que los demás no lo saben, ni lo sospechan.

Finalmente, debo reconocer que sí hay quiénes me tienen confianza y me platican de sus cosas. De los demás (o de lo demás) me entero por mi cuenta, sin esfuerzo, porque llega por si mismo a mí. No se preocupen, ya deberion darse cuenta que aunque sepa mucho de algo, nunca es demasiado pronto para difundirlo. Sigo siendo "the ultimate grave".