jueves, 3 de noviembre de 2005

¡Sorpréndanme!

Todos los días pasan y espero que algo nuevo y raro ocurra.

Hace más de un año, Cristy - en una de las sesiones con ella - me puso un ejercicio, que consistía en buscar cosas que me 'hacían el día'. Durante una semana hice mi tarea y encontré muchas cosas que me hacían el día.

Todos los días podría decir que cosas me hicieron el día. De hecho, es rarísimo el día que paso sin disfrutarlo de una u otra manera. Mucha gente inconcientemente disfruta sus días; antes para mí no era fácil. De hecho, puedo decir que mucho de mi stress de antes era precisamente porque no haya cosas buenas, siempre pensaba que lo malo me ocurría.

Ahora todos los días pasan bien; lejos de la gripa o el stress normal de la chamba, todo pasa normal. Todo pasa tan normal, que podría decirse que es monótono. y, otra vez, no es que no sea feliz o tranquilo, es que de repente se vuelve aburrido.

Durante el día espero que algo nuevo y raro ocurra; cuando parece que si ocurre, trato de seguirlo. Pero al final del día (o de los días) se desaparece.

La verdad es que quiero que algo me sorprenda. Quiero que me ponga a prueba. Espero que ocurra algo inesperado, algo a lo que no estoy acostumbrado, que ponga en tela de juicio mis creencias y mueva algo en mi ser.

Mine hacía cosas así; de repente tenía detalles, pequeños, como frases u ocurrencias o charlas.La Ausente también tendía a sorprender, con sus charlas o con llamarme de repente, sólo para tomar un café o ir de compras al centro. Por eso las extraño (las extraño mucho). No sé, será que siempre soy el que trata de sorprender a los demás. Así, cuando alguien sorprende al 'sorprendedor', es como vencer al maestro ó al enemigo en su mismo campo de batalla.

Debo ser correcto y agregar a esta lista a quiénes me han soprendido en otras ocasiones: mis papas, mi hermano, Randú, Alejandro, la maestra Selene, Hugo, Colosio, Terminel, Barcala, Trax, Juan José, Samael, KillerFry y Alex.

Insisto, todos los días saco algo de bueno, algo que le da significado a mí día. Pero a veces quisiera ser sorependido, sólo para darle un poco más de emoción a mi vida. Y aunque a veces trato de darme esa emoción a veces, el sabor que alguien más lo hago inesperadamente es mejor.