lunes, 7 de agosto de 2006

Telefonía Celular

Mi papá y yo seguíamos una regla particular para no tener teléfono celular: No queremos ser localizables.

Mi papá, por su profesión, tarde que temprano adquirió un celular, si mal no recuerdo, fue en 1992. El decía que sí quería estar localizable, sobretodo cuando salía a carretera y nosotros - mi familia - queríamos comunicarnos con él.

Pero no duró mucho el gusto. En aquellos días, a parte de qué la recepción era pésima y se registraba el teléfono como arma blanca, la cobertura era sólo en las ciudades, la cual, como quiera, era escasa. Así, mi papá puso ese teléfono en un estante de cosas inútiles y como que se prometió esperar por mejores aparatos y servicios.

En el 2003 me vi en la neceisdad de comprar un celular. Muchos de mis conocidos que sabían que odiaba traer celular, me reprochaban: "No pues que no te gusta 'estar localizable'". Pues sí, pero cuando tienes a un recepcionista que no te pasa los mensajes, te los da tarde o ni siquiera sabe contestar el teléfono, y tus clientes no se sienten muy satisfechos por la rápidez con la que te localizan, entonces el célular se vuelve una necesidad. (Bueno, está la historia de un celular anterior, pero ese me lo regalaran).

Desde entonces cargo con célular. De hecho, en mi casa no hay teléfono 'fijo'; la única manera de localizarme, es en el célular.

Pero el uso de célular nos vino 'a dar en la torre' a todos; ya ni se diga los mensajes de texto.

Precisamente el hecho de ser localizable en cualquier lugar, vino a echar a perder buenas costumbres. Por ejemplo, el hacer buenos planes. Por ejemplo, si quieres salir con alguien, la típica respuesta de hoy es: "Háblame antes de que pases por mí" o "Háblame cuando salgas para allá". Si tienes muchos planes y no sabes a cual irle, entonces te puedes lanzar a todos y, gracias al teléfono celular, ya que haces una rápida encuesta de a dónde te puedes lanzar, en caso de que la situación actual no sea placentera. Con el pretexto del celular, la gente ya no hace planes, ahora todo sale casi al momento.

Otras costumbres horribles. ¿Por qué la gente deja prendido su celular cuando entra al cine o al teatro? Lo peor, es que es lo primero que te piden cuando entras a un lugar así; incluso te dice, por favor, ponlo en vibrador. Desgraciadamente, mucha gente cree que se pone en vibrador para no molestar con el timbre del teléfono y aun así poder atender la llamada.

Pero ahora, si ya compraste celular... ¡úsalo! Me ha pasado que llamo y llamo a gente que lo dejan olvidado, no lo han cargado o lo apagan indefinidamente. Digo, a veces es razonable que por la recepción no caches una llamada... Pero, ¿por dejarlo en la casa? Ah, y de ahí viene otra cosa con la que los celulares nos amolaron; cuando vez una llamada que no quieres contestar, lo puedes hacer. A parte, ¿por qué la gente no devuelve las llamadas?

En resumen: Si tienes celular, ¡úsalo!, cárgalo siempre y carga la batería. Ya ni digo de ponerle crédito. Se prudente en uso, por ejemplo, en los lugares que lo tienes prendido o quieres contestar una llamada. Ya si de plano te es imposible organizarte para salir y hacer planes por adelantado... Bueno, espero que tu vida social y personal sea igualmente de fructifera y dinámica.