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lunes, 4 de junio de 2007

If I Were Human... I'll Be a Bad Modafoca

"Was it love or hate that got here first?... The battle rages on".
- The Battle Rages On, Deep Purple

En el Facebook (que ya no me es tan atractivo como lo era antes, aunque aun me funciona muy bien), se puso de moda eso de "If I were..."; entonces en un sitio, llenas una serie de preguntas, para saber quien serias si pertenecieras a un universo de personajes determinado. Entre otros, estan las pricesas de Disney, Las Tortugas Ninjas, The Family Guy, entre otros.

No voy a negar que ya llene 3 de esos test, y mi nivel de satisfaccion fue de 1-3. Pero ese no es el hecho. Ni tampoco es que me moleste o no, porque de hecho, no me molesta.

Pero me puse a pensar (diculparan ustedes mi forma tan presunciosa de hablar sobre mis capacidades mentales e intelectuales) en quien seria yo, si no fuera yo - que profundo, no? Entonces se me ocurrio que podria ser alguno de mis alter egos, o sea, Chahuistle y Loco.*

Chahuistle es un hijo de puta. Si, lo es; porque es un depresivo maniaco, con tendencias suicidas y homicidas, lleno de furia, coraje y odio por la humanidad. Esta solo, porque nadie lo quiere; dice lo que quiere, cuando quiere y le vale shetos (que onda con mi palabra dominguera, eh?) lo que piensen y de digan de el; es mas, diria cualquier cosa (cierta o no) para herir, maltratar y pasar por encima de quien fuera. No se tienta el corazon, ni le importan los demas; estar separado esta bien, porque no hay nadie que se le iguale, y a su parecer, todos son una bola de imbeciles, convenencieros, que solo lo buscan cuando lo necesitan; pero el no hace nada gratis, porque siempre lleva cuenta de los favores, y siempre que tiene la oportunidad, se los cobra, con creces e intereses. Chahuistle podria ser Punisher, solo con ganas de partir ocicos porque si; agarrar una pelea cuando se pueda y darle en su mouser a cualquier lamer que se ponga enfrente. Los debiles son una carga, lo mismo que los fresas y que todos aquellos que se autocopadecen. El mundo perfecto de Chahuistle seria algo como el mundo de Mad Max, o un post apocaliptico donde la desesperanza viviera.

Loco... es otro rollo. Ese wey, para empezar, no vive en este mundo o dimension. Ese anda en otro rollos, pero su principal preocupacion es el ser y el amor, y todavia mas, el ser a traves del amor, o el amor a traves del ser... la trascendencia y el exito del individuo sobre la adversidad, y aun sobre ello, el triunfo del amor como la unica meta. Loco solo quiere alcanzar a otros individuos y tocar sus vidas; pero es un romatico de hueso colorado. Cuando se enamora - que es con frecuencia - lo hace plenamente y sin restricciones; dependiendo de la persona, sus fantasias y deseos varian. Pero su enamoramiento solo es superado por el cariño que siente por alguna de sus amantes; este cariño lo puede llevar a dejar planes (o hacer nuevos) para estar con este 'signficant other'. Quiere a sus amigos y cuates, y no pierde una oportunidad para estar con ellos y compartir. Esta dispuesto a dar mucho de si, si se da cuenta que es valorado. Loco no quiere envejecer porque si; se podria decir que - hasta cierto punto - es un niño que no quiere crecer, que a veces le teme sin ninguna razon al mundo que lo rodea. La profesion de Loco seria ser escritor o dibujante. El mundo perfecto de Loco es - sin la menor duda - Neverland, o una playa alejada, donde se escuche el vaiviene de las olas, las gaviotas y la arena y las palmeras esten borrachas de sol.

Si, yo se... son dos seres totalmente opuestos... totalmente opuestos. La verdad es que si me dieran a escoger, seria dificil saber cual de los dos ser; es como querer escoger entre ser Jedi Knight o Sith Knight... es dificil, es dificil. Asi que, para evitar los extremos - como siempre lo ha sugerido Papa, que dice que 'siempre los extremos son malos... en lo que sea' - prefiero ser una mezcla de los dos: un Chahuistle Loco (ay no ma... nito!, deberia haber otro alter ego que sea el de los finales chafa... aunque ese final se me hace que se lo debo a Loco... y esta ultima aclaracion a Chahuistle).

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* "Loco" es un termino que voy a adoptar - de vez en cuando -, para hablar de mi faceta de 'amante, loco y poeta'.

miércoles, 22 de noviembre de 2006

Ocean's Elven

Ayer vi – otra vez – Ocean’s Eleven; aunque no es una de las grandes realizaciones cinematográficas de la historia humana, se me hace una película bastante entretenida. Tampoco es la primera en su género, pero cuando salió, a la par vinieron otras películas de embaucadores y ladrones haciendo grandes robos y estafas.

De hecho, después de ver Ocean’s Eleven y The Italian Job pensé que ser un ladrón internacional no debería ser tan malo. La verdad es que las emociones y retos están de a peso. Y si me tocara ser el tipo de las computadoras, pues en realidad me toca estar lejos de los disparos y el asunto peligroso. Sí, cómo no… ha de ser una vida emocionante.

Pero más emocionante son los botines. Tan sólo en la película de Ocean’s Elven, el robo a los casinos es fue de aproximadamente $160’000,000.00 USD, que divididos entre los asaltantes es de poco más $13’000,000.00 USD (que es cerca de $145’000,000.00 MX). Ayer empecé a hacerme ilusiones sobre qué podría hacer con esa cantidad de dinero… o sea, no dudo que no estuve lejos de tener un orgasmo, al menos mental.

De entrada le compraría a Papá un rancho como de 10 hectáreas, con todo y ganado (con él, dinero para echarlo a andar y mantenerlo por un año). A mis papas les compraría la casa que tanto quieren en Costa de Oro (Veracruz, Veracruz), un carro a cada quien y dinero como para 2 años (para pagar mantenimiento de la casa, tenencias y otras cosillas). A mi hermano, a parte de comprarle el carro que quisiera (con valor no máximo a un mini), le dejaría un fideicomiso para su universidad y postgrado (de llegar a quererlo), para que no tuviera que preocuparse por nada más, si no hasta graduarse. A Abuela le pondría una pensión, para asegurar el tiempo que le queda con nosotros. Daría unas inversiones moderadas a algunos de mis amigos, para echar a andar esos negocios que por tanto tiempo han tenido en mente.

Por mi parte, pagaría mis deudas, me pagaría la maestría en Berkeley (quizá el doctorado también, ¿por qué no?) y compraría un mini; claro, viajaría todo lo que nunca he viajado. Ah, echaría a andar al menos uno de mis proyectitos.

¿Qué tal la pachequeada, eh? Ya hasta me veía tomando el sol junto a la alberca, mirando a la playa, desde mi casa californiana. Pero bueno… gracias a Dios, soñar no cuesta nada.

Así es, Ocean’s Eleven es una historia un tanto entretenida para mí. Además, no puedes evitar sentirte atraído a los personajes (como por ejemplo Rusty, Reuben y Saul), porque cada uno tiene sus puntadas como individuo (pareciera como que hubo una precuela de la película). Además, es una película que no ofrece sexo en ningún nivel, excepto el encanto de Julia Roberts; o sea, se podría decir que es una película bastante entretenida y atrayente, para no tener sexo, ni violencia (bueno, un poco de violencia verbal nada más).

Parecería que al final el dinero compra la felicidad. En la película de algún modo lo hace, porque en el fondo, todo fue planeado para que Tess regresara con Daniel. Y no es que el dinero fuera a hacer mi vida mejor o sólo a través de él logrará la felicidad; pero al menos me compraría un poco de tranquilidad. Sin embargo, hoy soy un soñador enamorado muy feliz, con trabajo, con salud, con amigos, familia, retos, problemas y una vida por delante (quizá sólo falta con quién compartirla). “Eso debe ser la felicidad”.

sábado, 4 de noviembre de 2006

Dejen Que La Cafeina Se Acerque A Mí

Creo que de las mejores compras que hecho en este año, fue la cafetera. No saben… es un placer sin igual poder beber café en el momento que se ofrece. Y no café instantáneo, ni de bolsita, no, café, molido, con cafeína, natural, sin procesar. Pones unas cuantas medidas en cono de la cafetera, agua y ¡listo! Café casero sin descafeinar.

Ah, y en estos días otoñales, con lluvia y con bajas temperaturas, es toda una bendición. Me ayuda a luchar contra la hueva de mitad de la tarde, mantenerme despierto y ser un poco más productivo. Además, beber café de por si es un placer. Pero, ¿qué tal? Mientras escribo esto, bebo café, ¿eh? Durante casi un mes bebí café Andrade… o sea, ni si quiera el café de $20 que venden en el trabajo tiene esa calidad. Un litro diario de café para mantener el cuerpo hidratado, además de despierto (por la cafeína y por las continuas idas al baño).

En la casa, después de comer o en las nochecitas, al ver la tele o una película… no no no, no lo pueden dejar pasar. O para leer o hacer algo de trabajo de imaginación o intelectual. Qué bárbaro, el café es algo así como la cerveza de las fiestas. O sea, la cerveza es la bebida ideal para las fiestas con los cuates (bueno, se ha vuelto algo así como mi standard después de vivir algún tiempo en Monterrey); el café es la bebida ideal para todo lo que he descrito antes.

Y ustedes pensaran que me la he de pasar de hiperactivo después de beber café. Pues no. Para alguien que nació en el regazo de una familia muy bien dotada de cafeína, eso no es nada, de verdad. Abuela hacía litros de café… sólo en la mañana para satisfacer a su demandante familia, sedienta de café, sin contar visitas. Pensar que antes de regresar a desayunar, Papá su primer comida es café; luego de sus vueltas, regresa a desayunar lo que le pongan… y café.

Pero en mi casa el café se estila negro, como Dios lo puso en el mundo. Sin leche, azúcar o crema, sólo café, negro. Papá y Mamá ahora lo toman descafeinado, dizque que con cafeína ya le cae mal a Papá – aunque siempre ha dicho que si toma café en las noches, no duerme… bah, puras ideas.

Por lo pronto estoy tomando un café del que esperaba más. El siguiente mes compraré Kasinka, a ver a qué sabe. Si no, mandaré a traer Bola de Oro, o alguno otro chido de Veracruz, quizá Café de la Parroquia. Incluso alguno de Chiapas, que también es delicioso. A lo mejor me aventuro a comprarlo en Starbucks, alguno de Guatemala o Colombia, no lo sé… ¡hay un mundo de café, esperando ser bebido!

Y una bendición tras otra: Dios no dio el café, ¿no? Bueno, a algún cafeinomano desesperado le debemos de agradecer la cafetera eléctrica. A Dios y al cafeinomano les debo de agradecer que: 1) No gasto dinero extra en el trabajo; 2) No bebo café sin cafeína; 3) No bebo café que me deja la sensación de insecticida; 4) Bebo café de altura y de la mejor calidad… todos los días. ¿Puede ser alguien más bendecido?

En fin, si no tienen nada que hacer una de estas tardes y quieren una buena charla, llámenme, prepararé la cafetera y podremos disfrutar de una buena charla y un excelente café… ¡no lo piensen!

miércoles, 16 de agosto de 2006

Los Video Juegos y Yo II

Antes de partir a Monterrey, conocí Age of Empires (Asia Vampires, diría Hugh) en el Web Café; de hecho, un día que no había maquina disponible para jugar Age of Empires, Irving (uno de los chavos que trabajaba en Web Café y Op de #jarochos) me dijo que jugara StarCraft, que era el mismo rollo. La realidad es que me había gustado más Age of Empires y dejé a un lado StarCraft; claro, el hecho es que en Age ya me sabía los cheats y se me hacía mucho más fácil jugarlo.

Durante la carrera, pasó todo lo contrario. Gracias a los chavos del nueve no sólo le encontré chiste al StarCraft, si no que se volvió mi juego predilecto por mucho tiempo. Y fue gracias al StarCraft que durante el resto de la carrera me moderé mucho en cuanto a jugar. Eso, porque durante un semestre podíamos hacer partidas de hasta 12 horas o más; pues claro que era exagerado, era imposible hacer todo al mismo tiempo: escuela, prefectura, teatro y vida personal.

Así, por épocas jugaba StarCraft; de hecho, por el resto de la carrera sólo jugué SC y Civilization. Eso, hasta que Samael me pasó el Age of Mythology. Eso fue lo último que jugué (con su expansión: Age of Titans) durante la carrera. De verdad, me tuve que moderar muchísimo en mis hábitos de juego, porque de no haberlo hecho, quizá nunca me hubiera graduado.

Casi al final de carrera, cuando el Antochu vivió conmigo, empecé con el XBOX. Antes de eso, pensaba en que no era necesario comprar una consola para jugar; de hecho, se puede decir que todos los juegos de consola se pueden jugar en PC, pero no todos los juegos de PC se pueden jugar en consola. Un ejemplo, son los juegos de estrategia, como los Ages o el SC. Pero me di cuenta que es otra experiencia jugar en una consola que en PC.

De ahí que cuando tuve oportunidad me compré el XBOX. De hace un año para acá que me compré la consola, he jugado poco con el XBOX; de repente juego mucho, luego me da remordimiento de conciencia y dejo el aparato por semanas, antes de volver a jugar. Los Halo y Grand Theft Auto han sido mi fascinación. Ahora me ha dado por acabarme los Halo en dificultades más altas, como una especie de reto personal, además del disfrute total del video juego.

Hace poco me reencontré con un strip (Angst Technology, por Barry T. Smith) que me llevó a pensar en mi situación. Me decía a mí mismo: "A mí mismo... ¿por qué te niegas a tu naturaleza de gamer? A lo mejor no vives de eso, a lo mejor no te vuelves el super conocedor, a lo mejor no serás gamer radical; pero de que te gusta jugar, pues, ¿por qué negarlo? Te encantan los video juegos y no debes negarte el gusto.

Y así como hace más de un año comencé a escribir este blog, porque no quería perder el gusto por escribir, hace unos días llegué a la resolución que nunca más me volveré a negar jugar. A partir de la semana pasada, he decidido jugar, sacar el gamer que llevo dentro; aprovechar que ahora hay tiempo y medios (bueno, más tiempo... pero mucho más tiempo que medios). Como muestra de eso, con el emulador de SNES me he puesto a jugar Crono Triger (ya llevo 11 horas de juego desde el viernes y ya comencé el nivel del Black Bird).

En el futuro cercano, viene la compra del XBOX 360, Halo 3.& En un futuro un poco más lejano comprar PS3 (para jugar Final Fantasy) y Wii (para jugar la leyenda de Zelda).

Claro, aun están pendientes de jugar a cabalidad Need for Speed, Underground, Half Life 2, GTA San Andreasy Ninja Gaiden; más la serie de juegos - que están bajando de precio - para XBOX y PS2. A eso agréguenle, los juegos para computadora: Black & White, Grim Fandango, Age of Empires III, etc; quizá después entre a alguno de esos juegos en línea, pero eso de verdad lo veo lejos... muy lejos.

Así es, el mundo de los video juegos es enorme y día a día se vuelve más extenso. La experiencia de jugar se vuelve realista también. Samael ayer, en su comentario decía que 'prefería los juegos de antes, porque eran fácil de jugar y entretenidos'; estoy de acuerdo en un juego debe ser entretenido, más que tenga super gráficas. El gameplay es elemental: si no es entretenido, entonces no es juego, quizá un buen software, pero no un juego.

Creo que hice la declaración que entraré en un área medio gris; espero no pasar al dark side. Digo, no es como que lo único a lo que me dedicaré de ahora en adelante; sólo digo que no me quiero negar.


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* De hecho, había una especie de maldición: cualquier chavo del ala Este del primer piso del IX, que comenzaba a jugar Starcraft (o cualquier juego de video), le costaría trabajo graduarse o jamás se graduaría. Solrac y yo fuimos los dos últimos en salvarnos de esa maldición, aunque sí, se nos complicó graduarnos; en mi caso, hasta el último momento.

# En el blog de ayer les platicaba de los juegos que Papá me compró para NES. De hecho, para que me comprará T&C y Zelda, me acabé muchas veces Super Mario Bros. De hecho, para demostrarle que el juego ya no tenía reto para mí, lo senté para que viera como me lo acababa; después de eso, no pudo negarme comprarme T&C. Como que ya agarré - más o menos, no del todo - esa regla: no comprar un juego nuevo, hasta terminar del TODO con alguno que haya comprado antes.

& Si no has visto el trailer, busquen en Google Video o YouTube "Halo 3", para verlo. La promesa es que como se ve en trailer, se verá el juego.

martes, 15 de agosto de 2006

Los Video Juegos y Yo

No recuerdo exactamente el año, lo que recuerdo es que en casa de mis primos del DF (July y Gaby) había un Intellivision, que me gustaba tratar de jugar. A pesar de ser un juego de 16 bits, para un niño de a lo más 5 años, era sumamente complicado entender cómo jugar Poker y Black Jack o de un Chef que prepara hamburguesas con salchichas (Burguer Time, que en realidad era de Intellivision II).

Poco después de eso, Papá me compró un Atari 2600. Entonces, Pac-Man (no sé por qué es la hora que aun disfruto ese juego) y Asteroids. Mis padres se preocuparon algo cuando vieron que su hijo de 6 años pasaba mucho tiempo frente a la televisión jugando. Recuerdo que había veces que la palanca del control me lastimaba; a veces jugaba hasta que me salían ampollas en el arco de la mano derecha. Es más, el Atari lo dejé de jugar por dos razones: 1) Los controles se descompusieron; 2) los problemas de voltaje, eventualmente causaron un corto en el video juego.

Después de la caída del Atari, Papá compró una Commodore 64.* Recién se compró el juego, Papá compró un juego llamado Deugons and Dragons, creo. Era un juego que para cargarlo, necesitaba escribir algunos comandos en BASIC; entonces, el sistema operativo cargaba el juego desde una lectora de cassettes... no, es verdad, en aquellos días se usaban cassettes y disco de 5 ¼ para guardar información. Luego, convencí a Papá para comprar Wizards of World, pero ese juego ya venía en un cartucho, que conectabas a la consola y luego prendías; afortunadamente a esos no había que meterle ningún comando. Esta computadora tenía un procesador de 8 bits y 64 Kbytes de memoria RAM. Creo que aun la conservo.

Supongo que fue en el 87 cuando llegué a casa de Jose (no, no le falta acento) y me presentó esta nueva consola que sus papas le habían traído del gabacho: Nintendo (Nintendo Entertainment System, o sólo NES). Con él venía un cartucho con dos juegos: Duck Hunt y Super Mario Bros (siempre pensamos que "bros" era el apellido de Mario, pero en realidad significa "brothers", porque podías jugar con Mario o su hermano Luigi). Fue tanto mi fascinación por el juego, que un año después, Papá consiguió que un falluquero se lo trajera. Después de Super Mario Bros., vino T&C, un juego basado en los populares personajes de T&C (una marca de ropa, que era ropa de playa, pero enfocada a gente que usaba patineta o que surfeaba: Thrilla Gorilla, Joe Cool, Tikiman, Da Boys, el cavernícola... no sé si había más). Lo mejor fue cuando me regalaron The Legend of Zelda; la realidad es que pedí ese juego porque era dorado y nadie tenía un cartucho dorado.

Entre el NES y SNES (Super NES) estuvo la época de la computadora. Pero en realidad, en esos días, nunca jugué algo interesante para computadora.

El SNES llegó tarde a mi casa; si mal no recuerdo llegó allá 1996 y eso porque le compré de uso su consola a un chavo de la prepa, que quería hacerse de dinero para comprar el Nintendo 64 (el cual tenía poco que lo habían anunciado). Creo que pagamos $800 por esa consola; el Nintendo 64 creo que costaría algo así como $1,200 o $1,600, francamente no recuerdo del todo. Del SNES los juegos que recuerdo con más entusiasmo son Super Mario World (donde aparece Yoshi) y Star Wars: The Return of The Jedi. Este último, Ponchi (otro compañero de la prepa, que tiene su propia historia) me lo prestó; hasta ese momento no se lo había podido acabar, sólo le faltaba el último nivel de la dificultad de Jedi... yo sí lo logré en el tiempo que me lo prestó. Pero, los dos juegos a los que les invertí más tiempo (e incluso, mis padres llegaron a castigarme la consola por eso) fueron: Zelda: Link to the Past y Crono Trigger. De hecho, creo que finalmente le agarré sabor a los RPGs hasta que jugué Crono Trigger; todo ese rollo de subir de nivel, ganar experiencia, aprender técnicas, seguir la historia, colectar cosas y armas... bueno, a veces era muy cansado. Ese juego también me lo prestó Ponchi; cuando se lo devolví, jugó con el equipo que formé para acabarlo... su comentario fue "¿cómo pudiste acabártelo con un equipo de ese nivel?". Y es cierto, porque estoy casi seguro que me tarde como 2 horas en último jefe, sólo porque mi equipo era muy lento, sólo que era tal mi desesperación por acabármelo, que me llevé todo el tiempo necesario para hacerlo; cuando lo terminé, al otro día se lo devolví a Ponchi.

Papá nunca quiso comprarnos el Nintendo 64 (la siguiente generación de consolas, que en vez de lo 16 bits de SNES, ahora eran 64 bits). La idea de él es que no quería distracciones para nosotros, que era un desperdicio de tiempo vernos sentados horas frente a la televisión jugando con eso. De hecho, nunca he jugado un juego de Nintendo 64... lo cual convierte esa idea de Papá en una especie de maldición (uuuuyy).

En 1998, como todos saben, partí a otras tierras... donde continuara esta reseña sobre los video juegos y yo.

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* Por alguna razón, Papá veía en las computadoras mi futuro, no sé por qué. Cuando compró la Commodore 64, recuerdo que le dijo al vendedor que necesitaba una computadora con la que su hijo pudiera hacer tareas y aprender; En aquellos días, quién compraba una computadora era porque tenía el dinero para comprarla o sabía lo que iba a ser con ella; aunque mi papá sabía que quería con la computadora, el problema es que yo no entendía muy bien su interés.

viernes, 11 de agosto de 2006

El 10 de Agosto Anterior

Antes que nada... Voy a hacer un esfuerzo - grande -, para que de ahora en adelante lo que publique a través del blog tenga calidad de editorial. Todo sea para seguir siendo un ejemplo de las buenas costumbres al escribir, la ortografía y la gramática. A ver qué puede hacer el 'check spelling' de Outlook.

En fin...

Ayer fue cumpleaños de mi papá (10 de agosto); llegar a los 55 años con tan buen sazón... Vaya, mi papá es mi héroe. Por alguna razón, hoy me dio por revisar que escribí el año pasado. Resulta que en el mismo día, escribí sobre uno de los días más alegres del año pasado. Lo irónico del asunto es ayer no fue precisamente un día "alegre".

Como que ya traigo cargando algunas cosas que me han tenido incómodo (algunos las conocen); luego, a veces, en la oficina se me cargan otras cosas, como no poder hablar sin que algo que digas, inmediatamente se convierta en un albur o algo por el estilo. A parte, en el trabajo, las ineptitudes de los tipos que nos pasan trabajo, nos cargan de otras responsabilidades, pues como empresa finalmente debemos cumplir al cliente, a pesar de que estas personas ni siquiera son de la empresa.

Ayer hubo altas y bajas. Ya había superado algunas cosas; pero lo que medio me reventó al final fue el partido de volley-ball. Con el afán de ganar y "demostrar" que juega, un compañero (que yo creo que es como 4 o 5 veces yo) me quitó juego y hasta me "atropellaba". De plano, me puso de malas; se lo dije, a mi manera. Obvio, la respuesta fue "bueno, ya... Ándale, hay que echarle ganas"*. Perdimos el partido de semifinal; no me sentí satisfecho... Ni modo, si no la ganas, la pierdes.

Ahora, corro a bañarme a la casa, para irme al "juevecitos". Me encanta sentarme a platicar con Cuervo y Niño; a lo mejor su manera de escuchar es como la del Lic Mendoza: te escucha, pero después le preguntas qué le platicaste, ni se acuerda. Y la verdad es que a veces sólo necesito que me escuchen. Para hacerme más llevadera la noche, llevé un licor de café buenísimo que hacen en Coatepec. Más o menos charlamos una hora y media antes de que la raza comenzara a llegar. Sinceramente, entre el licor y la charla, me había tranquilizado bastante.

Cuando se comenzó a juntar la raza, no sé en qué punto comenzaron las hostilidades otra vez. Me puso de malas. Me molesta que seamos tan fáciles para decir que 'fulano o zutana es un persona pendeja que me cae de la $#%#'. Me molesta que me hagan comentarios de cosas en que la regué (créanme, no sé porque no me vestí de alta costura aquella noche, lo único que recuerdo es que iba a llover y lo único impermeable que tenía era esa pinche chamarra amarilla... Soy pobre y jodido), pero que de parte de la misma persona que lo recuerda, explote cuando comenté una experiencia similar. Me molesta que quieran sacar sus pedos existenciales siendo agresivos; tengo meses queriendo dejar de ser agresivo al punto que era antes, no es sano, no es bueno... No quiero seguir agrediendo a la gente con mis comentarios... Y me cuesta mucho trabajo controlarme cuando me agreden, porque ya no es gracioso, porque hay una intensión de herir y molestar, más que aventar un chascarrillo "inocente".

Este fue un día muy distinto al año anterior, en el disfrute, el gozo y la fantasía que lo dominó. Un año después, no la pasé tan ameno, ni cuando lo intenté.

Samael, sorry, fue un mail en el momento inadecuado.

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* Tanto el rollo de ineptitud de los líderes indios, que son subcontratados, como el afán te protagonismo egoísta de mi compañero, por alguna razón, me trae recuerdos de la prefectura. Los exras sabrán a qué me refiero.

lunes, 7 de agosto de 2006

Telefonía Celular

Mi papá y yo seguíamos una regla particular para no tener teléfono celular: No queremos ser localizables.

Mi papá, por su profesión, tarde que temprano adquirió un celular, si mal no recuerdo, fue en 1992. El decía que sí quería estar localizable, sobretodo cuando salía a carretera y nosotros - mi familia - queríamos comunicarnos con él.

Pero no duró mucho el gusto. En aquellos días, a parte de qué la recepción era pésima y se registraba el teléfono como arma blanca, la cobertura era sólo en las ciudades, la cual, como quiera, era escasa. Así, mi papá puso ese teléfono en un estante de cosas inútiles y como que se prometió esperar por mejores aparatos y servicios.

En el 2003 me vi en la neceisdad de comprar un celular. Muchos de mis conocidos que sabían que odiaba traer celular, me reprochaban: "No pues que no te gusta 'estar localizable'". Pues sí, pero cuando tienes a un recepcionista que no te pasa los mensajes, te los da tarde o ni siquiera sabe contestar el teléfono, y tus clientes no se sienten muy satisfechos por la rápidez con la que te localizan, entonces el célular se vuelve una necesidad. (Bueno, está la historia de un celular anterior, pero ese me lo regalaran).

Desde entonces cargo con célular. De hecho, en mi casa no hay teléfono 'fijo'; la única manera de localizarme, es en el célular.

Pero el uso de célular nos vino 'a dar en la torre' a todos; ya ni se diga los mensajes de texto.

Precisamente el hecho de ser localizable en cualquier lugar, vino a echar a perder buenas costumbres. Por ejemplo, el hacer buenos planes. Por ejemplo, si quieres salir con alguien, la típica respuesta de hoy es: "Háblame antes de que pases por mí" o "Háblame cuando salgas para allá". Si tienes muchos planes y no sabes a cual irle, entonces te puedes lanzar a todos y, gracias al teléfono celular, ya que haces una rápida encuesta de a dónde te puedes lanzar, en caso de que la situación actual no sea placentera. Con el pretexto del celular, la gente ya no hace planes, ahora todo sale casi al momento.

Otras costumbres horribles. ¿Por qué la gente deja prendido su celular cuando entra al cine o al teatro? Lo peor, es que es lo primero que te piden cuando entras a un lugar así; incluso te dice, por favor, ponlo en vibrador. Desgraciadamente, mucha gente cree que se pone en vibrador para no molestar con el timbre del teléfono y aun así poder atender la llamada.

Pero ahora, si ya compraste celular... ¡úsalo! Me ha pasado que llamo y llamo a gente que lo dejan olvidado, no lo han cargado o lo apagan indefinidamente. Digo, a veces es razonable que por la recepción no caches una llamada... Pero, ¿por dejarlo en la casa? Ah, y de ahí viene otra cosa con la que los celulares nos amolaron; cuando vez una llamada que no quieres contestar, lo puedes hacer. A parte, ¿por qué la gente no devuelve las llamadas?

En resumen: Si tienes celular, ¡úsalo!, cárgalo siempre y carga la batería. Ya ni digo de ponerle crédito. Se prudente en uso, por ejemplo, en los lugares que lo tienes prendido o quieres contestar una llamada. Ya si de plano te es imposible organizarte para salir y hacer planes por adelantado... Bueno, espero que tu vida social y personal sea igualmente de fructifera y dinámica.

lunes, 20 de febrero de 2006

Salado

Ayer salí con Alex, Camarón y la Coss a jugar billar, la peor tanda de billar que alguna vez he jugado. Si mi papá se entera, casi casi me desconoce como su hijo.

Pues ahí vamos a jugar. Y no es que haya jugado mal per se, es sólo que metí indebidamente varias veces la bola negra. Damn! O sea, no es nunca hubiera metido la bola negra por error, pero de 5 juegos la metía una vez. Esta noche fácil la metí como 5 veces; estoy hablando que jugamos 2 horas y sólo ganamos 3 (Alex y yo) juegos de como 8 que jugamos, y las veces que ganamos fue por se ahogaron los amigos y una vez ganamos jugando el juego completo (meter todas nuestras bolas y al final la 8).

Llegó un momento que Alex y yo nos veíamos nos reíamos, porque nuestro juego realmente apestaba. Bueno, tuvimos que haceros de nuestros métodos para poder avanzar en el juego; de eso también nos reíamos.

Hoy, me encamino al trabajo, tomo la ruta usual. Andando, tomo Cuauhtemoc, para agarrar la salida Constitución hacia el norte (para los que no se ubiquen, estoy en la ciudad de Monterrey). Precisamente, ya en el punto de tomar Constitución, salgo a asomarme un poco para ver si puedo tomar la avenida; estoy viendo si puedo pasar, cuando de repente siento un golpe por atrás. Una camioneta se aventó sin precaución y me dio un "besote". A mí me tocó darme un frentaso con la ventana y por un instante me quedé desconsertado. Trate de hacerme a un lado para que pudieramos estacionarnos y ver qué paso. ¿Pues me creeran que jijo de su madre patría salió por piernas? Así es queridos conciudadanos, el mal parido, con su pinky camioneta Lobo (que obviamente no le había pasado nada al chocar encontra del Chahuismovil, que es un noble Chevy), se dio a la fuga, valiendole 3 cacahuates podridos lo que acababa de pasar. A mí tomó como un minuto entender todo esto, volver a comenzar la marcha, y comenzar a avanzar. Cuando tomé la vertical de nuevo, me dio mucho coraje todo lo que pasó.

Al llegar a la chamab, revisé la defensa trasera: no le había pasado nada al carro. En fin, por lo menos.

Sólo ando salado, no es que sea un mal día... para malos días, les podría platicar de la vez que una piedra me atacó, después de no tener dinero para pagar el servicio del carro, después de levantarme casi muerto, porque la noche anterior...

martes, 14 de febrero de 2006

La Amistad

amistad.
(Del lat. *amicĭtas, -ātis, por amicitĭa, amistad).
1. f. Afecto personal, puro y desinteresado,
compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato.

- Diccionario de la Real Academía Española de la Lengua
No es que sea partidario del celebrar el 14 de febrero, porque - como mis amigos y roomate podrán constatar - no tengo un día particular para decirles que los quiero o demostrarles mi cariño; sin embargo, dado que la mayoría anda un tanto suceptible el día de hoy al tema, se me hace una buena ocasión para decir algunas cosas.

Quisé tomar la definición que les presento, porque explica muy bien qué es amistad, incluso, desde mi punto de vista. Es decir, la amistad no se circunscribe a un grupo de personas, como sería el caso de aquellos a quiénes llamamos "amigos", si no que puede ir más allá.

En mi muy personal manera de ver al mundo, manejo los siguientes estratos: conocido, cuates, amigos. Desde luego dejo fuera a la familia y la novia, porque se supone que la amistad no determina el tipo de relación que se tiene con ellos, dados los lazos.

El conocido es aquella persona que con frecuencia veo o trato, pero no pasa de ahí. Un ejemplo cualquiera, sería el guardía de la entrada, la señora de la limpieza, el mozo de aseo, etc. Pero la diferencia residente en que ellos (como yo) siempre están dispuestos a hacer cosas por mí, porque les caigo bien y viceversa. Además, me agrada verlos, porque a veces me hacen el día con algún comentario o acción desinteresada.

El cuate, por otro lado, es una persona que ha tomado un significado en mí vida, ya sea por una experiencia juntos o alguna enseñanza. En mi caso, el ejemplo más claro es el de mis maestros o de quiénes han sido mi 'jefes' en algunas ocasiones. Con ellos comparto mi vida de repente, pero no vamos siempre en el mismo camino; aunque si necesito de su ayuda o consejo, siempre están ahí. Es decir, no he compartido secretos ni cosas íntimas con ellos, pero a lo mejor he vivido momentos importantes.

En este rubro también entran algunas personas que compartí algún momento importante de mi vida. Por ejemplo, teatreros, mis hijos más apegados, compañeros de carrera, compañeros de trabajo, entre otros. La mayoría de ellos puedo decir que los quiero y aprecio muchísimo, porque me han ayudado, hecho reir, incluso estremesido en algún momento de mi vida. A todos ustedes, muchas gracias.

Y mis amigos... Jesucristo dijo una vez que sus amigos eran aquellos que iban con él todo el tiempo; parte de ese texto da a entender que los discipulos que afrotaban lo bueno y lo malo con él, esos eran sus amigos. Y creo que es una manera fácil de mencionarlos, sin enlistarlos. En su momento mi papá me dijo que amigos se tenían pocos en la vida. No sé que tanto sea "poco" para mi papá, porque he descubierto que mi "poco" ya casi es "bastante" en lo que a amigos se refiere.

La mayoría de mis amigos me han visto llorar, enojarme, estar en las peores depresiones de mi vida, salir de ellas, estar triste, estar alegre, los he hecho reir, los he hecho llorar... pero lo más importante es que vamos juntos, nunca nos dejamos y nos hacemos participes de nuestros gozos y alegrías. Y sí, nos peleamos, algunas veces nos enojamos y hasta nos dejamos de hablar (algunos por más tiempo que con otros). Mis amigos siempre dan sin esperar a cambio, porque saben que haré lo mismo. Mis amigos me buscan la mayor parte del tiempo porque quieren verme, no porque necesiten un favor; pero cuando necesitan un favor, saben que cuentan conmigo. Mis amigos saben que podemos dejar de vernos años y que siempre que nos veamos será como si ayer nos hubieramos dejado.

Zarathustra decía que su mejor amigo, es también su mejor enemigo, porque es quién mejor nos conoce. También, decía que uno debe perfeccionarse para ser el super-hombre, pero para lograrlo, el hombre debe destruirse así mismo y entonces, de esta destrucción - como el Fénix - nacería el super-hombre, que tarde o temprano se autodestruiría otra vez, para volver a resurgir. Así, el super-hombre veía en su amigo el enemigo ideal, porque todos vemos en nuestros amigos la persona que queremos superar; y que si la desctrucción de un hombre lo llevaba a la creación de un super-hombre, entonces, nuestros amigos (que son nuestros mejores enemigos) pueden ayudarnos a crear ese super-hombre, y nosotros, a la vez, ayudarlos a ellos*. (Luego se las rolo, está muy buena y yo la sembré).

Finalmente, a todos estos (mis amigos, amigas) les puedo decir, lo que por inspiración dijo el apostol (y ustedes conocen como la mejor definición sobre al amor):

"El amor es sufrido y bondadoso. El amor no es celoso, no se vanagloria, no se hincha, no se porta indecentemente, no busca sus propios intereses, no se siente provocado. No lleva cuenta del daño. Todas las cosas las soporta, todas las cree, todas las espera, todas las aguanta".

- Apostol Pablo, Primera Carta a los Corintios 13:4-8

Los amo.


* Por si le interesó el tema (y quizá me saquen de un error) esta filosofía es parte de "Así habló Zarathustra...", de Frederick Nietzche.

viernes, 10 de febrero de 2006

"¿Sabes qué? Que te quiero mucho"

Sé que les atraerá el título. Sé que querran saber quién me lo dijo (porque de otra de otra manera no lo hubiera puesto entre comillas).

Bueno, pero antes dejen que les platique de mi abuelita. Mi abulieta es una señora que anda alrededor de los 80 (me imagino que como toda mujer, no le gusta decir su edad). Doña Edith Capitaine Coutorier, progenitora de mi padre, es una señora que de haber sido de estirpe italiana, nos hubiera vuelto a todos una especie de familia Corleone, comenzando por mí papá (el mayor de los varones).

Mi mamá me ha platicado unas historias, que en parte me tocaron verlas y vivirlas. Como la típica mamá de mediados del siglo XX, hacía de comer como si todo un regimiento completamente hambriento fuera a comer a la casa; aunque estamos hablando que en la familia eran 7 hijos (Edith, Lourdes, Gerardo, Pablo, Elizabeth, Eduardo y Ernesto) más Don Gerardo (es decir, mi abuelo), más los que caían y los que ayudaban en la casa - entonces creo que sí, estamos hablando de un número respetable de personas que alimentar. Las horas para comer, ver la tele y dormir son claros en casa de mis abuelos; mi abuela es como el sol y la luna en eso. De ahí que era la que ponía orden, por ejemplo, en la mesa entre los hijos y los nietos. Yo odiaba ir a San Rafael (lugar de origen de la familia Thomas) por el hecho de aguantar levantarme a las 5:30 am para desayunar con mis abulos; y aunque las otras comidas tenían horarios más flexibles, el hecho de tener que comer todo lo que me servía mi abuela y no poderme levantar, bajo la amenza de ser ajusticiado por el famosísimo 'amanzalocos'. Todo era un suplicio: mi abulea praticamente me tenía vigilado todo el tiempo y para todo había un fuerte 'no'.

Así, mi abuela para mí era el verdugo más inescrutable y descorazonado que existía. La imagen de mi abuela no era la que tenía del resto de las abuelitas que conocí o mi abuela postiza (porque tengo una abuela postiza). De hecho, podría decir que mi abuela y yo no nos llevabamos de ninguna manera; todo pintaba para que las cosas así fueran.

Pero algo paso: mi abuela cambió. ¿Cómo?, ¿Por qué?, ¿De qué?, ¿Cuándo? Bueno, definitivamente hay muchas razones e historias. Pero esa mujer implacable y dura, se ha convertido en una dulce y amorosa abuelita. Ella misma se ha dado cuenta que ser así, le trae más gustos que antes.

Hoy, llamó a mi papá que estaba en casa de mi abuela para hablar de negocios y me contesto mi abuela. En su platica se veían las ganas de charlar conmigo y antes de soltar el teléfono para darselo a mi papá, sin que el la escuchara, me dijo: "¿Sabes qué? Que te quiero mucho".

lunes, 12 de septiembre de 2005

Parejas y amigos

Y sí, Camarón, de regreso al libro de colorear... así es.

Disculpen ustedes que hable sin más detalles (y que me dirija a Mr. Shrimp), pero - cómo se quejaría Camarón - soy muy cauteloso en lo que digo. Pero, ¿recuerdas la vez que estabamos en la sala, de la ahora mi casa, y Ale nos hizo el juego de las cartas?, entonces te acuerdas quiénes eran las cuatro chavas que escogí, ¿verdad? Bueno, parece que todo se va aclarado y hay una seleccionada... al fin.

Lo relevante aquí es que la semana pasada, mi madre me preguntó si ya tenía nuera (ella, no yo). Cabe destacar que desde siempre me ha preguntado si alguien me gusta, tengo amante ó novia y no le he dicho. Pero la diferencia estuvo en que ahora me lo dijo como si me fuera a "quedar", o sea, que 'se me está yendo el tren'. No sé, será que ella se casó muy chica; mi papá se casó cuando tenía 27 años. Entonces, a mis papas les comienza a preocupar que su hijo de 26 años no haye pareja, o peor, nunca lo haga (entiéndase: hayar pareja).

Mi mamá insistió en que econtrara pareja. Golpeaba el auricular y decía 'bueno, bueno, probando, uno dos tres... ¿con quién hablo?', para serciorarme que hablaba con Doña Nieves (la progenitora de su servidor, o como ella se autonombra, 'mi mera madrina'), la misma que hace unos 10 años me decía que nada de novias hasta que tuviera - por lo menos - en qué caerme muerto. ¿Mi mamá IN-SIS-TIEN-DO en que me haga de novia? De hecho, me dio a entender que no importa si es del trabajo, la iglesia, la escuela ó la calle; pero que no la amuele, que ya es hora que me vaya consiguiendo 'algo'.

Y bueno, algunos de ustedes saben perfectamente que así ha sido, pero no todo se da como uno quiere. La verdad, no le veo mucho caso recordar viejas hazañas, ni enumerar amores platónicos, mal logrados, imposibles y los home runs que me han anotado.

La verdad es que sí, quiero novia. No la necesito, pero me gustaría ser pareja de alguien (noten la diferencia entre decir 'tener' a 'ser'). Estar acompañado y recibir 'los beneficios de la membresia' - siendo miembro - es agradable.

La semana pasada vino una revelación a mí: de lo wey que he sido durante algún tiempo. Ayer conversaba con Ale, de lo difícil que a veces resulta declararse, decirle a alguien 'me gustas' o 'quisieras andar conmigo' y más cuando esa persona es un poco cercana. De hecho, Ale y yo coincidimos en el hecho que es mejor decirle a un(a) amigo(a) que te gusta y te gustaría intentar algo en el momento apropiado, a pasar la vida con la duda. Lo anterior resulta mejor en vez de vivir con el deseo y nunca realizarlo ó acabarlo.

Los roomates conversabamos, a demás, de que a veces una frase dicha o no, en un momento, marca la diferencia entre que te interese alguien, es más, que andes con esa persona. ¿Cuál es el momento? Bueno, si la relaciones humanas fueran explicadas por las ciencias exactas, bastaría sacar algún algoritmo decifrado por Newton (que estoy casi seguro que hubiera sido él, porque estableció que 'a toda acción corresponde una reacción de igual magnitud, pero en sentido contrario') para conocer tal momento. Pero como seguimos siendo impredecibles, el 'momento correcto' en realidad es subjetivo; creo que se hace 'correcto' o 'incorrecto' cuando los resultados se hacen palpables, antes no.

Aunque, si podemos ver a los grupos de personas como conjuntos, teniendo en 'A' a nuestras amigas (en el caso de las chavas, sus amigos) y 'B' como el conjunto de las chavas que nos gustan (en el caso de las chavas, los chavos que les gustan), veríamos que invariablemente hay un intersección. Lo desagradable es, que en el caso de la chavas, siempre ignoren esta intersección; por lo regular, tratan de igualarla a epsilon. En otras palabras, ¿les suena conocida la frase: "Te quiero... pero como amigo"? Bueno, espero que cualquiera que haya pasado la prepa ya no la diga... espero. Eso es lo difícil, ¿no? Buscar que una querida amiga, que nos gusta e interesa en buena onda (en mi caso siempre es así), no deje de ser 'amiga' y se convierta en 'novia'. La realidad, muchos nos asustamos de la idea, porque en el rechazo, no sólo no será 'novia', si no tampoco 'amiga'. Mi roomate dice que no es así; pero una de cuántas? Las preguntas relacionadas, se las dejo de tarea.

Sí, Mr Shrimp, así es mi querido amigo... de regreso al libro de colorear. Puede que en estos días 'brinque la barra espinoza del miedo' que tengo a ser rechazado. La probabilidad siempre es la misma: 51% de rechazo a 49% de aceptación, con 95% de confianza. Ya veremos si La Negra no me sale con una novedad... porque, mi estimado amigo, así como lo sabe Ale, Calli y Jorge... todavía hay quiénes te salen con novedades preparatorianas y de mujeres histéricas.

viernes, 29 de abril de 2005

¿Cuándo te das cuenta que la regaste?

Quisiera ser niño otra vez. Cuando era niño, no existía el tiempo, ni el espacio. No tenías que preocuparte si se te salía mal algo, porque los demás niños no se darían cuenta. Nadie realmente se ofendía, a menos que lo golpearas o no lo escogieras para el equipo de fut; aun así, no había malos sentimientos. Podías pasar horas jugando con tus amiguitas, que las mamás no se pondrían celosas y que las niñas no te harían feo (siempre y cuando te tomaras el té cientos de veces con ellas, sin quejarse). De hecho, las niñas no era complicadas: "¿Jugamos a la casita?" ó a cualquier juego para niñas que quieras. ¡Y ya!, no había complicaciones.

Mi mamá me lo decía: "no quiero que crezcas". Pero no, ¡ah no!, tenía que ser tan terco que crecí, ¿verdad? 'Pues ahora te aguantas'. Y jugar con las niñas, se convirtió en jugar Jeopardy. Todo tenía una pregunta a trás de una afirmación suya: "Ay, es que tengo tarea" (su pregunta: ¿no entiendes que no quiero salir contigo?); "Se me olvido llamarte, sorry" (su pregunta: ¿qué te hace pensar que de alguna manera me interesas?); "Lo que pasa es que de última hora me llamó Fulanita y hoy es su cumple, entonces vamos a salir con ella" (su pregunta: ¿Crees que quiero aburrirme contigo?); "Voy a ver la novela" (su pregunta: ¿Sigues aquí?).

Aun con tus amigas, ¡tus amigas! Esas que te mandaban tarjetitas, recaditos y otros detallitos diciéndote: "TQM" ó "Nunca cambies", te tiran a loco.

Para mí, la cosa se puso complicada; el papá de una de mis amigas, ya no le gustaba que le llamará a su pequeña puberta, porque de por si pasabamos mucho tiempo juntos. Así, si eran las 8 p.m., "Denisse, métete... hasta mañana", ó si nos habíamos visto en la mañana y le marcaba por teléfono a medio día: "(Ruidos de arrebato del teléfono) ... (sonido de que la llamada ha terminado".

A partir de eso, comencé a preguntarme: ¿fastidio a la gente? Entonces, disque agarré una filosfía de equilibrio del tiempo que paso con mis amigas: ni muy muy, ni tan tan; ni tanto que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre; dándo, dándo... pajarito volando (???).

Y sí, con el tiempo comprobé que hay mujeres para las que soy insoportable. Con todo y la mentada filosofía de "dénle al César lo del César, y a Dios las cosas de Dios". Peor cuando tienen novio o creen (o saben) que te interesan más allá de la amistad.

Si tu, amable lector, estás en la situación descrita aquí, debes saber algunas cosas. Si te encariñas con una chava, espero que ella también, porque de lo contrario, al primer fastidio, te vas al caño (eso incluye depre). Si la llevas chido, pero no te encariñas, chido, porque al primer fastidio, ni te vas a dar cuenta y con el tiempo se volveran a llevar. Si sólo la conoces y te 'llevas' con ella, pues todavía mejor, porque al final, tú la vas a mandar al caño.

Y no es que odie a la mujeres o tenga algo en su contra; pero me choca que se compliquen la vida. No me gusta buscar mucho a una persona, de verdad, de verdad. Precisamente por evitar esas situaciones. Pero lo malo es que soy muy paternalista; si me encariño con una amiga, pues le voy a dar todas las atenciones (me guste o no, sólo porque la quiero). Y ahí viene lo complicado: un día eres su mejor amigo y al otro eres su peor fastidio.

¡Oh sí! No lo nieguen, ni se hagan las locas. Lo peor es que de repente es chipote con sangre (y no responden); ¡ni gritan 'aguas van'! De repente, después de una semana super chingona, así no'más porque sí, te dejan de hablar. De hecho, lo peor que puede pasar no es que te dejen de hablar contestar tus llamadas ó invitaciones, si no su indiferencia; salir con cuates o coincidir en el mismo lugar y que cuando te acerques a charlar, sólo te diga: "Aja" o "Sí".

¿Por qué su 'sí' no es 'sí' y su 'no' no es 'no'? "Todo está bien; si algo me molestá, te lo diré"; esa es más vieja que "te pago mañana", "la última y nos vamos" y otras similaras ("sólo la..."). Quién sabe quién les dio esa autoridad a las mujeres o cómo la obtuvieron, pero la ejercen eficientemente.

¿Recuerdan eso que escribí sobre "Ser Conciente"? Aplica muy bien eso aquí. ¿Las chavas son concientes de sus sentimientos y lo que dicen? O sea, ¿por qué una semana sienten que una persona es la neta y a la siguiente lo mandan allá, con su mamí? Y no niego que podamos hacer algo que las moleste, pero ¿qué puede ser tan malo como para que se porten indiferente contigo, o te dejen de hablar? Yo, no lo entiendo. Y si hay amistad de por medio, ¿por qué no se puede arreglar o es tan problemático?

Platicaba con el Guerra, y él afirmó categóricamente: "hombres y mujeres no pueden ser amigos". Lo siguiente que dijo fue algo así que eso es como una ilusión. Además, me platicó que nuestra bendición es haber estudiado ingenieria: 1 + 1 siempre van a ser 2, hoy, mañana, pasado y siempre, 1 + 1 serán 2 (aunque los contadores digan otras cosas). El ser humano no será el mismo hoy, ni mañana, ni pasado, ni nunca.

Por mi parte, creo que sí podemos ser amigos hombres y mujeres. Claro, el asunto, como siempre, es el corazón; pero también está la razón. Bien dicen por ahí que 'el hombre piensa y la mujer siente'. Digan, lo que digan, en un plano amplio, eso es cierto.

De verdad, amiguitas (y mujeres en general que leen esto), agarren la onda, reflexionen en esto que escribo. ¿Por qué se portan así? Si soy un fastidio, pues acéptenme y háganme ver cuando me pasé de la raya, ¿no? Si no, nunca sabré qué es lo que les molestó; de verdad, hay quiénes nunca quisiera me dejaran de hablar, ni tampoco quisiera que se portaran indiferentes conmigo (de verdad, si me equivoco, no busquen la salida fácil). Aprendan a decir 'no', pero llamen cuando lo prometen. Si somos amigos, ¿por qué no podemos arreglar nuestras diferencias, como personas que los une un lazo 'especial'? ¿Realmente hago cosas tan malas? Y, sobretodo, si bogan por la igualdad de los sexos, entonces invítenme a salir, como yo lo hago... ¿o salir no es de amigos? Total, si sólo amigos, pues no hay nada más de qué preocuparse... ¿o sí?