viernes, 29 de abril de 2005

¿Cuándo te das cuenta que la regaste?

Quisiera ser niño otra vez. Cuando era niño, no existía el tiempo, ni el espacio. No tenías que preocuparte si se te salía mal algo, porque los demás niños no se darían cuenta. Nadie realmente se ofendía, a menos que lo golpearas o no lo escogieras para el equipo de fut; aun así, no había malos sentimientos. Podías pasar horas jugando con tus amiguitas, que las mamás no se pondrían celosas y que las niñas no te harían feo (siempre y cuando te tomaras el té cientos de veces con ellas, sin quejarse). De hecho, las niñas no era complicadas: "¿Jugamos a la casita?" ó a cualquier juego para niñas que quieras. ¡Y ya!, no había complicaciones.

Mi mamá me lo decía: "no quiero que crezcas". Pero no, ¡ah no!, tenía que ser tan terco que crecí, ¿verdad? 'Pues ahora te aguantas'. Y jugar con las niñas, se convirtió en jugar Jeopardy. Todo tenía una pregunta a trás de una afirmación suya: "Ay, es que tengo tarea" (su pregunta: ¿no entiendes que no quiero salir contigo?); "Se me olvido llamarte, sorry" (su pregunta: ¿qué te hace pensar que de alguna manera me interesas?); "Lo que pasa es que de última hora me llamó Fulanita y hoy es su cumple, entonces vamos a salir con ella" (su pregunta: ¿Crees que quiero aburrirme contigo?); "Voy a ver la novela" (su pregunta: ¿Sigues aquí?).

Aun con tus amigas, ¡tus amigas! Esas que te mandaban tarjetitas, recaditos y otros detallitos diciéndote: "TQM" ó "Nunca cambies", te tiran a loco.

Para mí, la cosa se puso complicada; el papá de una de mis amigas, ya no le gustaba que le llamará a su pequeña puberta, porque de por si pasabamos mucho tiempo juntos. Así, si eran las 8 p.m., "Denisse, métete... hasta mañana", ó si nos habíamos visto en la mañana y le marcaba por teléfono a medio día: "(Ruidos de arrebato del teléfono) ... (sonido de que la llamada ha terminado".

A partir de eso, comencé a preguntarme: ¿fastidio a la gente? Entonces, disque agarré una filosfía de equilibrio del tiempo que paso con mis amigas: ni muy muy, ni tan tan; ni tanto que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre; dándo, dándo... pajarito volando (???).

Y sí, con el tiempo comprobé que hay mujeres para las que soy insoportable. Con todo y la mentada filosofía de "dénle al César lo del César, y a Dios las cosas de Dios". Peor cuando tienen novio o creen (o saben) que te interesan más allá de la amistad.

Si tu, amable lector, estás en la situación descrita aquí, debes saber algunas cosas. Si te encariñas con una chava, espero que ella también, porque de lo contrario, al primer fastidio, te vas al caño (eso incluye depre). Si la llevas chido, pero no te encariñas, chido, porque al primer fastidio, ni te vas a dar cuenta y con el tiempo se volveran a llevar. Si sólo la conoces y te 'llevas' con ella, pues todavía mejor, porque al final, tú la vas a mandar al caño.

Y no es que odie a la mujeres o tenga algo en su contra; pero me choca que se compliquen la vida. No me gusta buscar mucho a una persona, de verdad, de verdad. Precisamente por evitar esas situaciones. Pero lo malo es que soy muy paternalista; si me encariño con una amiga, pues le voy a dar todas las atenciones (me guste o no, sólo porque la quiero). Y ahí viene lo complicado: un día eres su mejor amigo y al otro eres su peor fastidio.

¡Oh sí! No lo nieguen, ni se hagan las locas. Lo peor es que de repente es chipote con sangre (y no responden); ¡ni gritan 'aguas van'! De repente, después de una semana super chingona, así no'más porque sí, te dejan de hablar. De hecho, lo peor que puede pasar no es que te dejen de hablar contestar tus llamadas ó invitaciones, si no su indiferencia; salir con cuates o coincidir en el mismo lugar y que cuando te acerques a charlar, sólo te diga: "Aja" o "Sí".

¿Por qué su 'sí' no es 'sí' y su 'no' no es 'no'? "Todo está bien; si algo me molestá, te lo diré"; esa es más vieja que "te pago mañana", "la última y nos vamos" y otras similaras ("sólo la..."). Quién sabe quién les dio esa autoridad a las mujeres o cómo la obtuvieron, pero la ejercen eficientemente.

¿Recuerdan eso que escribí sobre "Ser Conciente"? Aplica muy bien eso aquí. ¿Las chavas son concientes de sus sentimientos y lo que dicen? O sea, ¿por qué una semana sienten que una persona es la neta y a la siguiente lo mandan allá, con su mamí? Y no niego que podamos hacer algo que las moleste, pero ¿qué puede ser tan malo como para que se porten indiferente contigo, o te dejen de hablar? Yo, no lo entiendo. Y si hay amistad de por medio, ¿por qué no se puede arreglar o es tan problemático?

Platicaba con el Guerra, y él afirmó categóricamente: "hombres y mujeres no pueden ser amigos". Lo siguiente que dijo fue algo así que eso es como una ilusión. Además, me platicó que nuestra bendición es haber estudiado ingenieria: 1 + 1 siempre van a ser 2, hoy, mañana, pasado y siempre, 1 + 1 serán 2 (aunque los contadores digan otras cosas). El ser humano no será el mismo hoy, ni mañana, ni pasado, ni nunca.

Por mi parte, creo que sí podemos ser amigos hombres y mujeres. Claro, el asunto, como siempre, es el corazón; pero también está la razón. Bien dicen por ahí que 'el hombre piensa y la mujer siente'. Digan, lo que digan, en un plano amplio, eso es cierto.

De verdad, amiguitas (y mujeres en general que leen esto), agarren la onda, reflexionen en esto que escribo. ¿Por qué se portan así? Si soy un fastidio, pues acéptenme y háganme ver cuando me pasé de la raya, ¿no? Si no, nunca sabré qué es lo que les molestó; de verdad, hay quiénes nunca quisiera me dejaran de hablar, ni tampoco quisiera que se portaran indiferentes conmigo (de verdad, si me equivoco, no busquen la salida fácil). Aprendan a decir 'no', pero llamen cuando lo prometen. Si somos amigos, ¿por qué no podemos arreglar nuestras diferencias, como personas que los une un lazo 'especial'? ¿Realmente hago cosas tan malas? Y, sobretodo, si bogan por la igualdad de los sexos, entonces invítenme a salir, como yo lo hago... ¿o salir no es de amigos? Total, si sólo amigos, pues no hay nada más de qué preocuparse... ¿o sí?