lunes, 25 de abril de 2005

No sé... pero algo quiero escribir

"No quiero que sepan mis penas.
Porque, si me ven llorando, moriran".

Así va una canción, que quién haya tenido infancia y visto a Chabelo, sabrá. Siempre me pregunté qué querría decir eso, qué podría ser tan fuerte para 'matar' a alguien, sólo de ver llorar a otra persona.

Antes que nada, quiero decir algunas cosas que disfrute durante el fin de semana, los cuales son muy salvables y, cómo siempre, me gusta agradecer a sus protagonistas:
  • La comida con Sensei (Gracias Rod, aunque espero que de verdad todo haya quedado claro).
  • El rato con Jorge y Beto.
  • La ida a Gandhi (Lean el Bestiario de Cortázar, es la neta).
  • La película con Ale y Jorge (Pero yo escojo la película la próxima vez).
  • La ida al billar.
  • El que me confundan con René (???).
  • Las gorditas... de Doña de Tota.
  • La película en el cuarto (Chalo, ¿te está gustando la película?, ¿Chalo?).
  • La comida con Taden y Hugo (¡Andamos marranos! Oink, oink).
  • El concierto Ensable (Sólo por la rolas de Dream).
  • La charla con Gaby (Aunque no creo que sea el lugar para decir todo lo que pasó por mí).
En fin, ese fue mi fin de semana, al que debo de agregar, que dormí muy bien.

Sin embargo, hubo sus detalles. Por ejemplo, una computadora que se me resiste. Desgraciadamente, no la tuve lista para cuando pensé, porque entre más viejo es un modelo, más difícil es la instalación, por las chorrocientas razones que ustedes quieran. (Ale, de verdad, sorry, sorry, sorry... luego te lo compenzo). No quiero platicarles las peripecias que me ha hecho pasar, pero bueno, ya queda hoy. Lo que más pena me da es que de verdad la necesitan, pero no ha sido mi inteción que no esté lista (Perdón, perdón, perdón...).

También, una pseudo-depre que me atacó el sábado por la madrugada y desapareció más o menos a la hora de las comida. ¡Esas gorditas! Quisó regresar después - la depre -, pero 'Dawn of War' (gracias Jorge) resultó ser muy buen remedio.

Luego, me cae el veinte de los 3 proyectos y el examen para llevar para esta semana; ¿a qué hora los voy a terminar? Digo, aunque no sean como el proyecto que me estaba chutando en la chamba, no dejan de ser 'enemigo pequeño'; mucho menos un examen. Y no me quejo, sólo me angustía la escases de tiempo.

El domingo, con novedades antes de levantarme de la cama... pero eso es harina de otro costal, que tendré que ventilar con los involucrados.

Para terminar de "#%$%/%&, hoy me levanto como todos los días para ir a la chamba. El Chahuistle caminaba por la calle sin molestar a nadie, viendo a las chicas pasar (con sus gafas obscuras, disque para que no sepan que se van echando el taco de ojo contigo); llegó al lugar donde había dejado estacionado al Chahuismovil la tarde anterior y... the God damn car don't have battery! Así es, el #$%&$&/ carro no tenía batería. Motivo: desconocido. Lo más sabroso es que es el lunes (con el jueves) es de los días que menos tiempo tengo en las tardes. A ver qué sale, pero me saca de onda. Ahora me preocupa que traiga un corto por ahí; más detalles.

Hoy llego a la chamba - como ustedes podrán imaginarse - tarde. Por lo visto, ahora si, ya no soy indispensable en el proyecto de antes, pero no me deja con buen sabor de boca. Entonces, me siento frente a "La Negra" (la sustituta de "Junky", que resultó ser muy noble) y noto, entre otras cosas, que ya comenzó a dar problemas. ¿Por qué Dios, por qué las computadoras se parcen a la mujeres? ¿Por qué cuando todo parece ir bien, de repente empiezan a salir con problemas? La Negra ya comenzó con problemas de memoria y de acceso; al rato, van a ser problemas de performance y eso echa a perder la relación.

Esa es la puntita del iceberg. Porque hay muchas, muchas cosas; algunas las han leído, otras se las he platicado. Pero para alguien que el último año y medio lo ha perseguido una serie de eventos desafortunados (ja, la pirateada), en el primer día de la semana le venga un presagio, pues no le anima mucho la existencia. Lo peor, es que se va a poner peor... mucho peor.

Pero bueno, no me gusta ser de las personas que ponen su cara de perro triste (o marrana deprimida) para que se le acerquen o sientan lástima. Aunque es malo guardarse las cosas, por eso me desahogo, aunque sea escribiendo. No se preocupen, sólo queda una semana, sólo una. Para mayo todo va a ser diferente, muy diferente. He sobrevivido peores, sobreviviré esto.

Uuuffff... ya pasó. Bueno, va a pasar... ¿o va pasando? Hay un chorro de cosas chidas que me esperan esta semana: terminar la capacitación en el trabajo, el examen de teatro, la limpieza del cuarto...