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martes, 15 de mayo de 2007

Backwards Pt. 2

El atreverse a hacer algo que representa un reto, sin importar el resultado, siempre es beneficioso; porque quien se atreve, habra aprendido algo.

En mi plan de tratar de cerrar cuantos asuntos me fuera posible antes de salir para Jacksonville, pense en que debia hablar con la Fresa, para explicarle mis sentimientos. Y es que durante los tres meses que lei su blog, me di cuenta que habia muchas cosas que me agradan de ella (sin contar, obviamente, la pseudo historia que nos sigue). Asi que el jueves pense que seria una buena oportunidad para reunirnos y charlar. El resultado fue particularmente interesante; y asi como la primera vez - cuando ella me dijo que fui su crush -, esta ocasion fue tan sigular como lo es ella. De hecho, pense que podria prever lo que podria pasar; pero no, mas bien todo vino segun las cosas se dieron... y las reacciones de la Fresa fueron sumamente inesperadas e impredecibles, pero no por eso menos entraniables y maravillosas. Fue todo un deleite tomar el cafe con la Fresa, y muy romantica la despedida.

Ah, claro, se supone que el jueves me iba, no? Pues no, a penas recogia mi pasaporte nuevo* y termine la papeleria requerida para comenzar el tramite de la visa de trabajo. Desde luego, lo primero que llegue a hacer fue a pasar el dato, de que ahora se debe sacar cita para tramitar el pasaporte; 'el pasaporte?', si el PA-SA-POR-TE. Al menos en Nuevo Leon y Jalisco, a partir de abril del anio en curso, ya se debe sacar cita.^

Y aqui quiero hacer un parentesis. Los gringos se quedaron pen... en lo que a entrenimiento y acondicionamiento fisico se refiere, cuando haces un tramite. Los mexicanos pasaremos pronto de ser considerados tercer mundistas, a primer mundistas, dado que los tramites burocraticos cada vez se acortan; y lo anterior no es ma..., porque no les voy a dar. En hora, hora y media, puedes salir con tu pasaporte nuevo. Pensaba a hacer una burla del proceso, pero la unica parte realmente graciosa es que, en la delegacion del SRE que fui, me toco que despues de que revisaron mis papeles en el primer piso, me hicieron subir al tercer piso; considerando que subir escalones nos agrega 5 segundos de vida, recupere como dos minutos para la mia... les digo, por lo menos los mexicanos viviremos mas que los gringos. Ah, y la otra parte graciosa del proceso, es cuando te toman la foto del recuerdo; yo sinceramente parecia guarro de la Independencia, una maniana despues de ser expulsado de algun bar de mala muerte. Ni modo... al menos en hora y media tuve mi pasaporte, sin dolores, ni penurias.

Me citaron a las 8:00 am para el pasaporte; la verdad se me caia la quijada cuando supe que necesitaba cita; pero, que le vamos a hacer? A tres dias se habia alargado mi salida de Monterrey. Supuestamente me iba el martes; asi que el lunes 30 de abril le pedi a la ninia de logistica que, aunque mi salida estaba puesta para el martes, me diera un dia de gracias - o sea, que salier el miercoles - por aquello que faltara algun papel. Y asi fue, faltaba que mi pasaporte fuera vigente por los siguientes 6 meses... solo era por los siguientes 5. Entonces, haciendo matematicas: martes 1 de mayo, nadie trabaja, asi que el tramite lo haria el miercoles; pero como ahora es con cita, el miercoles me dieron la cita para ir el jueves... ni martes, ni miercoles, mucho menos el jueves. Mi jefe pidio que arreglaran todo para que el sabado saliera a Jacksonville... pero eso no lo supe hasta el jueves que regrese de la cita del mentado pasaporte.

Pero lo que fue realmente cruel fue enviar de regreso a su casa a Samael. La verdad se me hizo bien triste su viaje; o sea, me la pase muy bien la semana que estuvo aca, pero fue una completa tragedia que perdiera su viaje de regrese desde Miami al DF y que luego ni siquiera fueramos a Veracruz juntos... un cambio de planes, tras otro. Como parte de esas disculpas, le pague el boleto de regreso y el martes partio de regreso a esas tierras que me vieron nacer; de hecho, se suponia que iriamos juntos al aeropuerto - con eso que me iba el martes -, pero ni chance de ir a despedirlo. Y asi como mi carro cambio de duenio, tambien mi XBOX; Samael a fin de cuenta se quedo con mi XBOX.

Todo se alineaba para que ni siquiera dejara pertenencias en Monterrey.

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^ Cabe destacar que el "tramite" de la cita es una baba. Puedes llamar por telefono, o presentarte en la delegacion de la SRE, esperar 5 minutos y luego ser llamado para que te den toda la papeleria que necesitas llenar y te expliquen lo que necesitas hacer. Entonces, te dan un dia y una hora (que por lo regular, es el dia siguiente).

jueves, 14 de diciembre de 2006

Pequeño Choque

"We are accidents waiting, waiting to happen"

There There, Radiohead

Pues esta mañana, a escasos metros de llegar a mi trabajo, me estampé. Así es estimados lectores. El hecho es que un individuo entró a la circulación en la avenida sobre la que venía, pero casi inmediatamente que iba a pasar por dónde él estaba. No tenía manera de esquivarlo, ni para un lado, ni para el otro, lo único que me quedó fue frenar. Pero pues los frenos del Chahuismovil no son precisamente los de un avión, entonces coleo (¿existe esa palabra?) y dio un giro de 90° , para luego impactarse en un poste de luz.

El muy jijo de su $#%$#& madre no se detuvo, si no siguió campante su camino; de hecho, nadie se detuvo a ver si estábamos bien (Ramiro venía conmigo). Inmediatamente después que chocamos, se vino una estampida de carros (y yo parado casi en dos carriles); pues como Dios me dio a entender, moví el carro y lo puse a un lado de la calle (sobre la banqueta). A Ramiro y a mí no nos pasó absolutamente nada; inmediatamente llamé al seguro que – bendito Dios, existen las aseguradoras – se encargo de todo. Para nuestra fortuna, no llegó ningún agente de transito, porque así, a lo mejor, se hubiera hecho el problema más grande. Ahora necesito llevar al Chahuismovil a revisión, para que me digan cómo va a salir el chistesito*.

Ah, pero lo interesante de la anécdota es lo siguiente: Ramiro, exactamente hace un año atrás, chocó su carro, contra un árbol y fue perdida total. Hoy, él venía en mi carro y chocamos contra un poste de luz (elemento importante: la madera). Desde luego, qué bueno que ahí quedo, por lo elemental ahí quedó: choque contra elemento de madera, mismo día, del mismo mes.

No es la primera vez que me toca ver algo así. En diciembre del 2000 – el día 7, para ser exacto, fecha del ataque a Pearl Harbor – unos amigos tuvieron un accidente, que según dicen las autoridades y doctores, fue uno en miles, porque para lo aparatoso que fue, en realidad a nadie le pasó nada. Bueno, uno de ellos, exactamente el año siguiente, durante una fiesta, con la misma gente, recibió el ataque de – ni más, ni menos – un huevo volador. Así es, un huevo ataqué las orbitas oculares de este mal aventurado compañero. Elementos comunes: la misma gente, mismo día, mismo mes, quizá hasta la misma hora. El siguiente año la pasado encerrado con su novia, a ver si así salía de su maldición; quién sabe qué habrá hecho encerrado con su novia, pero la ha librado desde entonces.

Por eso, cuando veo cosas así, pienso que efectivamente nuestra vida está llena de ciclos, aunque sean te accidentes.

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* Yo sé que no todos lo saben, pero quiénes lo sepan les parecerá gracioso. ¿Se acuerdan que hace casi dos años tuve un accidente que dejó un poco dañado el carro? Bueno, ¿saben qué daños fue los únicos que se dejaron ver en el accidente? Así es compas; parece que este accidente me permitirá arreglar los daños del accidente anterior. Al final, hasta en eso me beneficio el choque.

viernes, 24 de noviembre de 2006

Oh, Maravillosa Hueva

En el trabajo me dieron dos días libres (jueves y viernes), por la celebración del Thanksgiving. Esta celebración es Norteamérica, tanto como lo es la empresa a la que le hacemos outsourcing. Así que mis tiempos del calendario son regidos por las celebraciones estadounidenses. Eso incluye no tener libre los días de festividades mexicanas, como el 15 de septiembre o el día de la Revolución.

En fin, resulta que he tenido dos días de maravillosa hueva… oh sí, maravillosa hueva. Este viernes fue el colmo. Me quise levantar temprano porque quería desayunar y llevar el carro el servicio, porque se daño la chapa (y por lo tanto la activación de la alarma) de la puerto del conductor. Así que me levanté como a las 8:30 am, me hice de desayunar, me bañé y fui al servicio.

- “Pues déjanoslo y te marcó más tarde. Yo digo que para las 4:00 pm ya estará listo”, me decía Ásael, el encargado de servicio. Era como las 10 y pelos cuando lo estaba dejando, así que recogiera el carro a esa hora se me hacía bastante justo. Partí al Tec para dejarle una película (Finding Neverland) prometidísima a Christy. En el camino me di cuenta que dejé las llaves de la casa, pegadas con la llave del carro, así que de regreso necesitaría pasar a la agencia otra vez.

Andando por el Campus, que me topo ni más ni menos que a Capikkua, que tenía años (quizá, literalmente) de no verla; por una cuestión medio sospechosa, creo que ayer me acordaba de ella, pero no recuerdo francamente, a lo mejor hasta lo soñé. Llego hasta la oficina de Christy, con la vaga esperanza de toparme en ella con Moira… y ¿y qué creen? No, no estaba… ni modo. Dejé la película y me lancé a la agencia por las llaves.

A las 11 ya estaba en la casa. Vi un poco de televisión, cuando en eso me entro una flojera monumental. Entonces, decidí subir a dormir un rato (ahí ya serían como pasadas de las 12).

En fin, me acosté a dormir… y qué bárbaro, ¡cómo dormí! Hasta sentía los músculos como se me relajaban, como si de repente se despertaran, así como cuando se corta la circulación y otra vez comienza a llegar la sangre. ¡Ah, qué ricura! Y aunque esporádicamente despertaba (como cuando Alex llegó a comer, o como cuando – más tarde - se juntaron Alex y Camarón), el resto del tiempo me la pasé acostado durmiendo. Ya me puse de pie como a eso de las 8, para ver un episodio de Los Simpsons, prepárame un cereal y escribir los post que no había hecho.

Son las 11 de la noche y estoy apunto de terminar este blog e inmediatamente me iré a dormir. ¡Necesito aprovechar!, necesito recuperar energías y sueño. Además, debo aprovechar que de los n mensajitos que mandé durante el día, no recibí respuesta… si no, ahorita andaría de vago. Digo, a eso hay que agregar que el carro está en el taller y no me puedo movilizar, a menos que – claro – alguien viniera por mí… un pretexto más para quedarme encerrado.

Lo único que faltó fue que alguien respondiera a mi anuncio clasificado… pero ya qué, uno debe resolver las cosas por su cuenta… ya habrá otros puentes.

lunes, 25 de septiembre de 2006

La Llamada Del Fin de Semana I

Hay días que me rio de mi suerte...

El viernes pasó sin novedad. El vino club estuvo tranquilo y general pudimos charlar de todo. Pero me quedé pendiente de una llamada... y esa llamada no llego.

El sábado vino sin novedades tampoco. Lo único malo fue que me levante temprano para llevar al Chahuismovil a que le checaran el aceite (y no es albur). Pues no tienen idea de lo dormido que andaba cuando deje el carro. Al Chahuismovil le dan servicio como a 15 minutos caminado de mi cantón; entonces me dije a mi mismo: "A mi mismo... deja el carro en el servicio y regresas caminado, total, son sólo 15 minutos... una caminata matutina no te caera mal.", y pensé que eso estaba bien. Así, me lanzo a dejar al Chahuismovil y eran 9:30 am cuando ya me lo habían aceptado en el taller. "Puedes pasar a recoger antes de la 1:30 pm", me dijo el cuate de servicio. Entonces me dije a mi mismo: "A mi mismo... ¡Genial!, te puedes ir a reponer unas 3 horas de sueño, mientras esperas a la raza de teatro", y pensé que eso estaba bien.

Pues comienzo a caminar de regreso a la casa; pensé en cortar por el Bronx. Tomar ese camino me llevo a pasar frente al departemento donde solía vivir Mine... durante un año tomé esa ruta y siempre volteaba a esa ventana para ver si ella estaba ahí.

Al fin, voy dando la vuelta a la esquina antes de llegar a la casa y, como buen hombre precabido que soy, meto la mano al bolsillo para buscar las llaves... ¿las llaves?, ¿dónde están las llaves?. Entonces me dije a mismo: "A mi mismo... eres un "$#$%%$&... no agarraste las llaves y las dejaste con el carro". ¿Y qué más podía hacer, ya que Alex andaba en San Miguel de Allende? Así es, regresar al taller. Regresé al taller, pero ahora tomé otra ruta; esta vez tome por Arroyo Seco, por donde vivía Juanjo, Colosio y Cuervo. Ese depa me hizo muchos favores, bueno, mejor dicho, los que vivían en el depa; gracias a su buena disposición, de continuo haciamos fiestas, a las que con frecuencia asistía la Ausente. En este momento, el recuerdo que viene a mí al cruzar por el estacionamiento es la vez que salía despedirme de la Ausente y me dijo de sus planes para salirse a un depa; "Vas a ver: al rato ni querras salirte de ahí", me dijo en enero del 2003, pero es la hora que no entiendo qué quizo decir con eso... siempre ha sido confuso eso para mí.

Estoy de vuelta en el taller y le explico a quién me atendió mi situación, pero desde un punto de vista que no me haga ver tan idiota. "Hey, lo que pasa es que estaba cerca, en casa de un cuate, pero ahora que iba de regreso a mi casa, me di cuenta que no llevaba mis llaves... ¿me las pueden pasar?". El cuate este fue con el mecánico, hablo un momento con él y cuando regreso me dijo que me podía llevar el carro en media hora. "Maravilloso", pensé.

Así, me fui a 'invertir' esos 30 minutos en el VIP'S más cercano.

Y como fue... a los 30 minutos estaba de vuelta, pagué, facturaron y me entregaron al Chahuismovil, que después de la lavada que le dieron, parecía que lo estaba sacando otra vez de la agencia."Gracias Azael", me despedía del cuate de servicio. "Nos vemos...".

De vuelta en la casa, me hice de comer; curioso, porque esa hambre era del desayuno que no había hecho y que era como medio día. Y no es por nada, pero ese spaguetti a la bolognesa que preparé, me quedó de rechupete. Pero la llamada no llegaba...

viernes, 5 de mayo de 2006

Reacción en Cadena

Toñito, Kally y su servilleta veniamos en el Chahuismovil la noche de ayer. De regreso a la casa, nos detuvimos en el Seven Eleven, porque Xoch nos encargóunos menjurjes para preparar Dulce de N Limones (la receta que le conozco a mi mamá era de 7 limones, la Xoch dice que es de 9... yo digo que es de los N limones necesarios para cortar la leche y ponerla cremosa). En fin, bajamos, saqueamos la tienda y nos vimos de regreso al carro.

Cuando salimos del lugar, percibo que algún prepo con aires de niño malo dejó su carro - un jetta negro - a un lado del Chahuismovil. Llego al lado del conductor y antes de poder quitar la alarma, Toño abre la puerta del copiloto y la alarma comenzó a sonar. Después de algunos reclamos y refunfuños - ¿por qué la gente cree que mi carro se le pone automáticamente el seguro? -, me dispongo a quitar la alarma; pero antes de quitarla, me percato que mi alarma se escucha diferente... como si otra alarma estuviera sonando al mismo tiempo.

Y sí, era otra alarma que estaba sonando: la del Jetta. "Orale, que alarma tan sensible, que porque sonó la mía, se activó", pensé. Pero antes de treparme al carro escucho: "(Carcajadas) ¡Qué estúpido! (más carcajadas)"; era Kally el que decía todo eso, porque resulta que se confundio de carro, se fue hacía el Jetta y sin percatarse qué carro era, lo abrió, activando la alarma del susodicho... lo curioso es que lo hizo al mismo tiempo que Toño abrió la puerta de mi carro. Entonces, dándose cuenta abrió la puerta del carro equivocado, comenzó a botanearse él solo.

De repente Toño y Kally están rebanándosela de la situación (cada quién en su estilo), mientras yo me botaneo de su puntada. Sólo me preocupaba que salieran los malandrines del Jetta y fueran a echarnos la culpa de querer robar su carro. "¡Hey! Subanse al carro... están bien orates", les decía. Así, dejamos la escena del crimen, el Jetta aun resonaba y nosotros atacadados de la risa en el carro de regreso a casita con los menjurjes para Xoch.

viernes, 7 de abril de 2006

Home, Sweet Home

Aquí estoy en el edificio X, en Residencias del Tec. Viví en el X durante un verano; hay ventajas en vivir solo, más en un cuarto del tipo del X, aunque nunca fue lo máximo para mí.

Y aquí estamos de regreso Taden y yo después de un contrariado viernes. Primero, quedar de ir al baseball, entonces todos reunimos en el XIII, en el edficio de Ximena; ahí salió a la luz que el partido había comenzado hace una hora. Así, comenzó la discusión si íbamos al juego (¿qué juego?) o comenzabamos la party ahí mismo. Finalmente, la resolución fue que iríamos al partido; cuando vamos saliendo vemos que hay policias observando la camioneta del Capi, de lo cual hicimos participe al susodicho, quién salió corriendo y extrañado. Sin pensar que fuera algo grave, Taden, Marthita y yo abordamos el Chahuismovil para partir al estadio de los Sultanes. A la mitad del camino que nos avisan que le dieron cristalazo a la camioneta del Capi y le sacaron la lap y otras cosas; bueno, ahí vamos de regreso. Cuando casi llegabamos al XIII de vuelta, que nos llaman para decirnos que siempre no, que sí vamos al juego (¿qué juego?).

Para no hacer más largo el cuento, llegamos al estadio y después de una complicada estratégia para encontrarnos con el resto del grupo, entremos al estadio para ver las últimas dos entradas del partido. Al final del juego (¿qué juego?), quedamos de ir al Ferrocaril all together (o sea, todos juntos); pero al llegar al lugar, notamos que nadie más llegaría, así que partimos por nuestro lado a cenar sushi. Después de dejar a Marthita en su casa, Taden y yo nos retiramos al X.

Taden y el Capi me dieron sabas y almohadas para preparar el sofa-cama de la sala. - Sientente como en casa... bueno, de hecho esta es tu casa, ¿no?, me dijo el Capi. Taden y yo volteamos a vernos e indiscutiblemente el Capi tenía razón, me gustara o no, Residencias era mi casa. Y como tal, dormí placenteramente en la sala del segundo del ala par del X, rodeado de mis amigos.

lunes, 20 de febrero de 2006

Salado

Ayer salí con Alex, Camarón y la Coss a jugar billar, la peor tanda de billar que alguna vez he jugado. Si mi papá se entera, casi casi me desconoce como su hijo.

Pues ahí vamos a jugar. Y no es que haya jugado mal per se, es sólo que metí indebidamente varias veces la bola negra. Damn! O sea, no es nunca hubiera metido la bola negra por error, pero de 5 juegos la metía una vez. Esta noche fácil la metí como 5 veces; estoy hablando que jugamos 2 horas y sólo ganamos 3 (Alex y yo) juegos de como 8 que jugamos, y las veces que ganamos fue por se ahogaron los amigos y una vez ganamos jugando el juego completo (meter todas nuestras bolas y al final la 8).

Llegó un momento que Alex y yo nos veíamos nos reíamos, porque nuestro juego realmente apestaba. Bueno, tuvimos que haceros de nuestros métodos para poder avanzar en el juego; de eso también nos reíamos.

Hoy, me encamino al trabajo, tomo la ruta usual. Andando, tomo Cuauhtemoc, para agarrar la salida Constitución hacia el norte (para los que no se ubiquen, estoy en la ciudad de Monterrey). Precisamente, ya en el punto de tomar Constitución, salgo a asomarme un poco para ver si puedo tomar la avenida; estoy viendo si puedo pasar, cuando de repente siento un golpe por atrás. Una camioneta se aventó sin precaución y me dio un "besote". A mí me tocó darme un frentaso con la ventana y por un instante me quedé desconsertado. Trate de hacerme a un lado para que pudieramos estacionarnos y ver qué paso. ¿Pues me creeran que jijo de su madre patría salió por piernas? Así es queridos conciudadanos, el mal parido, con su pinky camioneta Lobo (que obviamente no le había pasado nada al chocar encontra del Chahuismovil, que es un noble Chevy), se dio a la fuga, valiendole 3 cacahuates podridos lo que acababa de pasar. A mí tomó como un minuto entender todo esto, volver a comenzar la marcha, y comenzar a avanzar. Cuando tomé la vertical de nuevo, me dio mucho coraje todo lo que pasó.

Al llegar a la chamab, revisé la defensa trasera: no le había pasado nada al carro. En fin, por lo menos.

Sólo ando salado, no es que sea un mal día... para malos días, les podría platicar de la vez que una piedra me atacó, después de no tener dinero para pagar el servicio del carro, después de levantarme casi muerto, porque la noche anterior...

lunes, 25 de abril de 2005

No sé... pero algo quiero escribir

"No quiero que sepan mis penas.
Porque, si me ven llorando, moriran".

Así va una canción, que quién haya tenido infancia y visto a Chabelo, sabrá. Siempre me pregunté qué querría decir eso, qué podría ser tan fuerte para 'matar' a alguien, sólo de ver llorar a otra persona.

Antes que nada, quiero decir algunas cosas que disfrute durante el fin de semana, los cuales son muy salvables y, cómo siempre, me gusta agradecer a sus protagonistas:
  • La comida con Sensei (Gracias Rod, aunque espero que de verdad todo haya quedado claro).
  • El rato con Jorge y Beto.
  • La ida a Gandhi (Lean el Bestiario de Cortázar, es la neta).
  • La película con Ale y Jorge (Pero yo escojo la película la próxima vez).
  • La ida al billar.
  • El que me confundan con René (???).
  • Las gorditas... de Doña de Tota.
  • La película en el cuarto (Chalo, ¿te está gustando la película?, ¿Chalo?).
  • La comida con Taden y Hugo (¡Andamos marranos! Oink, oink).
  • El concierto Ensable (Sólo por la rolas de Dream).
  • La charla con Gaby (Aunque no creo que sea el lugar para decir todo lo que pasó por mí).
En fin, ese fue mi fin de semana, al que debo de agregar, que dormí muy bien.

Sin embargo, hubo sus detalles. Por ejemplo, una computadora que se me resiste. Desgraciadamente, no la tuve lista para cuando pensé, porque entre más viejo es un modelo, más difícil es la instalación, por las chorrocientas razones que ustedes quieran. (Ale, de verdad, sorry, sorry, sorry... luego te lo compenzo). No quiero platicarles las peripecias que me ha hecho pasar, pero bueno, ya queda hoy. Lo que más pena me da es que de verdad la necesitan, pero no ha sido mi inteción que no esté lista (Perdón, perdón, perdón...).

También, una pseudo-depre que me atacó el sábado por la madrugada y desapareció más o menos a la hora de las comida. ¡Esas gorditas! Quisó regresar después - la depre -, pero 'Dawn of War' (gracias Jorge) resultó ser muy buen remedio.

Luego, me cae el veinte de los 3 proyectos y el examen para llevar para esta semana; ¿a qué hora los voy a terminar? Digo, aunque no sean como el proyecto que me estaba chutando en la chamba, no dejan de ser 'enemigo pequeño'; mucho menos un examen. Y no me quejo, sólo me angustía la escases de tiempo.

El domingo, con novedades antes de levantarme de la cama... pero eso es harina de otro costal, que tendré que ventilar con los involucrados.

Para terminar de "#%$%/%&, hoy me levanto como todos los días para ir a la chamba. El Chahuistle caminaba por la calle sin molestar a nadie, viendo a las chicas pasar (con sus gafas obscuras, disque para que no sepan que se van echando el taco de ojo contigo); llegó al lugar donde había dejado estacionado al Chahuismovil la tarde anterior y... the God damn car don't have battery! Así es, el #$%&$&/ carro no tenía batería. Motivo: desconocido. Lo más sabroso es que es el lunes (con el jueves) es de los días que menos tiempo tengo en las tardes. A ver qué sale, pero me saca de onda. Ahora me preocupa que traiga un corto por ahí; más detalles.

Hoy llego a la chamba - como ustedes podrán imaginarse - tarde. Por lo visto, ahora si, ya no soy indispensable en el proyecto de antes, pero no me deja con buen sabor de boca. Entonces, me siento frente a "La Negra" (la sustituta de "Junky", que resultó ser muy noble) y noto, entre otras cosas, que ya comenzó a dar problemas. ¿Por qué Dios, por qué las computadoras se parcen a la mujeres? ¿Por qué cuando todo parece ir bien, de repente empiezan a salir con problemas? La Negra ya comenzó con problemas de memoria y de acceso; al rato, van a ser problemas de performance y eso echa a perder la relación.

Esa es la puntita del iceberg. Porque hay muchas, muchas cosas; algunas las han leído, otras se las he platicado. Pero para alguien que el último año y medio lo ha perseguido una serie de eventos desafortunados (ja, la pirateada), en el primer día de la semana le venga un presagio, pues no le anima mucho la existencia. Lo peor, es que se va a poner peor... mucho peor.

Pero bueno, no me gusta ser de las personas que ponen su cara de perro triste (o marrana deprimida) para que se le acerquen o sientan lástima. Aunque es malo guardarse las cosas, por eso me desahogo, aunque sea escribiendo. No se preocupen, sólo queda una semana, sólo una. Para mayo todo va a ser diferente, muy diferente. He sobrevivido peores, sobreviviré esto.

Uuuffff... ya pasó. Bueno, va a pasar... ¿o va pasando? Hay un chorro de cosas chidas que me esperan esta semana: terminar la capacitación en el trabajo, el examen de teatro, la limpieza del cuarto...

martes, 22 de marzo de 2005

-"Así deberían ser todas las mañanas", pensé

Pues déjenme les platico algo al estilo Tacoma (revisen su blog, la liga en la lista de links de esta página) que me occurió esta mañana, mientras salía a la chamba.

De entrada, deben saber que llevo 4 días de maravillosa soledad en casa. El Capitán Chalo se fue de vacaciones (aunque en verdad es un buen compañero) y estar sólo de vez en cuando a todo el mundo le cae bien. Pues esas cuatro noches me la he pasado con mi reecontrado vicio de jugar GTA (Grand Theft Auto, San Andreas), además de darle mantenimiento al Chahuistle 4.2, que desde hace 8 meses no le daba "manita de gato".

El lunes sólo dormí 3 horas (sí, porque me dormí a las 4:00 a.m.) antes de llegar al primer día de chamba de la semana. En fin, sobreviví... aunque mis energías decayeron un poco al escuchar que al otro día (hoy, martes) tendríamos revisión de lo que llevabamos. El lunes pasó y al llegar a casa, me entregué a las tareas antes mencionadas (GTA y Chahuis).

Pues aunque dormí mis horas, la desvelada de la madrugada anterior me dejo un poco dañado al fin. Sonó el despertador (o sea, mi celular) a las 6:30 a.m. -"Muy bien, descanso la vista cinco minutos y listo", pensé. Y así fue, descansé la vista. Sé que algo estaba soñando, pero no recuerdo el sueño, aunque tenía que ver con un reloj, reloj que me recordó la hora, la hora que suena el despertador, el despertador te despierta... entonces de un brinco desperté y chequé la hora: 7:30 a.m. -"Lo bueno que sólo iba a descansar la mirada", pensé. Pues cómo pude me alisté para ir a la chamba y todavía a buena hora me puse en camino.

Deben saber estimadas lectoras y estimados lectores que no hay nada tan irónico que siendo uno de los 10 babosos que viven dentro de la Universidad durante este periodo vacacional, los de seguridad te revisen seguridad cada vez que entras y sales. Además, sólo hay un acceso: el principal. Todos entran por esa puerta, no es como que 'los demás compañeros no sabrían que usted vive aquí'. Lo anterior es para agregarle más sarcasmo a lo que pasó a continuación.

Pues vengo como Remi (porque por alguna razón extraña me levante de muy buen humor. Será porque el Chahuis ya está otra vez al 100% o porque me pase unas misiones en el GTA, mi sueño fue placentero, aquella o esto, pero me levante del mejor humor) cantando canciones de The Mars Volta mientras caminaba hacía la puerta - sólo faltaban los perros y el chango -; de hecho, ya había preparado mi identificación para mostrarla al guardia, acto que demuestra mi resignación a que los guardias sean más organizados y guarden registro de los que vamos a estar entrando y saliendo a cada rato por esa puerta. En la puerta, un señor con un chamaco a trás (el señor ya se veía maduro, parecía asiatico; el chavo como de 17 o 18 años, pero sin rasgos orientales) discutiendo con uno de seguridad; aunque era uno el que hablaba con el señor, alrededor había otros 4 señores de seguridad, -"Montoneros", pensé. Hablaban no sé qué sobre accesos al campus, "señor es que la otra vez yo pasé...", "pues fue una equivocación señor, porque estos días..." y un sin número de argumentos que, de haber sido yo, ya hubiera mandado a la tostada al de seguridad.

Estos personajes argumentaban todo esto, cuando llego con un guardia, aparentemente el que tomaba los datos de los que entraban y salían del Campus. El individuo me pregunto que si iba de salida, más preocupado por la discusión entre Mr. Miyagi y su 'pareja'. -"No, idiota, vengo de pasada", pensé; sí, yo sé, van a decir que agresivo soy un #$%#$ agresivo. Pero vamos a ver: voy caminando en dirección a salir del Campus y no hay otra entrada al Campus, por lo tanto, ¿qué estoy haciendo? Entonces, por qué me pregunta lo que es evidente que hago. Ok, ya pasó, ya pasó. Sólo respondí que sí, me tomó mis datos y me dejo ir, con la de Dios.

Pocos lo saben, pero siempre que voy caminando me gusta observar a las personas, por dos razones: 1) Soy pésimo fisonomista, entonces observo bien a la persona para ver si la conozco o esperar que me reconozcan y saluden; 2) Me gusta ver la menera en que le gente reacciona. Pues resulta que esta práctica en la mañana de hoy, me hizo el día. Salgo medio refunfuñando de lo incapaces que pueden ser los de seguridad del Campus y doy vuelta a la esquina para dirigirme al Chahuismovil. Pero al dar la vuelta veo a una chava levantándose (se ve que estaba en cuclillas, o sentada en lo que parecía una maleta o mochila junto a ella); nuestras míradas se toparon. En mi experiencia haciendo esto, resulta que cuando mi mirada se topa con la de alguien más, sólo pueden ocurrir dos cosas: te quitan la mirada (lo más común) o te la mantienen; quién te mantiene la mirada, se te queda viendo serio(a) y hasta buscan decirte: "¿Qué me ves?, ¿soy o me parezco?". Por mi parte, me di cuenta que la chava era simpática (y de malas, mi tipo); al topar nuestras míradas, ella me mantuvo la mirada, de hecho, con algo de sorpresa. -"Ahorita me la quita", pensé. Pues para mi sorpresa, no me quitó la mirada.

Todo esto ocurrió mientras caminaba, en ningún momento me detuve o titubie en detenerme. Primero en su mirada hubo sorpresa y duda, pero luego ocurrió algo: me sonrió. Ahora sí que, ¡no manchen!, qué sonrisa... ahí, ahí me desarmó la chava; yo iba con mi cara de "los guardias sirven para dos cosas...", pero en un instante me hizo sonreir, medio 'chivearme' y quitar mi cara de perro malhumorado. Le di los buenos días, ella respondió educadamente al saludo y seguí mi camino...

Pues no sé si se lo imagien, pero yo traía un sonrisa de oreja a oreja. Me subí al Chahuismovil, me pusé el cinturón de seguridad, puse a "The Mars Volta" y mientras salía hacia la chamba cantaba desentonadamente. -"No manches, que chula chava y ¡me sonrió! Me hizo el día. Así deberían ser todas las mañanas", pensé.

PD: Si conocen a una chava que estaba parada en la Sucursal de Correos "J" la mañana del 22 de marzo del año en curso, a las 8:00 a.m., díganle que me hizo el día.

martes, 8 de marzo de 2005

El Chahuismovil y la ida al Psicólogo

Pues el Chahuismovil regresa a las andadas. Después de todo, la burocracía mexicana ha disminuido y permite recuperar el automovil en menos de una hora (menos si agarras taxi para ir al corralón).

Afortunadamente, todo salió apedir de boca, claro exceptuando el hecho de que algo de mi baro pasó a manos de otras entidades. Recuerden apreciados dueños de carros: el corralón cobra por día; eso tenganlo en cuenta si no quieren pagar más de pensión que de multa.

Es gracioso como en San Pedro (municipio de Nuevo León) se buscan los altos niveles de moralidad y orden (a un punto que podría decirse que es obsceno) y la gente no está acostumbrada a los buenos modales. Desde luego, su servidor es un indio pata-rajada proveniente de tierra de pescadores, y la cortesía (cosas como "gracias", "que amable", "buenas tardes", "con permiso", "se lo agradezco", etc.) es algo de todos los días. En San Pedro eres cortés con la gente y se sacan de onda, te ven como si fueras a pedirles dinero; cómo si los vagabundos y mendigos fueran las únicas personas que son así. En fin, dicen por ahí: "dime de qué presumes y te diré de qué careces".

Más o menos desde noviembre del año pasado no veo a psicologa. Sé que su salud no ha sido la mejor últimamente (lo cual, claro está, no es su culpa) y por eso ha sido difícil vernos. También se agrega a eso la lista interminable de quehaceres que su puesto le exige. Sin embargo, tengo una necesidad de verla, porque quiero que haga conmigo un ejercicio, algo así para sacar cosas que he venido guardando y ya no quiero cargar.

Precisamente hoy (martes) me presenté por la oficina de ella para ver si tenía suerte en verla o concertar una cita. Y no, no logré ni una ni la otra. La secretaría prometio llamarme mañana (miércoles) para darme cita; fracamente dudo que eso pase, pero la esperanza es lo último que debe morir.

sábado, 5 de marzo de 2005

Lo bueno, lo malo y lo feo

Lo bueno:

Debería decir que yo, pero hablaría de lo mismo siempre, aunque hablar de mi es interesante, lo puedo hacer en una novela. (El que no se autosucciona).

Lo bueno, definitivamente, fue la obra de teatro. Las niñas se vieron excelente; ellas no se lo esperaban, pero hicieron reir al público (digo, por algo es una comedia, ¿no?), sobretodo disfrutaron la obra y sus personajes. De hecho, por primera vez se vio que cada cual estaba en su papel y lugar, es decir, la protagonista se notaba como tal y sus actrices de soporte.

Sin embargo, lo más bueno de la obra, definitivamente fue la visión que nos dio Mich al final. Por una cuestión técnica, la escena se había medio estropeado. Pero cuando parecía todo perdido, Mich se sacó algo de la manga, que demostró el colmillo retorcido que tiene. Personalmente me hizo ver que de desearlo y trabajar por ello, una día será recordada como 'diva'.

Lo malo:

¡La !"$@%%&= policia de San Pedro! Son peores que Al-Qaeda. Esos molestan con un cierto fin a US, claro, aunque sus medios sean cuestionables. La policia de San Pedro son SOB que en todo momento tratan de hacerle la pida insoportable a la gente que transitamos por las noches pacificamente por sus calles.

Para no ir más lejos, me levantaron el carro, con el último pretexto, el más irrefutable y del que les quedaba para hacerme la noche miserable: no traigo placas. Y asi fue, se llevaron al Chahuismovil, porque la burocracia mexicana hace casi imposible a un pen... inexperto como yo sacar sus placas a la primera visita. Ni modo, ahora en la semana me tengo que sacar un clon para lograr pagar placas e ir a sacar al Chahuismovil, a la ves que trabajo y estudio.

Lo feo:

No haber cambiado el cheque de mi quincena. Ahora voy a andar mendingando, hasta poder cambiarlo, aunque (como ya expliqué) creo que necesitare más ese dinero para otras cosas.

Que feo es llegar al OXXO o Seven sin un quinto para sacar las cheves. Afortunadamente, hubo patrocinador; sin embargo, siento la responsabilidad moral de después devolver lo que se me dio.

Y yo que anoche quería portarme bien, regresar temprano, no tomar mucho, para estar fresco en mi foto de generación. Pero termine sin carro y sin foto. Ahora a esperar la nueva fecha para foto.