lunes, 25 de septiembre de 2006

La Llamada Del Fin de Semana I

Hay días que me rio de mi suerte...

El viernes pasó sin novedad. El vino club estuvo tranquilo y general pudimos charlar de todo. Pero me quedé pendiente de una llamada... y esa llamada no llego.

El sábado vino sin novedades tampoco. Lo único malo fue que me levante temprano para llevar al Chahuismovil a que le checaran el aceite (y no es albur). Pues no tienen idea de lo dormido que andaba cuando deje el carro. Al Chahuismovil le dan servicio como a 15 minutos caminado de mi cantón; entonces me dije a mi mismo: "A mi mismo... deja el carro en el servicio y regresas caminado, total, son sólo 15 minutos... una caminata matutina no te caera mal.", y pensé que eso estaba bien. Así, me lanzo a dejar al Chahuismovil y eran 9:30 am cuando ya me lo habían aceptado en el taller. "Puedes pasar a recoger antes de la 1:30 pm", me dijo el cuate de servicio. Entonces me dije a mi mismo: "A mi mismo... ¡Genial!, te puedes ir a reponer unas 3 horas de sueño, mientras esperas a la raza de teatro", y pensé que eso estaba bien.

Pues comienzo a caminar de regreso a la casa; pensé en cortar por el Bronx. Tomar ese camino me llevo a pasar frente al departemento donde solía vivir Mine... durante un año tomé esa ruta y siempre volteaba a esa ventana para ver si ella estaba ahí.

Al fin, voy dando la vuelta a la esquina antes de llegar a la casa y, como buen hombre precabido que soy, meto la mano al bolsillo para buscar las llaves... ¿las llaves?, ¿dónde están las llaves?. Entonces me dije a mismo: "A mi mismo... eres un "$#$%%$&... no agarraste las llaves y las dejaste con el carro". ¿Y qué más podía hacer, ya que Alex andaba en San Miguel de Allende? Así es, regresar al taller. Regresé al taller, pero ahora tomé otra ruta; esta vez tome por Arroyo Seco, por donde vivía Juanjo, Colosio y Cuervo. Ese depa me hizo muchos favores, bueno, mejor dicho, los que vivían en el depa; gracias a su buena disposición, de continuo haciamos fiestas, a las que con frecuencia asistía la Ausente. En este momento, el recuerdo que viene a mí al cruzar por el estacionamiento es la vez que salía despedirme de la Ausente y me dijo de sus planes para salirse a un depa; "Vas a ver: al rato ni querras salirte de ahí", me dijo en enero del 2003, pero es la hora que no entiendo qué quizo decir con eso... siempre ha sido confuso eso para mí.

Estoy de vuelta en el taller y le explico a quién me atendió mi situación, pero desde un punto de vista que no me haga ver tan idiota. "Hey, lo que pasa es que estaba cerca, en casa de un cuate, pero ahora que iba de regreso a mi casa, me di cuenta que no llevaba mis llaves... ¿me las pueden pasar?". El cuate este fue con el mecánico, hablo un momento con él y cuando regreso me dijo que me podía llevar el carro en media hora. "Maravilloso", pensé.

Así, me fui a 'invertir' esos 30 minutos en el VIP'S más cercano.

Y como fue... a los 30 minutos estaba de vuelta, pagué, facturaron y me entregaron al Chahuismovil, que después de la lavada que le dieron, parecía que lo estaba sacando otra vez de la agencia."Gracias Azael", me despedía del cuate de servicio. "Nos vemos...".

De vuelta en la casa, me hice de comer; curioso, porque esa hambre era del desayuno que no había hecho y que era como medio día. Y no es por nada, pero ese spaguetti a la bolognesa que preparé, me quedó de rechupete. Pero la llamada no llegaba...