viernes, 15 de septiembre de 2006

Consecuencias Vacacionales

Lo lógico sería que primero escribiera la reseña de mis vacaciones y luego hablará de las consecuencias. Pero el relato de las vacaciones se alargo un poco y preferí dedicarle el tiempo adecuado; a lo mejor durante el fin pego la reseña.
 
 
 
Esta semana la comencé con un nivel de stress sorprendentes para mí. Creo que el lunes fue el peor lunes que he vivido en todo el tiempo que llevo trabajando... sobreviví. Pero hagan de cuenta que no vacacioné, más bien sentí que fue un largo, largo fin de semana, más que una semana de vacaciones. Y aunque lo peor del ardor de la asoleada del viernes anterior ya había pasado, aun así mis hombros me reclamaban.
 
El martes fue como uno de esos días raros del trabajo: carga dos tres de trabajo y el ambiente medio tenso. El miércoles ya me lo tomé con filosofía; el trabajo tranquilo, el ambiente tranquilo.
 
Pero el mismo miércoles fui con Christy. Me llena de mucha tranquilidad ir con ella. El primer día que estuve sentado en su oficina (haya por octubre del 2003) no entendía muy bien qué hacía ahí; creo que ella no veía en mí una persona que seguiría viendo después de casi tres años. Al principio mi visita se debió a que pensaba que mi carga de stress era tan grande, que por eso pasaba días con dolores de cabeza (a veces se alargaba por una semana); ella me recomendó visitar a un neurólogo o a un acumpunturista, pues yo hablaba a parte de molestias físicas sobre el mal.
 
Hoy siento que Christy llena cierto espacio en mi vida. En 3 años sólo he tenido una etapa depresiva (de la cual me ayudó a salir Salvador, un psicólogo que me recomendó Christy; él medio toda una nueva perspectiva sobre como afrontar mis problemas y superar mis propias limitaciones), a diferencia de etapas anteriores que vivía depresiones largas y profundas, que venían con cierta frecuencia. Ella complementa mi reconocimiento personal, el descubrimiento de mí mismo. En la hora de la "consulta", trato de ser concreto por lo que paso en ese momento o la preocupación que vivo, porque aunque ella es una especie de 'paño de lagrimas', no busco desahogarme con ella, sino quiero entender lo que estoy viviendo, para aprender de mí. Creo que salir avante de una situación es fácil... aprender de ella es lo importante.
 
El la visita del miércoles saqué una parte de mí, la parte del niño inquieto, que se aburre fácilmente de cualquier cosa que no le presenta algún reto. De ahí salió una importante idea, que se volvió propuesta después, a saber, regresar al Tec para dar clases de apoyo en el SEA. Christy dice - y no sólo por que lo diga, porque ya lo sabía desde hace mucho - que deseo aprender y enseñar, y que ambos deseos son muy grandes, tanto, que cuando algo no presenta un reto intelectual, me aburre y entonces comienzo la búsqueda de nuevos retos. De ahí que me invitará a dar clases; incluso me sugirió que hablará con Elda para pedirle alguna, aunque ahí no hay vuelta de hoja: para dar clases en el Tec, necesito la maestría.
 
Ese mismo miércoles caí en casa del Pollo, a una reunión llena de matices singulares. Aun me sorprende que los Colados me permitan encajar en su grupo, a la vez, que me siento muy bien... increíbles camaradas.
 
Ahhh... el jueves... no manchen... en el trabajo fue el juevebes mexicano. Pues me tocó servir los shots de tequila... sin palabras, literalmente hubo gente que salió rebotando. Lo más cómico fue un wey que comenzó a hablar cosas como: "... entonces, cuando cumplí los 15 años, ya el vodka no me hacía nada"... claro, eso venía de un tipo que estaba hasta las manitas después de no sé cuántos shots de tequila; la pobre Adri ya no sabía cómo safarse. Ah, y la chica de los jueves... jejeje, ahora me siento como niño de primaria.
 
La parte filosófica fue charlar con la Pensadora. Es muy interesante que aquellos que tenemos trabajando año y medio, recién graduados, estamos pasando por los mismos sentimientos. El común denominador es nuestra preocupación por el lugar que ocupa nuestra familia y las metas que nos fijamos.
 
Y al fin viernes... hoy comienza un merecido fin de semana. Parece que las fiestas sobran otra vez; lo que falta es tiempo y disposición. En fin... otro consecuencia de las vacaciones: estoy dejando partes de mí por todos lados... ¡me estoy despellejando de una manera impresionante!