martes, 22 de marzo de 2005

-"Así deberían ser todas las mañanas", pensé

Pues déjenme les platico algo al estilo Tacoma (revisen su blog, la liga en la lista de links de esta página) que me occurió esta mañana, mientras salía a la chamba.

De entrada, deben saber que llevo 4 días de maravillosa soledad en casa. El Capitán Chalo se fue de vacaciones (aunque en verdad es un buen compañero) y estar sólo de vez en cuando a todo el mundo le cae bien. Pues esas cuatro noches me la he pasado con mi reecontrado vicio de jugar GTA (Grand Theft Auto, San Andreas), además de darle mantenimiento al Chahuistle 4.2, que desde hace 8 meses no le daba "manita de gato".

El lunes sólo dormí 3 horas (sí, porque me dormí a las 4:00 a.m.) antes de llegar al primer día de chamba de la semana. En fin, sobreviví... aunque mis energías decayeron un poco al escuchar que al otro día (hoy, martes) tendríamos revisión de lo que llevabamos. El lunes pasó y al llegar a casa, me entregué a las tareas antes mencionadas (GTA y Chahuis).

Pues aunque dormí mis horas, la desvelada de la madrugada anterior me dejo un poco dañado al fin. Sonó el despertador (o sea, mi celular) a las 6:30 a.m. -"Muy bien, descanso la vista cinco minutos y listo", pensé. Y así fue, descansé la vista. Sé que algo estaba soñando, pero no recuerdo el sueño, aunque tenía que ver con un reloj, reloj que me recordó la hora, la hora que suena el despertador, el despertador te despierta... entonces de un brinco desperté y chequé la hora: 7:30 a.m. -"Lo bueno que sólo iba a descansar la mirada", pensé. Pues cómo pude me alisté para ir a la chamba y todavía a buena hora me puse en camino.

Deben saber estimadas lectoras y estimados lectores que no hay nada tan irónico que siendo uno de los 10 babosos que viven dentro de la Universidad durante este periodo vacacional, los de seguridad te revisen seguridad cada vez que entras y sales. Además, sólo hay un acceso: el principal. Todos entran por esa puerta, no es como que 'los demás compañeros no sabrían que usted vive aquí'. Lo anterior es para agregarle más sarcasmo a lo que pasó a continuación.

Pues vengo como Remi (porque por alguna razón extraña me levante de muy buen humor. Será porque el Chahuis ya está otra vez al 100% o porque me pase unas misiones en el GTA, mi sueño fue placentero, aquella o esto, pero me levante del mejor humor) cantando canciones de The Mars Volta mientras caminaba hacía la puerta - sólo faltaban los perros y el chango -; de hecho, ya había preparado mi identificación para mostrarla al guardia, acto que demuestra mi resignación a que los guardias sean más organizados y guarden registro de los que vamos a estar entrando y saliendo a cada rato por esa puerta. En la puerta, un señor con un chamaco a trás (el señor ya se veía maduro, parecía asiatico; el chavo como de 17 o 18 años, pero sin rasgos orientales) discutiendo con uno de seguridad; aunque era uno el que hablaba con el señor, alrededor había otros 4 señores de seguridad, -"Montoneros", pensé. Hablaban no sé qué sobre accesos al campus, "señor es que la otra vez yo pasé...", "pues fue una equivocación señor, porque estos días..." y un sin número de argumentos que, de haber sido yo, ya hubiera mandado a la tostada al de seguridad.

Estos personajes argumentaban todo esto, cuando llego con un guardia, aparentemente el que tomaba los datos de los que entraban y salían del Campus. El individuo me pregunto que si iba de salida, más preocupado por la discusión entre Mr. Miyagi y su 'pareja'. -"No, idiota, vengo de pasada", pensé; sí, yo sé, van a decir que agresivo soy un #$%#$ agresivo. Pero vamos a ver: voy caminando en dirección a salir del Campus y no hay otra entrada al Campus, por lo tanto, ¿qué estoy haciendo? Entonces, por qué me pregunta lo que es evidente que hago. Ok, ya pasó, ya pasó. Sólo respondí que sí, me tomó mis datos y me dejo ir, con la de Dios.

Pocos lo saben, pero siempre que voy caminando me gusta observar a las personas, por dos razones: 1) Soy pésimo fisonomista, entonces observo bien a la persona para ver si la conozco o esperar que me reconozcan y saluden; 2) Me gusta ver la menera en que le gente reacciona. Pues resulta que esta práctica en la mañana de hoy, me hizo el día. Salgo medio refunfuñando de lo incapaces que pueden ser los de seguridad del Campus y doy vuelta a la esquina para dirigirme al Chahuismovil. Pero al dar la vuelta veo a una chava levantándose (se ve que estaba en cuclillas, o sentada en lo que parecía una maleta o mochila junto a ella); nuestras míradas se toparon. En mi experiencia haciendo esto, resulta que cuando mi mirada se topa con la de alguien más, sólo pueden ocurrir dos cosas: te quitan la mirada (lo más común) o te la mantienen; quién te mantiene la mirada, se te queda viendo serio(a) y hasta buscan decirte: "¿Qué me ves?, ¿soy o me parezco?". Por mi parte, me di cuenta que la chava era simpática (y de malas, mi tipo); al topar nuestras míradas, ella me mantuvo la mirada, de hecho, con algo de sorpresa. -"Ahorita me la quita", pensé. Pues para mi sorpresa, no me quitó la mirada.

Todo esto ocurrió mientras caminaba, en ningún momento me detuve o titubie en detenerme. Primero en su mirada hubo sorpresa y duda, pero luego ocurrió algo: me sonrió. Ahora sí que, ¡no manchen!, qué sonrisa... ahí, ahí me desarmó la chava; yo iba con mi cara de "los guardias sirven para dos cosas...", pero en un instante me hizo sonreir, medio 'chivearme' y quitar mi cara de perro malhumorado. Le di los buenos días, ella respondió educadamente al saludo y seguí mi camino...

Pues no sé si se lo imagien, pero yo traía un sonrisa de oreja a oreja. Me subí al Chahuismovil, me pusé el cinturón de seguridad, puse a "The Mars Volta" y mientras salía hacia la chamba cantaba desentonadamente. -"No manches, que chula chava y ¡me sonrió! Me hizo el día. Así deberían ser todas las mañanas", pensé.

PD: Si conocen a una chava que estaba parada en la Sucursal de Correos "J" la mañana del 22 de marzo del año en curso, a las 8:00 a.m., díganle que me hizo el día.