lunes, 28 de marzo de 2005

El Beso y Los Labios

Hace poco más de un mes, una amiga me dió 'ray' de regreso a la casa. Ella es una de esas niñas que cuando las veo, me agradan y gustan. En fin, no tiene caso que dé muchas explicaciones al respecto, lo único que necesitan saber es que me llevó hasta la casa... punto.

Pues, me voy bajar del carro y, como siempre, me iba despedir de beso (obvio, en la mejilla). Una vez un amigo me hizo una observación, de cómo - por lo menos en Monterrey - la chavas quieren siempre ponerte la misma mejilla par despedirse, a saber, la derecha; no importa en qué posición estén, se contorcionarán si es necesario, para que el beso sea en la mejilla derecha. Así, como iba en el asiento del copiloto, traté de despedirme dándole el beso en la mejilla izquierda; pero ella buscó, supongo que por costumbre, buscó que le diera el beso en la mejilla derecha.

A todos nos ha pasado que hemos estado a punto de plantarle un beso, a un amigo ó amiga, por no estar "de acuerdo" a que lado dar un abrazo ó el beso. Algo así pasó, porque por un momento (esas pequeñas milésimas de segundo) sentí que nos dabamos un beso en la boca... aunque no fue así. Sin embargo, nuestro labios alcanzaron a rosar; al final, como si nada hubiera pasado (y de hecho, no pasó nada), le di el beso de despedida en la mejilla derecha y, después de dar las gracias y decir hasta mañana, me bajé del carro para entrar a casa.

Siendo completamente sincero, disfruté mucho ese rose. No sé, la sensación en los labios me duró un buen rato, como si acabará de tomar alguna crema, licor o vino; como esa sensación de frescura que disfrutas por la brisa fresca, lavarte los dientes... ó un sabrozo beso.

No hace mucho, me topé con una concida de la escuela. Una niña agradable y de muy buena vibra. Siempre me saluda muy bien, con una sonrisota y cómo si fueramos amigos de toda la vida. No sé si sea conciente, no sé si lo hace todo el tiempo y mucho menos con todo el mundo, pero al saludamos de beso, nuestros labios alcanzaron a rosar (sí, la parte donde comienzan los labios). Considerando que tiene unos labios grandes, no era como un rose imperceptible.

Cabe aclarar que no estoy diciendo nada de que si tengo pegue o mis amigas se me andan aventando... no, no es eso, para nada. Sólo quería escribir como esas simplezas, esas sensaciones no son cualquier cosa. Insisto, no tengo la menor idea de qué sintieron ellas (ni lo voy a averiguar) o cuales eran sus intenciones (si es que las hay o había). Sólo quería describirles lo mágico que siente esa sensación, ese rose insignificante, el breve toque.

Definitivamente hay de besos a besos; ha pasado mucho tiempo desde la última vez que tuve un beso que recuerde. Hay muchos besos que recuerdo su sensación (como el primero) y la emoción que me causaron. A pesar de mis deseos y antojos, aun hay hambre de besos, pero más que de besos, lo que más deseo es quién tenga los labios para esos besos.

En fin, creo que al final me puse muy sentimentalista. Niñas y niños: si conocen a alguien que cuando lo besan, sienten ese calor subiendo por el vientre, la garganta se les cierra y les queda la sensación del beso por el resto de la noche/día... o saben quién podría lograr dichas percepciones, búsquenlo. Repartan besos (esos no engordan, ni dejan 'panozonas'), por lo menos deense ese placer.

Aun me parece sorprendente cómo la 'yuxtaposición de los músculos labiales' puede causar tantas cosas en un individuo: lo hace volar, soñar, fantasear, lo pone de buenas, le alegra el día, mejora su salud, viaja por el tiempo y espacio... creo que podría acostumbrarme a eso... ¿ustedes no?