lunes, 12 de septiembre de 2005

Parejas y amigos

Y sí, Camarón, de regreso al libro de colorear... así es.

Disculpen ustedes que hable sin más detalles (y que me dirija a Mr. Shrimp), pero - cómo se quejaría Camarón - soy muy cauteloso en lo que digo. Pero, ¿recuerdas la vez que estabamos en la sala, de la ahora mi casa, y Ale nos hizo el juego de las cartas?, entonces te acuerdas quiénes eran las cuatro chavas que escogí, ¿verdad? Bueno, parece que todo se va aclarado y hay una seleccionada... al fin.

Lo relevante aquí es que la semana pasada, mi madre me preguntó si ya tenía nuera (ella, no yo). Cabe destacar que desde siempre me ha preguntado si alguien me gusta, tengo amante ó novia y no le he dicho. Pero la diferencia estuvo en que ahora me lo dijo como si me fuera a "quedar", o sea, que 'se me está yendo el tren'. No sé, será que ella se casó muy chica; mi papá se casó cuando tenía 27 años. Entonces, a mis papas les comienza a preocupar que su hijo de 26 años no haye pareja, o peor, nunca lo haga (entiéndase: hayar pareja).

Mi mamá insistió en que econtrara pareja. Golpeaba el auricular y decía 'bueno, bueno, probando, uno dos tres... ¿con quién hablo?', para serciorarme que hablaba con Doña Nieves (la progenitora de su servidor, o como ella se autonombra, 'mi mera madrina'), la misma que hace unos 10 años me decía que nada de novias hasta que tuviera - por lo menos - en qué caerme muerto. ¿Mi mamá IN-SIS-TIEN-DO en que me haga de novia? De hecho, me dio a entender que no importa si es del trabajo, la iglesia, la escuela ó la calle; pero que no la amuele, que ya es hora que me vaya consiguiendo 'algo'.

Y bueno, algunos de ustedes saben perfectamente que así ha sido, pero no todo se da como uno quiere. La verdad, no le veo mucho caso recordar viejas hazañas, ni enumerar amores platónicos, mal logrados, imposibles y los home runs que me han anotado.

La verdad es que sí, quiero novia. No la necesito, pero me gustaría ser pareja de alguien (noten la diferencia entre decir 'tener' a 'ser'). Estar acompañado y recibir 'los beneficios de la membresia' - siendo miembro - es agradable.

La semana pasada vino una revelación a mí: de lo wey que he sido durante algún tiempo. Ayer conversaba con Ale, de lo difícil que a veces resulta declararse, decirle a alguien 'me gustas' o 'quisieras andar conmigo' y más cuando esa persona es un poco cercana. De hecho, Ale y yo coincidimos en el hecho que es mejor decirle a un(a) amigo(a) que te gusta y te gustaría intentar algo en el momento apropiado, a pasar la vida con la duda. Lo anterior resulta mejor en vez de vivir con el deseo y nunca realizarlo ó acabarlo.

Los roomates conversabamos, a demás, de que a veces una frase dicha o no, en un momento, marca la diferencia entre que te interese alguien, es más, que andes con esa persona. ¿Cuál es el momento? Bueno, si la relaciones humanas fueran explicadas por las ciencias exactas, bastaría sacar algún algoritmo decifrado por Newton (que estoy casi seguro que hubiera sido él, porque estableció que 'a toda acción corresponde una reacción de igual magnitud, pero en sentido contrario') para conocer tal momento. Pero como seguimos siendo impredecibles, el 'momento correcto' en realidad es subjetivo; creo que se hace 'correcto' o 'incorrecto' cuando los resultados se hacen palpables, antes no.

Aunque, si podemos ver a los grupos de personas como conjuntos, teniendo en 'A' a nuestras amigas (en el caso de las chavas, sus amigos) y 'B' como el conjunto de las chavas que nos gustan (en el caso de las chavas, los chavos que les gustan), veríamos que invariablemente hay un intersección. Lo desagradable es, que en el caso de la chavas, siempre ignoren esta intersección; por lo regular, tratan de igualarla a epsilon. En otras palabras, ¿les suena conocida la frase: "Te quiero... pero como amigo"? Bueno, espero que cualquiera que haya pasado la prepa ya no la diga... espero. Eso es lo difícil, ¿no? Buscar que una querida amiga, que nos gusta e interesa en buena onda (en mi caso siempre es así), no deje de ser 'amiga' y se convierta en 'novia'. La realidad, muchos nos asustamos de la idea, porque en el rechazo, no sólo no será 'novia', si no tampoco 'amiga'. Mi roomate dice que no es así; pero una de cuántas? Las preguntas relacionadas, se las dejo de tarea.

Sí, Mr Shrimp, así es mi querido amigo... de regreso al libro de colorear. Puede que en estos días 'brinque la barra espinoza del miedo' que tengo a ser rechazado. La probabilidad siempre es la misma: 51% de rechazo a 49% de aceptación, con 95% de confianza. Ya veremos si La Negra no me sale con una novedad... porque, mi estimado amigo, así como lo sabe Ale, Calli y Jorge... todavía hay quiénes te salen con novedades preparatorianas y de mujeres histéricas.