viernes, 19 de enero de 2007

Bits

Estoy escuchando a Sandra Collins. Quiza no la conzcan; yo solo la conozco por nombre y por su musica... que en mi caso, es corta mi conocimiento de ella (de Sandra y su musica).

La primera vez que escuche a Sandra fue en el auto de Camaron. Una de tantas veces durante esos gloriosos semestres que compartiamos vida y diversion en teatro.

De seguro ibamos (o veniamos) en su carro, sobre Constitucion, a no se que velocidad (desde luego que no menos de 120 Km/h) y veniamos escuchando esta musica. Es sorprende como algo de alcohol en el sistema, buena velocidad, agradable compania e inmejorable musica cambia lo
que pasa a tu alrededor cambia. Yo recuerdo las luces de la avenida pasando al ritmo de los bits de la musica; los carros y otras estructuras eran parte de la musica, eran otros acompaniamientos: de repente estan y luego no. Y no hay necesidad de hablar (tampoco en la
musica hay voces), todo cobra cierto sentido, a pesar de no haber en realidad nada que entender. Ir en carro con las ventanas abiertas, el viento en nuestros rosotros y el cigarro perfumando el ambiente, con cheves en el carro, sintiendonos grandes y felices, corriendo por en medio de
la ciudad... quien sabe, yendo o viniendo de algun lado.

En esa epoca todo era mas facil.