lunes, 17 de agosto de 2009

En Aguascalientes

Son las 10:31 am en la ciudad de Aguascalientes. La temperatura ambiente es de 20 °C. La oficina está callada y demasiada tranquila; tanto que ya me estoy quedando dormido, y eso que voy por el segundo café de la mañana.

A mi llegada a la ciudad, se sentía un fresco bastante agradable. En Monterrey la temperatura a esta hora es de 30 °C; anoche el calor aun se podía percibir fácilmente... mientras hacía mi maleta, sudaba como jarra de limonada. Incluso, aun en el camión y con el clima predido, sentía calor; de hecho, la sudadera me daba calor y por un buen rato sólo me puse la gorra para taparme la cara.

Es raro, pero de vez en cuando suelo concebir el sueño mientras viajo en camión; esta vez no me fue tan mal, con la excepción de un niño que comenzó a llorar como a eso de las 4:00 am.

Llevo unas 4 horas en la chamaba, acá en Aguascalientes, y nada particular ha pasado. Por un lado, esperaría que todos los días fueran así: tranquilos, sin prisas, sin presiones... la oficina aquí es grande y no siento estar en medio de nada. Cada quién su historia, y la mía es desconocida... sólo soy el chico (raro) nuevo que se aparecio en Aguascalientes, y conoce parate de la gente que ya está ahí. Sólo una cara nada familiar.

Pasaré estos días con el Capitán Chalo, quién espero comprenda que mi plan es entrar en paz mental y emocional. Sí, necesito retomar la vertical antes que nada, a fin de cuentas, esa es la finalidad por la que estoy en Aguascalientes. En una ganacia adicional, estaré cerca de otros destinos que quisiera visitar: Zacatecas (para la boda de Chago) y Mazamitla, Jal. (para visitar a JJ). Y, ¿quién sabe?, igual y pido mis vacaciones y voy a Veracruz a ver a mis padres, a San Rafael a visitar a mi abuela y quizá hasta me quedé tirado en alguna playa de Casitas, en donde pueda embriagarme de brisa marina y aclarar mi mundo.

Ah, cuántas posibilidades... sólo necestio descanso. Mañana regresaré a estos días y diré que fui un tonto, y me odiaré menos por eso.