martes, 11 de agosto de 2009

'Mi Novia... La Soledad'

"No me hubieras dejado esa noche,
porque esa misma noche encotré otro amor...
seré por siempre tu amante, tu novia... la soledad"

- Esa Noche, Café Tacvba

Creo que siempre he tenido dos verdaderos amores: la música y la soledad. Creo yo sería una especie de Chopin moderno, claro, sin su genialidad.

Creo - también - que la música y la soledad se complementan bien. La música se disfruta en muchos lugares y circunstancias; pero cuando se busca llegar a lo más profundo de ella, se necesita estar a solas, para poder poner atención a cada minúsculo detalle.

Se podría decir que es una relación polígama la que existe entre la música, la soledad y yo. Lo mejor es que las dos siempre están para mí, cuando las necesito y a veces hasta cuando me he olvidado de ellas.

La música y la soledad son - por excelencia - incomparables sanadoras. Escogiendo la música adecuada con una dosis de tiempo a solas, se pueden sanar las heridas y levantarse de nuevo. De hecho, con la música correcta y unos buenos audífinos, se puede separar al mundo físico y ser transportado a un estado de soledad, donde parece ser que sólo existo yo... situación ideal para pensar y trabajar.

Aunque podría casarme con la música, creo que la soledad no es una buena compañera para la eternidad; en la poca o mucha relación con ella me doy cuenta que podría llevarme a la locura. Pero, insisto, es una buena compañera de tiempo en tiempo; es como uno de esos amores imposibles, con el que te peleas, te distancias, regresas, amas con pasión, surgen problemas... Siento que la canción Esa Noche describe muy bien esa relación, al menos la que yo llevo con ella.

Insisto: no es que crea que lo mejor para mí sea la soledad. Sólo digo que es un buen refugio cuando es necesaria e inevitable. Es importante sostener una buena relación con la soledad, porque cuando se llega a ella por accidente, no es bueno ser recibido con su mala cara, porque en vez de curar, puede ser peor... y mezclado con música, se vuelve un peligro potencial, como mezclar drogas y alcohol.

En los últimos tiempos he tratado de que la soledad sea más un estado mental, a uno real. Me gusta estar virtualmente solo, en vez de estar realmente solo. Así, de vez en cuando me puedo escapar con mis novias... y pasarla bien a solas.