domingo, 9 de agosto de 2009

No Hay Nada Malo en Sentir

El ser humano es una intricada red de sensores. A determinada exposición o suceso, esos sensores mandan señales que indican a la mente y/o cuerpo reaccionar.

Así, cuando alguien nos besa, lo que nuestro cuerpo siente es una variada gama de reacciones químicas y eléctricas. De ahí nuestra piel se crispa (comúnmente decimos que se nos pone la carne de gallina), sentimos aumento de calor en nuestro cuerpo, provocado por el rapido latir de nuestro corazón, el cuál ha sido estimulado por una substancia más (parecida a la adrelania). Reacciones qu?micas y electrícas... eso es todo.

Algunos se vuelven adictos a eso. Es casi exactamente lo mismo a quién es adicto a comer o las esmociones extremas, pues el cuerpo segrega substancias - decía yo, como adrenalina - que nos hacen sentir bien, despiertos, etc.

Los animales sienten cosas similares.

Sin embargo, los seres humanos, por ser la raza predominante, le damos un valor inmeso a todo esto. Tan inmeso que es difícil criticar u observar sobre estas fuertes emociones.

Algunos somos más sensibles que otros. Para mí eso a veces es una maldición - creo que ya lo he dicho antes. La parte más... ¿cómo decirlo?, ¿triste? Es poder encontrar la persona con la que realmente puedo compartir esas emociones. Sufro por no encontrar mi compañera; la razón es que parece ser que hay algo inherente en mí que alejara a las mujeres, sin si quiera yo intentarlo.

Estoy en espera de algunas respuestas. Christy me ayudará a ver más allí de lo que ya de por si he analizado; espero que eso que no he visto, sea la respuesta a lo que he buscado, para poder superar una de las batallas más largas y complicadas que he tenido desde hace muchos años.

La vida sigue, no se detiene. Creo personalmente que lo que siento y emociona me hace ser quién soy; me hace levantarme, soñar, reír y seguir adelante. Pero no quiero pasar la vida quedándome con muchas emociones atoradas en el pecho; quiero compartir todo eso con alguien.

Sigo esperando... seguiré esperando. Educaré la paciencia.