miércoles, 18 de abril de 2007

Al Comediante lo Escoge el Público II

En memoria del Site de Colados

Y sí creen que las segundas partes nunca fueron buenas, esperen un momento...

Anoche me reuní con algunos representas de una organización internacional llamada Colados. Los Colados son una organización que... que... bueno, lo más que recuerdo es que eran dos bandas de dos escuelas, que se juntaron para formar un grupo de pranganos que se aparecían en cualquier tipo de evento; y pues que andaban regados por todo el mundo. También recuerdo que en su carta de bienvenida (la cual estaba en su desaparecida web page - que era más entretenida que navegar por Facebook -, venían todas estas explicaciones que les estoy dando) se explicaba que Colados tenían todo que ver con fluidos: los que se bebían y los que se intercambiban. ¡Ah!, y hasta estadísticas del grupo había, que de las que más recuerdo, estaba un chingorromil de litros de alcohol, cero embarazos y cero bajas. Como toda organización, se reunían con frecuencia, en alguna especie de junta en la que se hablan y discutían temas sin ninguna trascendencia o importancia, acompañados de bebidas alcoholicas... mejor conocidas como pedas. ¡Salve Colados!

Como les decía, anoché cené con algunos miembros de este clan en Las Alitas de Alfonso Reyes. Hizo falta que nos sentaramos para que comenzará - lo que yo llamaría - una comedia de creación colectiva. Todo comenzó cuando la... pues la acomodadora llegó y nos pregunta que por qué no aplaudíamos (parece que del otro lado del lugar, los meseros fueron a hacer el numerito de "Feliz Cumpleaños" a alguien); pues en un dos por tres, ya le estabamos aplaudiendo a la chava al estilo 'mesa al que más aplauda...', para que se subiera a la mesa y nos compartiera sus ropitas... cabe destacar que ella nos llevo a ese punto, y cuando nos vió bien ambientados aplaudiendole y echándole porras, rajó, nos dijo quién nos atendería y se fue.

Reunidos Pollo, Vago, Primo y yo comenzamos a reirnos de toda clase de anécdotas; ejemplo claro de ello fue mi historia, tipo traji-comedia, del Botellazo (lo pongo en mayúscula, porque se ha vuelto el título de esa historia, nunca relatada en este blog), que se vio adornada por un sin fin de observaciones 'al pie' que dieron mis interlocutores.* Coincidentemente, más tarde Walter (quién no tiene nada que ver con Colados) llegó a cenar con nosotros; y digo "coicidentemente", porque ayer lo mencioné el blog, de hecho, fue lo primero que le dije cuando llegó. Después de que a todos les expliqué de qué trató el post de ayer.

Y pues si hasta ese momento no hayabamos un momento para dejar de reir, después... bueno, con decirles que no sé como fue que no nos orinamos ahí, me cae. Eso de la comedia de creación colectiva se nos da muy bien; con decirles que Walter saco pluma y servilleta (jodido) para sacar ideas para su show.

Comenzamos con el chiste de la niña que se cayó del columpio (¿por qué se cayó del columpio?, porque no tenía manos... and on and on...); le siguió la historia de don Jacinto (chiste dramático que mi más cerca audiencia conoce a perefección) y algunos chistoretes de Chava Flores (Esposa: "¿Por qué llegas a estas horas?, Esposo: "Porque es el único lugar que está abierto").

Y poquito después, salió a relucir el gran legado del clan de los Colados: las anécdotas de peda. Si la parte más lejana del mundo estuviera a dos horas, los Colados ya hubieran estado ahí... pedos y/o encarcelados. Para su deleite, aquí algunas anécdotas (más o menos como estaban presentadas en el desaparecido sitio de colados... algunos nombres han sido omitidos):

En un retén de antialcohólica:
Oficial: "¿Alguna bebida joven?"
Colado: "No oficial, gracias"

En otra antialcohólica:
Colado 2: "Oficial, yo soy el menos abstenio de mis amigos"
Otro Oficial: (Haciendo señas de que continue con la circulación)"Pásele, pásele..."

Vago platicó la vez que venía sobrio y lo detuvo un oficial; en el carro venía una comitiva de Colados hasta las manitas. Cuando el oficial vio que el aliento de Vago estaba limpio de alcohol, en el carro se escuchó la porra: "¡Popotito, popotito...!". Vencido, el oficial dejo pasar al carro. Entonces, en carro se escuchó: "Otra antialcohólica, otra antialcohólica...". Y así fue... visitaron otras tres antialcohólicas exitósamente.

Otra historia, pero en actos:
Acto 1: Grupo de Colados saliendo del OXXO con caguamas. Omar se sube al carro y destapa su caguama.
Acto 2: Todos esposados, siendo trepados a la camioneta.

Misma noche, todos en la carcel. Un oficial amenaza a Omar con llamar a su mamá:
Oficial: "Voy a llamar a tu mamá"
Omar: "No haga eso"
Oficial: "Sí, vas a ver, voy a llamar a tu mamá"
Omar: "En buena onda oficial, no lo haga"
Oficial: "¿Cómo no? Mira... Buenas noches señora, le llamo para decirle que su hijo está detenido... Eh, sí señora... (medio azorrillado)Sí, señora... (ya bien agüitado) ok, señora... (agüitado y molesto)sí señora, sí, aquí se lo cuidamos... sí, ahorita se lo paso"
Omar: (sin poder contener la risa) "Yo te dije que no le llamaras"

No pudo faltar la historia de la persecución - tipo Dukes de Hazard - de Capu por San Pedro, la primer persona que conozco que le han puesto todas las multas habidas y por haber (excepto, exceso de velocidad en zona escolar y parquimetro, porque ya era imposible que se las pusieran) en la misma ocasión. Hasta salieron unas anécdotas en que Primo se vio envuelto (desconocidas para mi hasta el momento); para cerrar con broche de oro, cómo fue que grabaron el siguiente mensaje de bienvenida en la costadora de Diego en San Luis Potosi: "Entre santos peeeelegrinos, peeeelegrinos (gente chiflando y gritando atrás)... Si estás igual de pedo que nosotros, deja tu mensaje (bip)".

Ufff * tomando un poco de aire *... inevitablemente llegó la hora de salir, porque todos somos entes productivos y al día siguiente laborabamos. Después de una despedida muy efusiva (tan efusiva como lo fue el saludo), nos dijimos hasta luego... porque no sé si los vuelvo a ver pronto.

¿Qué aprendimos de esto? No lo sólo el público hace al comediante... si no que la creación colectiva es lo mejor.

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* Siempre que platico esa historia, encuentro como platicarla graciosamente y al estilo Tarantino. De hecho, ayer fue tan hilarante - sobretodo porque los demás cooperaban con chistes -, que al final cerré así: "Sí ahorita mucha risa, pero ya los hubiera visto ahí, jugandosela entra la vida y la muerte, jijos de su...", todo esto en tono farsico y acento regiomontano, hasta con la mueca e inflexión de querer llorar.