lunes, 23 de octubre de 2006

"Mala Educación... Buen Negocio"

Esta mañana leí el editorial de Denise Dresser en Grupo Reforma ("El Diablo Viste...", 23 octubre. Editoriales y Cartones). Ella se enfocó un poco en la persona de Elba Esther Gordillo; precisamente un poco de ese enfoque me recordó la frase que uso de título.

El siguiente texto es de Sakini, el traductor para el ejercito Norteamericano de ocupación en Okinawa; esto es parte de la obra La Casa de Té de la Luna de Agosto (The Teahouse of the August Moon):
Sakini: "En Okinawa, la gente no tiene llave en las puertas; es de muy mala educación desconfiar del vecino. En Estados Unidos gran industria de chapas y llaves. ¿Conclusión? Mala educación... buen negocio".

Por favor, lean el editorial y se darán cuenta porque me recordó este texto.

Sólo quiero ampliar en la escena que esto presenta en México. Antes que nada, la civilización Azteca, como el resto de las civilizaciones mesoamericanas (como los Mayas o Toltecas) eran sumamente educadas. ¿Cómo es posible que los descendientes de aquella raza, la Raza del Sol, sea en su mayoría ignorante? Y no "ignorante" sólo porque no sepan leer o de historia; si no porque en términos generales, es una parte de la población que... ¿cómo decirlo para ser atinado? ¡Vaya!, ¿fácilmente manipulable?

Desde luego, que haya gente ignorante beneficia a mucha gente y sobretodo a los políticos, sean del bando que sean. Otro tema a discutir sería lo mañosos que se ha vuelto mucha de esa gente.... pero bien lo dije, es otro tema.

En México se "invierte" mucho en educación. Lo entrecomillo, porque parece ser que México si pone mucho dinero por cada alumno matriculado, el problema es que está mal usado.* No quiero imaginarme ni a diputados o senadores discutiendo sobre educación: "Maestro, pero si es bien fácil. ¿Cómo se arregla todo en México? Con baro, ¿no? Entonces, sí metemos más dinero en educación... pues ya está, por consecuencia habrá mejor educación. Con tal de que la opinión mundial deje de estar chingando".

Genial... a lo mejor a gente como Gamboa Patrón esta lógica es obvia... más dinero, mejor nivel de vida... para él. Pero si en el mismo poder legislativo está cundido de gente inculta e ignorante, que lo único que aprendieron en la escuela fue a hacer pancartas y letreros (den gracias a que por lo menos aprendieron a hacerlo sobre cartulina y que no fueron de esos malandrines pinta bancas o paredes... aunque sería interesante entrar a lo baños de San Lázaro) con acuarela o plumón de aceite. Ni qué decir de sus capacidades para expresarse, negociar o hacer leyes útiles... es más, ¿sabrán en qué consiste en hacer una ley?, es más, ¿sabrán que es la ley? Digo, para que algunos se pararan en la tribuna de San Lázaro a bloquear el acceso del Presidente ("uy, somos malos, bien malos, muy malos, requete malos")... o sea, del recinto legislativo: ¡la casa de donde salen las leyes mexicanas!, y estos amigos se comportaran como aquellos que no tienen ley, ni educación y mucho menos respeto.

¿Sabrán que es de mala educación interrumpir mientras alguien está hablando?, ¿qué se puede pensar de personas que, según ellos en forma de protesta, abandonan el pleno? No me sorprendería que también dejarán el celular prendido en medio de una función de teatro o en el cine, lo que es peor: ¡han de contestar! O sea, la máxima del tío Ben aquí no aplica: un gran poder viene acompañado con grandes responsabilidades.

Otra cosa que parece perversa: ¿cómo se atreve un legislador, más uno que se dice seguir un movimiento juarista, pedir que no se tomen medidas (es decir, el uso de la fuerza pública) contra Oaxaca 'en el nombre de Dios'? Lo que estuvo peor fue que el Sr. Abascal le haya contestado 'en el nombre de Dios'. ¿Qué es lo malo? Bueno, ¿no fue Juárez quién buscó en su reforma la separación de Iglesia y Estado?, ¿por qué se invoca ahora a Dios en los asuntos del gobierno? O sea, puro juarista de dientes pa' fuera, porque es evidente que ni idea tiene quién es Juárez.

Lo que aun es más inconcebible es el rapto que Oaxaca está viviendo. Piénselo, piénselo un momento y reflexionen. "El pueblo tiene el gobierno que se merece"; que me disculpe la APPO, pero, hoy por hoy, ¿qué le enseñan a sus hijos? Ir a la escuela no es importante, lo importante es hacer desmadre. ¡Claro! La APPO tiene secuestrada Oaxaca y la educación de cientos de miles de niños, quiénes en no más de 10 a 12 años (a lo mucho) serán votantes... que no están aprendiendo la democracia, ni de derechos, ni de educación civil, ni de respeto a la autoridades ni sus instituciones. Pero, ¿acaso no es Oaxaca (con Chiapas) uno de los estados con peores índices de educación en México? Y recuerden, en Oaxaca el movimiento magisterial no comenzó para pedir mejoras en sistema de educación, ni su calidad, tampoco se reclamaban mejores instalaciones, ni más cursos de capacitación o apoyos para el estudio de postgrados... no, esa no fue la cosa desde el principio.

Hace poco pensaba: si Elba Esther Gordillo fue capaz de evitar que Roberto Madrazo ganará la presidencia de la República... ¿qué le cuesta arreglar el problema de Oaxaca, que fue iniciado por maestros, que ha perjudicado los intereses del gremio de educadores e incluso a cobrado - por lo menos - la vida de uno de ellos?^ Lo bueno es que ya consiguió apoyos para el sindicato para el siguiente sexenio... ¡bravo maestra!, ¡bravo Gobierno! Porque eso sí, todos, todos, todos... ponen su cara de inocencia y 'es que nos hicieron manita de puerco'.

Podría hablar un poco más de muchos ejemplos de abuso de ignorancia, que en vez de fomentarse, se debería erradicar. Que no es sólo culpa del gobierno, si no también del pueblo. Eso fue lo que me molestaba de AMLO, al enseñarle a sus huestes a levantar el dedo contra "los educados", de quiénes hablaba tan desdeñosamente, como si tuvieran la culpa de todo. Pero poco escuché decir a AMLO qué haría en materia de educación ("soy dueño de mi silencio... represento un movimiento... represento la esperanza de muchas personas"); más bien lo escuché hablar de luchar por lo pobres, ¿lo haría no'mas repartiéndoles más dinero generado por "los educados" que tanto enseñó a despreciar? De buenas que él no tuvo nada que ver en el problema de la polarización que vivimos hoy.

A mí no me da pena decir que toda mi vida estuve en escuela privada; pena debería de darles a los que dicen que no han tenido las mismas oportunidades que yo, cuando hay gente (en escuelas privadas y públicas) que hacen verdaderos sacrificios para salir adelante. Que luego dicen que no hay oportunidades de trabajo, que no hay apoyos, que todos abusan de ellos... etc, etc. Germán Dehesa dice que al mexicano le gusta la condición de víctima, del inmolado, del incomprendido, del ignorante. Quizá completado la opinión del maestro Dehesa con la de Denise Dresser, al mexicano le falta aprender a ser innovador, emprendedor, propositivo... pero bien lo ha dicho ella, el mexicano necesita 'aprender... aprender... aprender...', pero ahora falta que quiera.

Por lo pronto, el dinero para nuestra educación se reparte entre los del SNTE (¡41 millones de pesos!), maestros, legisladores, senadores, alcaldes, gobernadores (¿mejor pagados que los gringos? A ver yo quiero ver un estado como California, con universidades como UC at Berkeley , o ciudades como Boston, ¡una ciudad del conocimiento, que tiene - ni más ni menos - al MIT, Yale y Harvard!, para creer que se merecen ese dinero), el Presidente, cabecillas y medios... claro que es un 'buen negocio'.

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* No quiero hacer un ensayo o tratado, si no me hubiera puesto a buscar la información.

Hace un mes Grupo Reforma publicó un comparativo, en el mostraba como algunos países invertían el dinero destinado a educación, en promedio de alumnos. México resultó tener buenos números en cantidad; sin embargo, el rendimiento de esa inversión no era comparable a la de países que invertían menos por alumno, pero los resultados eran mejores. Es decir, no necesariamente más es mejor.

Sergio Sarmiento abundó en el tema días después a la publicación del artículo.

^ Otra respuesta obvia podría ser que ella tuviera que ver en todo eso, ¿verdad?