martes, 21 de febrero de 2006

Hay cosas con las que no se juegan

Ayer vi una película con Alex y Camarón. Trataba de EVP (Electronic Voice Phenomena, por sus siglas en Inglés), es decir, que si dejas una videograbadora o una grabadora en un lugar por algún tiempo grabando estática o ruido blanco, eventualmente se podrían escuchar voces de gente que está 'del otro lado', o sea, en el más allá.

Si ustedes vieron 'The Sixth Sense', recordarán que Night toma este evento en una escena, que es en la que Bruce Willis escuchá la grabación de su paciente (que es el chavo que al principio de la película le dispará y luego se suicida) y cuando pone atención al ruido se escuchan voces.

No me gustaría entrar en la discusión si hay vida más allá o no; mi convicción es que "polvo eres y al polvo volverás", o sea, cuando muera, no habrá más para mí, ni aquí, ni en el cielo ni en niguna parte. Esa es mi convicción.

De lo que sí me gustaría hablar y hacer incapié, es que hay cosas con las uno no debe jugar. Por ejemplo, tratar de comunicarse con espíritus. ¿Han escuchado los casos de la gente que juega con la Ouija y luego le pasan cosas raras? Bueno, es cierto... créanlo. Mi Igual les podría dar una cátedra sobre todo esto.

Sé que va a sonar medio joligudense, pero de verdad, quién juega con eso, ¿sabe lo que hace? Yo pienso que si los espíritus están en un plano distinto al nuestro, que son una energía distinta a la nuestra, pues por algo es, quiero decir, estamos separados por algo. Es como en los hospitales, donde todo está separado: urgencias de cuidados intensivos, cuneros de enfermedades terminales. No es natural que los seres humanos tratemos de hablar con espíritus; que sea normal, común, no quiere decir que esté bien.

Si ustedes creen en Dios y han leído la Biblia, recordaran las posesiones de la época de Cristo. La gente no se veía beneficiada del contácto con estos espíritus. Con el EVP la gente también entra en contacto con los espíritus (de una u otra manera); siento que esa relación es peligrosa.

Si tomamos las creencias más comunes sobre la vida y la muerte (que el espíritu se desprende y viaja a un lugar, como el cielo o el infierno), me viene preguntas como: ¿qué hacen esos espíritus deambulando por la Tierra?, ¿dejaron asuntos pendientes? Si fuera esa la lógica, Dios creador hubiera establecido los medios naturales para ayudarse entre los espíritus y los hombres, ¿no creen? Porque, vamos a ver, si el cielo es la gloria y el infierno el cástigo, ¿resulta que ahora debo dejar todos mis asuntos cerrados para no quedarme atrapado en la Tierra?, ¿qué clase de asuntos son los que no debo dejar pendientes?, ¿no se pueden arreglar desde el cielo o el infierno? Y si es cierto que cuando estás en el cielo, puedes regresar a la Tierra, ¿no sería más fácil reencarnar, en vez de andar deambulando? Pero como todo esto es una maraña de cosas que, a su vez, difícilmente comprendemos, es un buen argumento para pensar que es peligroso jugar con el contacto con los muertos.

Yo creo que cual actividad paranormal es real, pero no porque sea real quiere decir que nos incunba. Habrá quiénes digan que entrar en contácto con muertos no siempre es peligroso; yo insistó que si fuera normal, no debería haber ninguna novedad en nuestro contacto con ellos.

Aun si toda la retórica que les di les parece absurda y extremista, piensen en esto: ¿qué ganaran con jugar con cosas que no compren o ni entienden? No molesten a los muertos, se merecen su descanso y nosotros seguir con nuestra vida como vivos.