sábado, 11 de febrero de 2006

Necesadades

Cuando vi que dieron las 4:00 p.m., pegué la carrera para huir del trabajo. Un poco de la urgencia, era la necesidad de liberación (estar con la misma cantaleta del trabajo durante la semana, la verdad, no fue tan soportable) y de sentir que ya se acercaba el día para el concierto de U2.

En fin, pongo pies en polvorosa y llego a mi casita. Según esto, Camarón caería más tarde a la casa. Pero mientras yo seguí conquistando terriotorios en Los Santos y viendo como se armaba un safarrancho en esa ciudad (¿por qué siempre me quitan mis territorios? No es justo). Hasta que al fin me harté, sintonicé (nótese la propiedad) CSI. Me puse mis pijamas, luego apareció Camarón.

Pues la idea que Mr Shrimp cayera a la casa era evitar salir y verme envuelto en un reunión en la que yo terminará mal.

Ahora, no es que me pareciera extrañana la visita de Camarón a la casa, es sólo que hubo partes en la charla en que noté que su visita era muestra de una preocupación:

- "Wey, no mames, es a quién chingadamadre se le ocurre jugar 6 horas XBOX"
- "Ay, ay, ay... bájale, que tenía meses que no hacía eso. Además, para eso lo compré. Contado que el GTA lo tengo desde verano, se podría decir que es un desperdició, ¿no?"
- "Sí wey, pero no mames... y ¿toda la semana? O sea, pues tienes que preocuparte por tu vida social".
- "Wey, lo dices como si todo el tiempo lo hiciera. Además, ese fin de semana tenía ganas de hacer algo más tranquilo, ¿ok? Sólo que me remordió la conciencia ver a Alex con planes".
- "Pero, wey, no mames... ¡6 horas!"

Después superamos esa charla, sobretodo cuando comenzamos a hablar sobre Ninja Gaiden y lo dificil que estaba.

Más adelante entramos en una plática, que nos consumió un buen rato. Francamente, sentí como si estuviera retomando unas de esas consultas Dr Corazón de mi época de prepa. Del tema no hablaré, porque se involucran personas queridas, pero he de decir que el resumén de la charla está en dos frases: "El que no habla, Dios no lo oye" y "Es más fácil lidiar con lo que digo, que con lo que no digo". Pero me dio mucho gusto ayudarle a Camarón a ver las cosas desde otro punto de vista.

Pues no sé en qué momento, la Coss le llama el Camarón, para invitarnos a su cantón. Pues de algunas deliveraciones, llegamos a la casa hogar (pues una casa es un hogar, ¿no?), donde - para no variar - la gama de acontecimientos acontecidos (repetición para dar énfasis) estuvo de a peso; incluso, dicen que yo participé (y quizá, pero eso de que ando rechazando invitiaciones sin darme cuenta, pues quedó demostrado que no era del todo mi culpa). Y sí, se notó que Nemo está bien apuntado...

Así, sin darnos cuentas, dieron las 5:30 am (y no, nos encotró desnudos la luna) y la retirada era enminente. Lo bueno que no tuve que llegar a cambiarme... sí, llegué a dormirmé con lo que traía puesto, pues ¿en qué momento les dije que me quité las pijamas para salir?