viernes, 15 de diciembre de 2006

Barriga Llena, Corazón Contento

Parece mentira, pero hay una gran verdad tras esa frase popular.

Yo lo vivo cada viernes, después de un buen juevebes y/o juevesitos. Ya ven ese ardor que produce la cerveza al día siguiente, a eso agréguenle la desvelada y la levantada temprano.
De ahí, como a la hora y media siempre me chuto unos tacos. No, no, no saben… me caen de perlas (oh sí, perlas). Siento como mi corazón comienza a palpitar y la sangre comienza a circular de nuevo. Prácticamente, revivo, entro en la realidad y me siento con energías.

Quizá en los hombres todo esto se viva distinto a las mujeres. No lo digo por una cuestión sexista, si no más bien, porque también hay un dicho que dice que ‘al hombre se le conquista por el estomago’. De hecho, hay hombre adultos (que adulto no quiere decir necesariamente maduro) que presumen sus barrigas como símbolo de su prosperidad o de lo “bien” que les ha ido en su matrimonio.

Si a estas dos frases le agregamos las frases “ojos que no ven, corazón que no siente” y “de la vista nace el amor”, podríamos decir que los hombres primero se nos conquista con la vista, nosotros saboreamos lo que observamos, lo degustamos, lo disfrutamos y lo llevamos a nuestros adentros, para después sentir un inmenso placer y un corazón rebosante de felicidad. Uhm, ¿en qué momento deje de hablar comida?

Definitivamente, la vida está llena de placeres que nos hacen felices.