lunes, 13 de noviembre de 2006

Cruda Moral

Pareciera como si sólo escribiera sólo que me pasa los fines de semana, ¿verdad? Pues sí, así ha pasado últimamente... sobretodo cuando tu cerebro es absorbido por la gripa y sientes el cuerpo cortado.

Les prometo que es cortita la anécdota del fin.

Mi cruda moral comenzó el viernes, cuando iba manejando como a unos 50 Km. por boulevard Acapulco, como a eso de las 6:15 pm... y me detuvo un agente de transito. Para no hacerles el cuento largo, este agente no es corrupto (luego les publico el nombre, para que sepan quién), porque me detuvo y yo - pensando que me pediría mordida - no le iba a dar mordida, insistía en que me pusiera la multa, aunque se llevara la unidad. Pues me puso la multa: exceso de velocidad en zona escolar; ni modo, tuve que pagar... ¡$700! No manchen... pero en fin, fue culpa mía por no fijarme que era zona escolar, que aun no terminaba la hora de zonas escolares... en fin. Ahí comenzó mi cruda moral: por pagar $700 por una multa que pude haber evitado... pero el 'si hubiera no existe'.

¡Ah!, pero ahí no acaba. Al otro día que cae Primo a la casa; pues desde que comenzó el partido de Borregos Mty vs Borregos CEM estuvimos cheleando en la casa. Cuando se aburrió, salimos al Ocean Drive, a seguir pisteando... ¡a las 6:30 pm! Ahí estuvimos, como hasta 9:30 pm. De ahí nos lanzamos a casa del Potrillo; de camino compramos una botella de Juanito Caminador (lo mismo que habíamos tomado en el Ocean Drive), donde terminamos la reunioncilla como a eso de la 1:00 am, entre otras razones, porque Primo ya no daba una y la siguiente escala de la noche significaba desembolsar más dinero... que ahí es donde continua mi cruda: gastar dinero que no tenía.

En fin, el domingo en la noche, lo que me rescató, fue asistir al concierto de Los Tres, Zoé y Cerati en Auditorio Coca Cola. La verdad es que el concierto estuvo genial; cada grupo tuvo lo suyo, aunque desde luego que el 'pez gordo' de la noche era Cerati, que toco alrededor de 2 horas principalmente música de su repertorio como solista. Sólo el concierto me sacó un poquito de mi estado de depresión y cruda moral.

Por ahí quedó pendiente un café con Citlali (creo que ya sé qué le voy a regalar de Navidad), entregarle su regalo a la Porrista (que es cuando uno se pregunta: ¿qué motiva a esa mujer?) y terminar de ver The Island (2005, con Ewon McGregor y Scarlett Johansson). Comienza la semana y creo que todo poco a se resolverá y me quitaré esta culpa.