miércoles, 29 de noviembre de 2006

Las Dos Cosas Que Pasaron Ayer

El día de ayer acontecieron dos hechos, que me gustaría comentar.

El Primero.

Después de comentar sobre el anuncio clasificado y mis expectativas futuras, alguien dejó un comentario que captó mi atención, por dos razones. La primera es por su astuto uso de las palabras para no decir si era hombre o mujer; entonces, su comentario toma muchos sentidos, sobretodo al final cuando me sugiere invitar hombres. Podría hacerlo (invitar hombres en vez de mujeres a uno de esos fines de semana largos o vacaciones), pero mi heterosexualidad no me lo permite.

De la mano, vendría la segunda cosa que captó mi atención. Esto es para la persona que escribió el comentario: ¿Qué cuál es el plan? Bueno, si para empezar clarificamos tu género, me será más fácil hablar de 'algún plan'. Aunque de antemano aclaro que 'plan' así como tal, pues no existe alguno, porque para empezar no hay con quién planear. Si aun hay interés y perteneces al publico femenino del que hablaba antes, por favor busca el blog de Joven Soltero Busca, para más instrucciones.

El Segundo.

(Lo irónico de las cosas, yo hablando de aventuras en días libres y ahora... voy con esto)

Hablé con Kenia. No les voy a dar detalles; pero ella me dijo... bastante. Y no puedo decir más; no porque ella me haya dicho algo íntimo o alguna propuesta indecorosa. Es sólo que me puedo poner muy cursi tratando de dar analogías de lo que me dijo, sin decirles lo que hablamos. Por eso sí, no les puedo dar detalles de nuestra plática, por su propia seguridad.

Lo que fue cierto, es que me dejó como caminando en el aire (¿ven que empiezo con cursilerías?). Una emoción muy extraña... algo de... sí, emoción, eso... ya.


Mitad de semana... ¿quién se dejará raptar para ir al cine? (Son de esos días que me gustaría que la Güera dijera: "Yo, yo, yo... llévame a mí!")