viernes, 29 de abril de 2005

¿Cuándo te das cuenta que la regaste?

Quisiera ser niño otra vez. Cuando era niño, no existía el tiempo, ni el espacio. No tenías que preocuparte si se te salía mal algo, porque los demás niños no se darían cuenta. Nadie realmente se ofendía, a menos que lo golpearas o no lo escogieras para el equipo de fut; aun así, no había malos sentimientos. Podías pasar horas jugando con tus amiguitas, que las mamás no se pondrían celosas y que las niñas no te harían feo (siempre y cuando te tomaras el té cientos de veces con ellas, sin quejarse). De hecho, las niñas no era complicadas: "¿Jugamos a la casita?" ó a cualquier juego para niñas que quieras. ¡Y ya!, no había complicaciones.

Mi mamá me lo decía: "no quiero que crezcas". Pero no, ¡ah no!, tenía que ser tan terco que crecí, ¿verdad? 'Pues ahora te aguantas'. Y jugar con las niñas, se convirtió en jugar Jeopardy. Todo tenía una pregunta a trás de una afirmación suya: "Ay, es que tengo tarea" (su pregunta: ¿no entiendes que no quiero salir contigo?); "Se me olvido llamarte, sorry" (su pregunta: ¿qué te hace pensar que de alguna manera me interesas?); "Lo que pasa es que de última hora me llamó Fulanita y hoy es su cumple, entonces vamos a salir con ella" (su pregunta: ¿Crees que quiero aburrirme contigo?); "Voy a ver la novela" (su pregunta: ¿Sigues aquí?).

Aun con tus amigas, ¡tus amigas! Esas que te mandaban tarjetitas, recaditos y otros detallitos diciéndote: "TQM" ó "Nunca cambies", te tiran a loco.

Para mí, la cosa se puso complicada; el papá de una de mis amigas, ya no le gustaba que le llamará a su pequeña puberta, porque de por si pasabamos mucho tiempo juntos. Así, si eran las 8 p.m., "Denisse, métete... hasta mañana", ó si nos habíamos visto en la mañana y le marcaba por teléfono a medio día: "(Ruidos de arrebato del teléfono) ... (sonido de que la llamada ha terminado".

A partir de eso, comencé a preguntarme: ¿fastidio a la gente? Entonces, disque agarré una filosfía de equilibrio del tiempo que paso con mis amigas: ni muy muy, ni tan tan; ni tanto que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre; dándo, dándo... pajarito volando (???).

Y sí, con el tiempo comprobé que hay mujeres para las que soy insoportable. Con todo y la mentada filosofía de "dénle al César lo del César, y a Dios las cosas de Dios". Peor cuando tienen novio o creen (o saben) que te interesan más allá de la amistad.

Si tu, amable lector, estás en la situación descrita aquí, debes saber algunas cosas. Si te encariñas con una chava, espero que ella también, porque de lo contrario, al primer fastidio, te vas al caño (eso incluye depre). Si la llevas chido, pero no te encariñas, chido, porque al primer fastidio, ni te vas a dar cuenta y con el tiempo se volveran a llevar. Si sólo la conoces y te 'llevas' con ella, pues todavía mejor, porque al final, tú la vas a mandar al caño.

Y no es que odie a la mujeres o tenga algo en su contra; pero me choca que se compliquen la vida. No me gusta buscar mucho a una persona, de verdad, de verdad. Precisamente por evitar esas situaciones. Pero lo malo es que soy muy paternalista; si me encariño con una amiga, pues le voy a dar todas las atenciones (me guste o no, sólo porque la quiero). Y ahí viene lo complicado: un día eres su mejor amigo y al otro eres su peor fastidio.

¡Oh sí! No lo nieguen, ni se hagan las locas. Lo peor es que de repente es chipote con sangre (y no responden); ¡ni gritan 'aguas van'! De repente, después de una semana super chingona, así no'más porque sí, te dejan de hablar. De hecho, lo peor que puede pasar no es que te dejen de hablar contestar tus llamadas ó invitaciones, si no su indiferencia; salir con cuates o coincidir en el mismo lugar y que cuando te acerques a charlar, sólo te diga: "Aja" o "Sí".

¿Por qué su 'sí' no es 'sí' y su 'no' no es 'no'? "Todo está bien; si algo me molestá, te lo diré"; esa es más vieja que "te pago mañana", "la última y nos vamos" y otras similaras ("sólo la..."). Quién sabe quién les dio esa autoridad a las mujeres o cómo la obtuvieron, pero la ejercen eficientemente.

¿Recuerdan eso que escribí sobre "Ser Conciente"? Aplica muy bien eso aquí. ¿Las chavas son concientes de sus sentimientos y lo que dicen? O sea, ¿por qué una semana sienten que una persona es la neta y a la siguiente lo mandan allá, con su mamí? Y no niego que podamos hacer algo que las moleste, pero ¿qué puede ser tan malo como para que se porten indiferente contigo, o te dejen de hablar? Yo, no lo entiendo. Y si hay amistad de por medio, ¿por qué no se puede arreglar o es tan problemático?

Platicaba con el Guerra, y él afirmó categóricamente: "hombres y mujeres no pueden ser amigos". Lo siguiente que dijo fue algo así que eso es como una ilusión. Además, me platicó que nuestra bendición es haber estudiado ingenieria: 1 + 1 siempre van a ser 2, hoy, mañana, pasado y siempre, 1 + 1 serán 2 (aunque los contadores digan otras cosas). El ser humano no será el mismo hoy, ni mañana, ni pasado, ni nunca.

Por mi parte, creo que sí podemos ser amigos hombres y mujeres. Claro, el asunto, como siempre, es el corazón; pero también está la razón. Bien dicen por ahí que 'el hombre piensa y la mujer siente'. Digan, lo que digan, en un plano amplio, eso es cierto.

De verdad, amiguitas (y mujeres en general que leen esto), agarren la onda, reflexionen en esto que escribo. ¿Por qué se portan así? Si soy un fastidio, pues acéptenme y háganme ver cuando me pasé de la raya, ¿no? Si no, nunca sabré qué es lo que les molestó; de verdad, hay quiénes nunca quisiera me dejaran de hablar, ni tampoco quisiera que se portaran indiferentes conmigo (de verdad, si me equivoco, no busquen la salida fácil). Aprendan a decir 'no', pero llamen cuando lo prometen. Si somos amigos, ¿por qué no podemos arreglar nuestras diferencias, como personas que los une un lazo 'especial'? ¿Realmente hago cosas tan malas? Y, sobretodo, si bogan por la igualdad de los sexos, entonces invítenme a salir, como yo lo hago... ¿o salir no es de amigos? Total, si sólo amigos, pues no hay nada más de qué preocuparse... ¿o sí?

El viernes más esperado

Viernes 29 de abril... hasta que llegó este día, me di cuenta que era el día que más esperaba del semestre.

A partir de hoy hay tiempo para mí, mi descanso, mi sueño. ¡Habrá descanso! No me importa que pasará al final del semestre; todo lo que quiero es descansar. Quiero dormir, de verdad, no hay nada más en este momento.

Lo único que tengo en mente es recuperar el sueño de 4 meses (quizá, el de toda una vida). Sin el menor temor a equivocarme, dormí en promedio de 4 a 6 horas diarias en todo el semestre (creo que durante la carrera también). No pregunten por qué; a veces por gusto me desvelé (esas costumbres qué no pude cambiar durante el tiempo que fui estudiante), otras por no tener el tiempo de hacer cosas mientras había luz del sol, también por desidioso. Minerva sabe desde cuándo quería comenzar a dormir mis horas; por épocas lo logré, pero creo que no las atesoré.

Pero a partir de hoy, soy dueño de mi tiempo. Por fin, después de... algunos años, finalmente soy dueño de mi tiempo. Ya no habrá personas evidiosas, ni egocéntricas abusando de mi tiempo. Exceptuando mi horas del trabajo (que por lo menos son 8 horas díarias, a veces menos, a veces más), el resto del tiempo es mío y nada más que mío. Por lo pronto, no tengo idea qué haré en esos ratos libres. Ayer fantaseaba con dormir mis horas, levantarme temprano, ducharme, cambiarme, preparar el desayuno (quizá hasta dejar listo el mi roomate también), salir al trabajo y, de regreso en la casa, aplastarme a ver la tele o jugar... ¡jugar! Por fin podré jugar hasta aburrirme, sin sentirme culpable de atrasar mis tareas y trabajos. Más adelante quizá me meta a clases de alguna lengua ó instrumento. Ya tengo compromisos, pero no estorban, ni me quitan el tiempo; así que en el futuro cercano me dedicaré a adaptarme, después veré en qué cosas realmente productivas invierto mi tiempo libre.

A partir de hoy, comezaré a desintoxicarme; liberaré mi mente, sacaré esa antigua rutina. Esa rutina que tuve por años. Ya no será lo mismo, ni siquiera el mismo ciclo. Comenzaré otra vida... ¡y no necesitaré comprarla en el Seven! Claro, vienen otras responsabilidades; pero necesito un cambio, quiero un cambio. Necesito recuperar mi peso, dedicarme a mis ideas y disfrutar más a la gente que me rodea y a los que me quieren. Deseo explotar mi mente, hacer esas cosas para las que no hayaba tiempo (o me daba tiempo por tener otras prioridades). Quiero este cambio, porque creo que aun necesito crecer y madurar, sanar mi sentido de la responsabilidad, aclarar mis sentidos y mi percepción de las cosas. Salir de mi rinconcito obscuro y comenzar a disfrutar el calor de la vida.

Sé que pensarán - después de leer esto - que no he disfrutado la vida; no es así. Es sólo que necesito un cambio... y lo tendré. Y ese cambio me refresacará. Necesito refrescarme porque sentía que me marchitaba. A partir de hoy, me esperan otras aventuras, que comienzan con terminar el semestre, firmar contrato y hacer mudanza.

Amigos, los quiero, los quiero mucho... muchas gracias por todo; los quiero de verdad. Quiero a los que me buscan, los que me hacen reir, los que se preocupan por mí, los que me ayudan, los que siempre están cuando los necesito, los que siempre están aunque no los busco, los que me hacen pensar, los que me tienen confianza, los que me quieren, los que no me hablan, a los que no he visto, a los que veré, a los que quiero ver, a los que tengo ganas de abrazar y besar, a los que me escuchan, los que me sacan de mis malos ratos, los que me dejan hablar, los que se rien de mis chistes, los que lloran conmigo... amigos, amigas, al final ustedes son los que valen la pena... los quiero, los quiero porque es lo más importante que me llevo al final.

En este viernes, tan mentado y esperado viernes, les digo que ustedes es lo más valioso que me llevo y que quiero traer cargando, llevarlo siempre conmigo... porque se acaba este ciclo, comienza otro, pero ustedes siempre seguirán.

martes, 26 de abril de 2005

El Desalmado Dr. Format

(Este es para Vaquita y Pollito)

La primera vez que escuché 'desalmado' fue en la serie animada de "Flash Gordon". Se me hacía muy curioso que una persona tan poderosa como Ming no tuviera armas; no pregunten por qué relacionaba 'desalmado' con 'desarmado'. Por un momento pensé que le decían así porque era tan malvado, que no necesitaba armas para hacer de las suyas.

En fin, eso quedó en los recuerdos de hace... bueno, ¡no importa! No inspirado en Ming, pero sí en el terror de Vakita, decidí ponerme "El Desalmado Dr. Format". Ese es el sobrenobre que utilizo en el bajo mundo del Servicio Técnico. Mi sensei, Polo, es conocido como "Mr. Format"; de él recibí la sabiduría, el conocimiento que toda persona que da servicio técnico debe saber:
  • Siempre se desconecta el cable de voltaje de la maquina antes de abrirla.
  • No se usa reloj, ni objectos metálicos, mucho menos buenos conductores de energía a la hora de manipular una computadora abierta.
  • El gabinete es distinto del CPU; ¡llámalo así!
  • Nunca toques el CPU.
  • Nunca toques la fuente de poder.
  • Nunca toques el osciloscopio de un monitor abierto.
  • De ahí, toca todo lo que quieras.
  • Quema los cds que olvidan los clientes en sus maquinas. Si no tienes quemador, usa el de ellos.
  • Presta, pero no regales... partes. (uh?)
  • Si es windows, no lo parches.
  • Si te da el mismo error tres veces, formatea.
  • Antes de formatear, respalda la información de tu vic... digo, cliente.
  • Nunca te hagas de responsable de la información; les haces un favor al respaldar su valiosa información que no tienen respaldada.
  • Los clientes son almas en pena, que en su pecado llevan la penitencia. Nosotros somos los exorcistas. ('De verdad, no le moví nada. Cuando la prendí apareció eso')
  • Cuentas claras, clientes que regresan.
  • ... entre muchas otras cosas del quehacer del servicio técnico.
Mi sensei, en lo alto de la sucursal en la que trabajabamos, hacia maravillas con las maquinas. ¿Jalan los fierros? 'Formatea, ahí están los diskettes' (a penas comenzaba a usarse el cd para instalaciones de Windows 95, Office 6 y Office 95; sin embargo, Windows 3.1X, Windows 95, Office 5 y Office 6 eran en diskettes, ah, incluso Works 95); ¿no jalan los fierros? 'Agarra esa parte, métela a su bolsa antiestática, llena la garantía y mándala a México'. Así de simple. Creo que 3 de cada 5 computadoras que llegaban al taller, se formateaba.

Lo que era más enfermo de mi sensei, es que se supiera de memoria los seriales (originales, de fabrica, nada de '1-2-3' de antes) de las versiones de Windows, Office y Works. Supiera donde estaba hasta el último tornillo que no utilizaba. Todos los teléfonos para conectarse al ISP del changarro (ah, porque también el negocio daba servicio de Internet por dial-up) y las cuentas de los usuarios nuevos; de hecho, llegaba, sorteaba su lista mentalmente y configuraba el sistema, sin repetir usuarios.

En fin, el hard core del negocio del soporte técnico, lo aprendí con él.

Pues en casi 9 años de trabajo en servicio técnico (wow, ya tengo carrera), sólo 2 computadoras se me han resistidio: la de una prima y la de un negocio. Confiezo que ambas fuera excepciones, que de haber tenido un poco más de tiempo y menos stress de parte de mis victimados, hubiera podido arreglarlo.

En todo ese tiempo, nadie me había nombrado de una manera particular, a pesar de mis grandes azañas técnicas y de soporte. Hasta que un día, Vaquita, se quejó que su computadora no funcionaba muy bien. Sin buscarle mucho, le dí mi diagnóstico: tenía muchas aplicaciones de fábrica que echaban a perder el performance de la computadora; solución: formatear e instalar desde cero. No se pueden imaginar la angustia de Vaquita; parecía que acaba de decirle que tenía SIDA o si viera que una manada de zombies hambrientos de su cerebro se acercará, sin olvidar la escena de fuego y asufre cayendo sobre la banca de La Carreta donde nos encontrabos. Ahí fue donde descubrí el terror que la gente siente al escuchar 'formatear'. No sé, pero creo que entienden algo cómo: "Has sido muy malo con tu computadora. ¡Ve! La tienes echa un asco y por eso tenemos que formatear... será tu castigo". Y pues no, en realidad no necesariamente es eso, pero bueno, creo que no viene al caso hablar de la 'purificación'.

Vaquita se encargó de que incluso ingenieros de MIT le dieran diagnóstico (véridico, ¿eh? Y tengo testigos, dispuestos a declarar en una corte si es necesario) sobre su atormetada maquina, a la cual - según lo que entendí - yo buscaba atormentar más. El MIT dijo lo mismo; Vaquita, aceptó que pudiera tener razón, pero que no haría pasar por ese sufrimiento indescriptible a su nonata lap. Creo que entre comentarios y juegos posteriores sobre el hecho, surgió ese sobrenombre: "El Desalmado Dr. Format".

De todos modos, la pequeña lap de Vaquita cayó en mis garras (es que en esos días no me había cortado las uñas), porque tenía un problema para conectarse a la red. Y pues no le di kranky (sí, esa se me fue viva), sobretodo porque Vaquita me lo había prohibido; además, no era necesario. No fue trivial, pero triunfé.

La semana pasada, Ale me pasó su compu, porque tenía 4 virus, dándole guerra a su registro y otras aplicaciones. Pues Dr. Format apareció para desaparecer esa escoria inmunda de la memoria de Bebelax (estoy seguro que Ale no ha bautizado su lap, pero no puedo evitar tratar de ponerles nombre). Aquí vale la pena decir, que Dr. Format tiene largas batallas contra las maquinas poseidas y los demonios electrónicos que las atacán. Por ello, se retira con ellas a lugares donde, su pelea, no pueda causar daños; no es hasta días después, que se le ve de regreso, triunfante, con su rescatado entre brazos.

Pues la lucha de Dr. Format vs. Evil Bebelax, haciendo relevos con los controladores no reconocidos y los dispositivos incompatibles, se alargo más de lo común. Fueron noches de angustía para el Dr. Format, porque cuando pensaba que al fin había liberado a Bebelax, los controladores o los dispositivos la hacían lenta o la hacían fallar. Más frustrado que el Cuate Mochas después de elecciones presidenciales, el Dr. Format trató todo lo que pudo, puso en práctica todas sus mañanas, preguntó a los demás técnicos... pero nada surtía efecto.

Cuando la frustración le estaba sacando canas verdes, hacía que se cayeran las cejas y resurgiera la gastritis... en un instante de distracción, descubrió lo que evitaba la liberación de Bebelax. Sin más, cambió de discos de instalación, bajó "The Ultimate Driver for USB Network Adapter for This Little #$#$%#&" y con unos pases de pantallas, logró sacar de su mal estado a Bebelax.

Bebelax ahora goza de un inmejorable performance (digo, para un modelo que ni la compañía que la armó sabe qué existe, está realmente bien). Después de un merecido descanso, regresará a los brazos de su querida ama... que está muy preocupada por su pronto regreso, quizá porque tiene que terminar sus trabajos finales (ouch!).

Sin embargo, Dr. Format, seguirá en su interminable lucha por limpiar las maquinas de esos códigos maliciosos, spyware, basura de registro y sistemas operativos más parchados que prosituta de pueblo chico.

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Bueno Pollito, ahí está otra historia de Servicio Técnico, de las que tanto te gustan.

Vaquita... ¿qué tiempos tan raros, no?

lunes, 25 de abril de 2005

No sé... pero algo quiero escribir

"No quiero que sepan mis penas.
Porque, si me ven llorando, moriran".

Así va una canción, que quién haya tenido infancia y visto a Chabelo, sabrá. Siempre me pregunté qué querría decir eso, qué podría ser tan fuerte para 'matar' a alguien, sólo de ver llorar a otra persona.

Antes que nada, quiero decir algunas cosas que disfrute durante el fin de semana, los cuales son muy salvables y, cómo siempre, me gusta agradecer a sus protagonistas:
  • La comida con Sensei (Gracias Rod, aunque espero que de verdad todo haya quedado claro).
  • El rato con Jorge y Beto.
  • La ida a Gandhi (Lean el Bestiario de Cortázar, es la neta).
  • La película con Ale y Jorge (Pero yo escojo la película la próxima vez).
  • La ida al billar.
  • El que me confundan con René (???).
  • Las gorditas... de Doña de Tota.
  • La película en el cuarto (Chalo, ¿te está gustando la película?, ¿Chalo?).
  • La comida con Taden y Hugo (¡Andamos marranos! Oink, oink).
  • El concierto Ensable (Sólo por la rolas de Dream).
  • La charla con Gaby (Aunque no creo que sea el lugar para decir todo lo que pasó por mí).
En fin, ese fue mi fin de semana, al que debo de agregar, que dormí muy bien.

Sin embargo, hubo sus detalles. Por ejemplo, una computadora que se me resiste. Desgraciadamente, no la tuve lista para cuando pensé, porque entre más viejo es un modelo, más difícil es la instalación, por las chorrocientas razones que ustedes quieran. (Ale, de verdad, sorry, sorry, sorry... luego te lo compenzo). No quiero platicarles las peripecias que me ha hecho pasar, pero bueno, ya queda hoy. Lo que más pena me da es que de verdad la necesitan, pero no ha sido mi inteción que no esté lista (Perdón, perdón, perdón...).

También, una pseudo-depre que me atacó el sábado por la madrugada y desapareció más o menos a la hora de las comida. ¡Esas gorditas! Quisó regresar después - la depre -, pero 'Dawn of War' (gracias Jorge) resultó ser muy buen remedio.

Luego, me cae el veinte de los 3 proyectos y el examen para llevar para esta semana; ¿a qué hora los voy a terminar? Digo, aunque no sean como el proyecto que me estaba chutando en la chamba, no dejan de ser 'enemigo pequeño'; mucho menos un examen. Y no me quejo, sólo me angustía la escases de tiempo.

El domingo, con novedades antes de levantarme de la cama... pero eso es harina de otro costal, que tendré que ventilar con los involucrados.

Para terminar de "#%$%/%&, hoy me levanto como todos los días para ir a la chamba. El Chahuistle caminaba por la calle sin molestar a nadie, viendo a las chicas pasar (con sus gafas obscuras, disque para que no sepan que se van echando el taco de ojo contigo); llegó al lugar donde había dejado estacionado al Chahuismovil la tarde anterior y... the God damn car don't have battery! Así es, el #$%&$&/ carro no tenía batería. Motivo: desconocido. Lo más sabroso es que es el lunes (con el jueves) es de los días que menos tiempo tengo en las tardes. A ver qué sale, pero me saca de onda. Ahora me preocupa que traiga un corto por ahí; más detalles.

Hoy llego a la chamba - como ustedes podrán imaginarse - tarde. Por lo visto, ahora si, ya no soy indispensable en el proyecto de antes, pero no me deja con buen sabor de boca. Entonces, me siento frente a "La Negra" (la sustituta de "Junky", que resultó ser muy noble) y noto, entre otras cosas, que ya comenzó a dar problemas. ¿Por qué Dios, por qué las computadoras se parcen a la mujeres? ¿Por qué cuando todo parece ir bien, de repente empiezan a salir con problemas? La Negra ya comenzó con problemas de memoria y de acceso; al rato, van a ser problemas de performance y eso echa a perder la relación.

Esa es la puntita del iceberg. Porque hay muchas, muchas cosas; algunas las han leído, otras se las he platicado. Pero para alguien que el último año y medio lo ha perseguido una serie de eventos desafortunados (ja, la pirateada), en el primer día de la semana le venga un presagio, pues no le anima mucho la existencia. Lo peor, es que se va a poner peor... mucho peor.

Pero bueno, no me gusta ser de las personas que ponen su cara de perro triste (o marrana deprimida) para que se le acerquen o sientan lástima. Aunque es malo guardarse las cosas, por eso me desahogo, aunque sea escribiendo. No se preocupen, sólo queda una semana, sólo una. Para mayo todo va a ser diferente, muy diferente. He sobrevivido peores, sobreviviré esto.

Uuuffff... ya pasó. Bueno, va a pasar... ¿o va pasando? Hay un chorro de cosas chidas que me esperan esta semana: terminar la capacitación en el trabajo, el examen de teatro, la limpieza del cuarto...

viernes, 22 de abril de 2005

Nuestras 'partes'

Recientemente descubrí lo poco acostumbrados que estamos a nombrar las partes del cuerpo. Creo que aunque desde tiempos remotos - hablemos de tiempos de primero de primaria - nos han enseñado cómo se llaman nuestras partes (eso me recuerda otra anécdota, ¿verdad Jorge?) del cuerpo, a la edad de universitarios, se nos hace... ¿fuerte?, llamarlas por su nombre.

Entre otras partes, cabe destacar: pene, vagina y nalgas - por mencionar algunos. Así es amables lectores, pene, vagina y nalgas, ah, y senos, son partes del cuerpo que esperamos nunca referirnos a ellas, para no pasar por el mal rato de mencionar sus nombres.

Pues déjenme, sin costo extra, les aporto algo: ¡Así se llaman! Hay cientos de formas de llamarlas. A los senos, bubys; al pene, pajarito (también como pirrín, pito, panchito, soldado, cabezón, entre otros, que por miedo que lea Fernanda esto, hay otro sobre nombre que no puedo mencionar); a las nalgas... ¿cómo le dicen a las nalgas? ¿Trasero? ¿Defensa posterior? No, mejor aun: glú-te-os.

¿Por qué nos avergonzamos de llamar las 'cosas' por su nombre? Si crees en Dios, tú, lector, lectora (eso es de Germán Dehesa, que espero esté leyendo esto), sabemos que nos hizo a su imagen y semejanza; y si Dios hizo al hombre, dándole este cuerpo, pues, él nos puso el pene, la vagina, los senos y las nalgas, ¿no? El hombre no se las pegó después, digo, ni que fuéramos LEGO para estarnos cambiando partes.

Además, es nuestro cuerpo y creo que lo tendremos hasta dejar esta vida (belive it or not); por lo tanto, traeremos colgado nuestras partesitas por el resto de nuestros días. ¿Por qué no acostumbranos a llamarlas por su nombre? Porque siempre nos referimos a nuestrar partes por su nombre: 'me duele la cabeza', 'se me durmió el pie', 'me machucaron la mano', 'me corté un dedo', sólo por mencionar algunos ejemplos de cómo comunmente llamamos por su nombre a las 'cosas'.

Claro, la pregunta obvia en este punto es: ¿saldremos a la calle a gritar el nombre de nuestras partes? No, la neta no, no se trata de eso. Se trata de que no se saquen de onda, por ejemplo, cuando leamos su nombre o las oigan mencionar. También se trata de quitarles ese mal nombre que tienen, o sea, ¿por qué descriminarlos?

Lo curioso es que estas partes, de alguna forma u otra, se relacionan con el proceso de excretar (excepto los senos); quizá sea ese un motivo por el cual se evita hablar de ellas o se hace con tanto recato. Pero recuerden una cosa: el sudor, también es un desecho de nuestro cuerpo. ¿Saben por donde sale el sudor? (Ahí es donde ustedes, lectores, dicen en voz alta o piensan: "la piel") Aja, ¿y saben qué parte de nuestro cuerpo es eso y qué tanto abarca? (Ahí es donde se rien y dicen: "todo el cuerpo por afuera") . Por lo tanto, ¿por qué no nos cuesta trabajo llamar a la piel por su nombre?

Otro detalle curioso es que la piel, como el pene, la vagina, las nalgas y los senos, son partes de nuestro cuerpo, que todos (en sus gustos y preferencias) queremos alcanzar en otras personas. Cualquier mentiría si dijera que nunca, por lo menos, ha deseado acariciar la piel (sí, sólo la piel) de la mano de la persona que le gusta, quiere ó ama, entre otras 'cosas'.

Entonces, si P -> Q ( '->' significa implica) y Q -> R... podríamos decir que los seres humanos somos unos enfermos - si necesita explicación de esta tautología, favor de acudir a su ingeniero, matemático o psicólogo más cercano. Pero eso no cambia nada, nos debemos sentir orgullosos de nuestras 'partes' y aprender a llamarlas por su nombre... siempre.

El teatro nos enseña que el cuerpo es la herramienta de trabajo del actor. Por eso, el actor debe conocer y aceptar su cuerpo, porque sólo así puede desenvolverse en escena. Además, el cuerpo, nuestro cuerpo, con todos sus defectos, es nuestro, como pocas cosas en nuestra vida - que por cierto, no es nuestra.

Siéntase orgulloso de sus partes, no importa si hay mucho o poco de ellas, si son como le gustaría o se le hace difícil nombrarlas. Recuerde que son suyas... aunque a veces las preste.

PD: ¿Qué sobrenombre le dan a la vagina, niñas?

lunes, 18 de abril de 2005

Aquello que envidio

Las parejas, eso es una de las cosas que envidio, al menos en este momento.

Envidio la manera en cómo se abrazan y se miran; las cosas que hablan, por cursis que sean. Los mensajes cada cinco minutos, las chorrocientas llamadas diarias. Las charlas interminables por teléfono. La mirada de ellas que los derrite a ellos; el timbre de voz de ellos que alborota las entrañas de ellas. El disfrutar el aroma de ellas y el cabello de ellos.

Envidio las parejas cuando van tomadas de la mano; pero envidio más aquellos que yendo de la mano, en su cara se nota lo mucho que lo disfrutan. Envidio aquellos que les cambia la voz cuando contestan el teléfono y, por más duros, se convierten en cachorros mimados. Que digan "yo también" cuando le dicen te quiero, y cuando dicen "te quiero" después de un silencio.

Envidio verlos sentados, riéndose y dándo besos a discresión. Verlos acostados en las piernas de su pareja o tirados juntos en el césped. Estar abrazados largo tiempo, sin decir nada; cuando van caminando, ella abrazada de su brazo y su cabeza encontrar su lugar en el hombro de él. Envidio los que celebran cualquier aniversario como si fueran la primera vez que salen. Aquellos que comparten su íntimidad sin pena, ni compromiso o vanalidad.

Envidio esos largos besos, sobretodo aquellos en que la lengua de uno toca los labios del otro. También esos besos a mordidas. La emoción de verse, aunque han sido unas horas las que no se han visto. De los detalles: las flores, los post-its en el carro, los chocolates, el helado como tierra de maseta, las cenas sorpresas, las serenatas, los osos, los conciertos, las muñecas, etc. Envidio los poemas cursis, las canciones dedicadas en la radio y cuando se pasan a buscar al final de una clase.

Envidio cuando se quedan callados y sólo se ven, disfrutando sólo el hecho de estar ahí. Los letreros con "Te Amo", las fotos juntos o las tarjetas con mensajes. El "nosotros", "juntos para siempre" y "Eres lo mejor que me ha pasado". Las salidas a solas y ver la tele abrazados; el salir con los amigos y que todos sepan que son pareja. El "mi bebé", "mi amor", "chaparra", "cosita" y los demás sobrenombres. Cuando ella dice que es de él; cuando él dice que no hay nadie que lo haga más feliz.

Pero sobretodo envidio las parejas que son para siempre, aquellas que realmente se aman y crecen juntos; aquellos que se descubren todos los días, que entre más se conocen, más se aman. Envidio a los 'rotos' que encuentran a sus 'descocidos', los hayan a su 'media naranja'. Los que son fieles a pesar de la distancia y las circunstancias.

Dicen que envidiar es malo, que es pecado. Yo creo que envidiar es querer lo que no se tiene; porque todos envidiamos cosas buenas para nosotros, malo cuando se vuelve nuestro motivo de vida. Yo envidio a las parejas, porque no soy pareja de nadie. Pero todo está bien, algún día alguien habrá a mi lado y será alguien más quien me envidie... mientras, podré disfrutar todo lo que ahora envidio.

jueves, 7 de abril de 2005

El Ser Conciente

Definitivamente, conversar con otras personas (y no, no es lógico que conversar sea sólo con otras personas, pues se puede conversar con uno mismo) nos hace aprender nuevas cosas, darnos cuenta de otras y fortalecer o remplantear lo conocido.

Nos encontrabamos en casa de Beto, en una reunión (que hasta ese momento, era muy tranquila), cuando Ale y Perla comenzaron a charlar sobre el tema de las chicas que estudian y sus intenciones en casarse. Después de debrayar un rato, la platica profundizo (¿o se elevó?) en que entrar a la universidad a EMC (Estudiar Mientras me Caso) era una perdida de tiempo, pero sobretodo qué si ese tipo de comportamiento era realmente justificable y sana. Mi opinión estricta sobre el asunto es: las chavas que están en esta situación no son concientes de ellas mismas, ni el mundo que las rodea. Argumenté que si los seres humanos fueramos concientes de nosotros mismos (por lo menos) y del mundo que nos rodea, seguramente el mundo sería mejor y encontrariamos la felicidad de manera personal.

Perla es una niña muy sana, de hecho, no fuma, ni toma. Entonces dijo algo como: "Tienes razón; si la gente que fuma fuera conciente del daño que se hace, no fumaría". En este punto, Perla tiene mucha razón. Cuanto más concientes somos de las cosas que hacemos, sabemos el resultado que estás pueden tener y si nos son beneficiosas o no.

Así, ser conciente de uno mismo, a la vez nos hace concientes de lo que nos rodea. Ejemplo: hacer un comentario. El comentario que quieran, de lo que quieran, donde quieran, con quien quieran; ¿cuántas veces se detienen a pensar el resultado de ese comentario? Personalmente, se me han salido chistes sobre homosexuales, frente a homosexuales y no es muy cómodo. De hecho, en esa ocasión me di cuenta que tenemos un esquema mental tan fuerte a veces, que es difícil detenerte a pensar en lo que dices. La mayor parte del tiempo tenemos una impresión de algo y lo primero que nos viene a la mente, eso es lo que decimos ó actuamos llevados por el inpulso de ello.

Otro ejemplo del esquema mental que tenemos al hablar sin ser concientes, es cuando preguntamos: "¿Cómo estás?". ¿Cuántas veces hacemos esa pregunta con el significado que esta tiene? Sencillamente la hacemos como una cuestión de protocolo; la hacemos sólo esperando: "Bien, ¿y tú?".

De lo anterior, puediera partir a varios caminos. Si me preguntan "¿cómo estás?", respondo cómo estoy: me siento mal porque tengo gripa, estoy 'depre', estoy a todo dar, ocupado, estoy molesto, etc; si lo preguntan, es porque lo quiren saber, ¿no?. Si la persona que me lo pregunta no esperaba esa respuesta, si no "bien, ¿y tú?", pues qué pena. En el otro sentido, si pregunto "¿cómo estás?", espero que me respondan con el verdadero estado de a quién va la pregunta. Claro, a veces depende de quién lo pregunte, no seré tan sincero al responder; si lo pregunto, me esmero por leer las señas detrás de un "bien, ¿y tú?". Hasta en eso hay que ser concientes.

Yendo a otros ambitos, si me preguntan tienes hambre y digo que no, aunque tenga hambre, debo de aceptar que me quedaré sin comer. De ahí viene otro asunto interesante: siendo concientes (o no) de lo que decimos y hacemos, debemos aceptar la responsabilidad de estos. Si alguien que está depre dice: "Estoy bien, gracias", debe aceptar que si nadie le pone atención al respecto, es porque dijo que estaba bien. ¿Por qué sacar conclusiones más allá?, ¿por qué quere cualificar si una persona hace bien en decir algo, cuando realmente le ocurre todo lo contrario? Cada quién se hace responsable de lo que dice y hace.

Personalmente, tengo la filosofía de no meterme en los asuntos de los demás. Por mi parte, me gusta resolver mi vida a mi manera, solo. Cuando necesito de la ayuda de alguien, la pido; si no la necesito, no me quejo de que no me ayuden. Así, como dijo el hombre más grande de todos los tiempo, ' mi no es no y mi sí es sí'. Si digo, "está bien, no te preocupes" quiero decir precisamente eso; si me pregutan "¿cómo estás?", diré precisamente cómo me siento. Si la gente aun así intentará leerme, pues sólo esperaría que se hiciera responsable de esa decisión, es decir, de opinar y/o averiguar lo que realmente quiero decir.

En fin, frente a la respuesta de Perla, Luis dijo: "Quizá. Pero yo sé que fumar me hace daño; pero tomo la responsabilidad que conlleva".

martes, 5 de abril de 2005

De las cosas que pensamos y erramos

Soy muy complicado, cualquiera que me conozca bien, se los podrá decir. Por el otro lado, podrán ver que hay muchos detallitos que alegran y satisfacen. Eso es así, porque de todo quiero sacar su fondo y aprovecharlas al máximo. No sólo pasar y seguir de frente.

En muchas cosas me emociono mucho, pues les doy importancia. Esta motivación viene porque me gusta entender todo desde su raíz, desde su razón de ser. Por lo tanto, también trato de resolverlo. Así, de repente me veo llevado por mis emociones a hacer un sin número de conclusiones (que frecuentemente son ciertas); de hecho, hablo de implicados, sus intenciones, sus pensamientos, la conclusión, lo que debió ser, lo que no debió ser y lo que debería ser.

Este fin de semana dos amigos me desarmaron al hacer esto. Después de hacer una fuerte declaración sobre algo que me pareció sumamente injusto, Beto se acercó y me hizo reflexionar sobre lo qué decía; lo cual me llevó a recordar sentimientos de hace unos dos meses antes, donde había hecho la misma reflexión. Para que no quede muy en secreto acerca de lo que hablo, sepan que a mí parecer se dio injusta ventaja a una persona; mi molestía iba encontra de ella, pero la reflexión que me ayudo a hacer Beto me llevo a recordar que en su momento sabía que esta persona, es una buena persona. Así, sentí una especie de vergüenza al darme cuenta de mis pensamientos.

Esa misma noche, platicando con Jorge, surgió algo con lo que no estaba de acuerdo. Jorge me platicó la inconformidad de un conocido sobre un hecho nuestro. No sé cuanto tiempo teoricé y argumenté; Jorge sólo me dijo: "Dude, ¿por qué te molestas de algo que ya pasó?". En ese momento, mi mente se puso en blanco, olvidé mis argumentos, hasta el por qué estaba discutiendo; cuando quisé seguir hablando, me sentí tonto, que hablaba cosas sin sentido. Entonces, tartamudie, bacilé y tuve que despedirme de Jorge, para irme a dormir, porque de verdad necesitaba descanso de mis pensamientos.

He traído eso en la mente, dándole de vueltas. Trato de averiguar cómo concientizarme de eso, para no hacerlo. Espero encontrar la respuesta, para no decir tantas "·%$%& a la hora de hablar, ahorrarme discursos y mejor preocuparme por escuchar. Pero más que mejorar mi manera de escuchar, mejorar mi autodominio; cuando mejore mi autodominio, seré más paciente. Si soy más paciente, podré querer más a los demás. Si quiero más a los demás, evitaré decir cosas hirientes o sin valor. Si evito decir esas cosas, seré mejor persona... creo que siendo mejor persona, vendrán muchas cosas en qué pensar, para mejorar. Pero, ¿hay algo mejor que hacer en esta vida que superarse así mismo todos los días?

lunes, 4 de abril de 2005

Eso que dicen las mujeres que no hacen y los hombres queremos ver

Antes que nada, quiero dar las gracias por el entusiasmo que han tenido en leer mi blog. Me alegra, además, ver los comentarios de algunos; no me importa si son buenos o malos - desde luego, todos los tomo en cuenta -, si no el valor que le transmiten a lo escrito, pues se toman tiempo para leerlo y a parte comentar al respecto.

Con respecto al título de mi blog, cabe aclarar algunas cosas antes de comenzar con mi relato. Aunque feno y genotipicamente soy un hombre - hasta lo más recondito de mi ser -, hay muchas cosas comunes a la cultura del hombre que no van conmigo; no es el caso de este blog discutirlas, ni enumerarlas. Sin embargo, hasta donde me conozco (que es bastante), sé que no soy como el común de los hombres. Ahora bien, en el fondo mi instinto masculino de vez en cuando sale y más cuando hay situaciones inesperadas e inevitables.

Y desde ahí parto a lo acaecido hoy. Nos andamos preparando para la presentación de una obra teatro; el director de la obra, a su vez, es maestro de teatro y formalmente imparte clases, obviamente, de teatro. Hoy acomodó el horario del ensayo con su clase de... ¿principiantes? Anyway, el caso es que llegamos los de la compañía al salón y, con nosotros, los alumnos de la clase. Entre los asistentes habían dos chicas: una muy mona, delgadita y de facciones delicadas, de esas chavas que parecen bailarinas de jazz; la otra era una chava que se ve medio aventadona, de buen ánimo y ambiente.

En fin, resulta que después de un 'speach' que se echó el maestro, les pide a los alumnos de su clase se retiren. Estás dos chicas, se encuentran mientras salían y depués de saludarse, la chica mona nota que la otra chava trae muy amplio el escote de la blusa de la otra. "Ay, wey, mira no'mas", ó algo así dijo, al tiempo que tomaba el escote de la otra (que no podemos negar, todos lo que lo vimos, que si se veía mucho chicharrón) y lo subía. Las maneras y la intención con que lo hizo, hasta los comentarios dichos, fueron un tanto gráficas, lo suficientes para llamar demasiado la anteción de lo que estabamos cerca; de hecho, un camarada y yo estabamos precisamente frente a la escena. Claro, no nos lo perdimos; si ellas se dieron cuenta, pues quién sabe y no pareciera que les importara. Mi caramada y yo nos hicimos tontos, hasta que las susodichas se retiran de la escena del crimen; hecho esto, mi cuate hizo una expresión tan similar a la que se escucharía al ver pasar por la playa una chava en tanga en pleno verano.

Inevitablemente, dentro de mí también surgió un sentimiento similar. Aunque no reaccioné como mi camarada, sí reí y tuve que 'concurrir' con él, que lo que acaba de pasar era de un aspecto un tato... digamos, 'exótico'.

Hace algún tiempo una amiga me envió un mail que decía algo como 'las cosas que ellos sueñan que hágamos'. Entre otras cosas, incluía expresiones que los hombres les gustaría escuchar de cualquier chava; un ejemplo podría ser: "Fulano, mete el carro en ese estacionamiento, que quiero fajar". No sé, pero de alguna manera, lo que pasó con estas chavas, lo ligué con ese correo.

Entonces, se convierte no en una fantasía hecha realidad, pero si algo inesperado; al menos como hombre, nos devuelve cierto placer visual. Peor conmigo, que soy tan curioso.

Desgraciadamente para mí, siento que al reaccionar así a cosas como esas, me siento fuera de control de mi mismo. Es como si me hubiera dejado llevar para hacer una tontería y luego me arrepintiera; la borrachera no deseada, el examen tronado ó el comentario hiriente, eso que ocurre sin querer. Pero en el fondo, es mi instinto el que reaccionó; o sea, no lo hice concientemente.

Desde luego, sé perfectamente que las mujeres reaccionan igual en mismas circunstancas. Lo sé, porque la semana pasada pasó algo así. Durante el montaje de otro espectáculo, uno de los chavos participantes, salía sin camisa; resultó que el amigo (que de entrada es carita) tenía cuerpo de modelo de truzas. Las niñas presentes (con o sin novio) no podían evitar, por más que quisieran, mírarlo; mejor aun, no podía dejar de mirarlo.

Lo anterior me lleva a esta conclusión: hombres y mujeres inevitablemente, de vez en cuando, actuamos llevados por el instinto. Hay situaciones que no podemos controlar, porque no occurren con frecuencia ó el instito sobrepasa nuestro carácter. Eso no tiene nada malo, pues sabemos que al final somos animales, más inteligentes, pero animales. Desde luego, la mayoría de las mujeres jamás aceptarán que observan el cuerpo de los hombres o si las asaltan ciertos impulsos 'candéntes'; sobretodo, porque culturalmente está penado. Así pues, hombres y mujeres somos iguales.

No importa, me alegra saber que dentro de nosotros hay cosas aun por descrubrir, controlar... aunque, a veces, los placeres visuales nunca nos caeran mal... ni a hombres, ni a mujeres.

lunes, 28 de marzo de 2005

El Beso y Los Labios

Hace poco más de un mes, una amiga me dió 'ray' de regreso a la casa. Ella es una de esas niñas que cuando las veo, me agradan y gustan. En fin, no tiene caso que dé muchas explicaciones al respecto, lo único que necesitan saber es que me llevó hasta la casa... punto.

Pues, me voy bajar del carro y, como siempre, me iba despedir de beso (obvio, en la mejilla). Una vez un amigo me hizo una observación, de cómo - por lo menos en Monterrey - la chavas quieren siempre ponerte la misma mejilla par despedirse, a saber, la derecha; no importa en qué posición estén, se contorcionarán si es necesario, para que el beso sea en la mejilla derecha. Así, como iba en el asiento del copiloto, traté de despedirme dándole el beso en la mejilla izquierda; pero ella buscó, supongo que por costumbre, buscó que le diera el beso en la mejilla derecha.

A todos nos ha pasado que hemos estado a punto de plantarle un beso, a un amigo ó amiga, por no estar "de acuerdo" a que lado dar un abrazo ó el beso. Algo así pasó, porque por un momento (esas pequeñas milésimas de segundo) sentí que nos dabamos un beso en la boca... aunque no fue así. Sin embargo, nuestro labios alcanzaron a rosar; al final, como si nada hubiera pasado (y de hecho, no pasó nada), le di el beso de despedida en la mejilla derecha y, después de dar las gracias y decir hasta mañana, me bajé del carro para entrar a casa.

Siendo completamente sincero, disfruté mucho ese rose. No sé, la sensación en los labios me duró un buen rato, como si acabará de tomar alguna crema, licor o vino; como esa sensación de frescura que disfrutas por la brisa fresca, lavarte los dientes... ó un sabrozo beso.

No hace mucho, me topé con una concida de la escuela. Una niña agradable y de muy buena vibra. Siempre me saluda muy bien, con una sonrisota y cómo si fueramos amigos de toda la vida. No sé si sea conciente, no sé si lo hace todo el tiempo y mucho menos con todo el mundo, pero al saludamos de beso, nuestros labios alcanzaron a rosar (sí, la parte donde comienzan los labios). Considerando que tiene unos labios grandes, no era como un rose imperceptible.

Cabe aclarar que no estoy diciendo nada de que si tengo pegue o mis amigas se me andan aventando... no, no es eso, para nada. Sólo quería escribir como esas simplezas, esas sensaciones no son cualquier cosa. Insisto, no tengo la menor idea de qué sintieron ellas (ni lo voy a averiguar) o cuales eran sus intenciones (si es que las hay o había). Sólo quería describirles lo mágico que siente esa sensación, ese rose insignificante, el breve toque.

Definitivamente hay de besos a besos; ha pasado mucho tiempo desde la última vez que tuve un beso que recuerde. Hay muchos besos que recuerdo su sensación (como el primero) y la emoción que me causaron. A pesar de mis deseos y antojos, aun hay hambre de besos, pero más que de besos, lo que más deseo es quién tenga los labios para esos besos.

En fin, creo que al final me puse muy sentimentalista. Niñas y niños: si conocen a alguien que cuando lo besan, sienten ese calor subiendo por el vientre, la garganta se les cierra y les queda la sensación del beso por el resto de la noche/día... o saben quién podría lograr dichas percepciones, búsquenlo. Repartan besos (esos no engordan, ni dejan 'panozonas'), por lo menos deense ese placer.

Aun me parece sorprendente cómo la 'yuxtaposición de los músculos labiales' puede causar tantas cosas en un individuo: lo hace volar, soñar, fantasear, lo pone de buenas, le alegra el día, mejora su salud, viaja por el tiempo y espacio... creo que podría acostumbrarme a eso... ¿ustedes no?

martes, 22 de marzo de 2005

-"Así deberían ser todas las mañanas", pensé

Pues déjenme les platico algo al estilo Tacoma (revisen su blog, la liga en la lista de links de esta página) que me occurió esta mañana, mientras salía a la chamba.

De entrada, deben saber que llevo 4 días de maravillosa soledad en casa. El Capitán Chalo se fue de vacaciones (aunque en verdad es un buen compañero) y estar sólo de vez en cuando a todo el mundo le cae bien. Pues esas cuatro noches me la he pasado con mi reecontrado vicio de jugar GTA (Grand Theft Auto, San Andreas), además de darle mantenimiento al Chahuistle 4.2, que desde hace 8 meses no le daba "manita de gato".

El lunes sólo dormí 3 horas (sí, porque me dormí a las 4:00 a.m.) antes de llegar al primer día de chamba de la semana. En fin, sobreviví... aunque mis energías decayeron un poco al escuchar que al otro día (hoy, martes) tendríamos revisión de lo que llevabamos. El lunes pasó y al llegar a casa, me entregué a las tareas antes mencionadas (GTA y Chahuis).

Pues aunque dormí mis horas, la desvelada de la madrugada anterior me dejo un poco dañado al fin. Sonó el despertador (o sea, mi celular) a las 6:30 a.m. -"Muy bien, descanso la vista cinco minutos y listo", pensé. Y así fue, descansé la vista. Sé que algo estaba soñando, pero no recuerdo el sueño, aunque tenía que ver con un reloj, reloj que me recordó la hora, la hora que suena el despertador, el despertador te despierta... entonces de un brinco desperté y chequé la hora: 7:30 a.m. -"Lo bueno que sólo iba a descansar la mirada", pensé. Pues cómo pude me alisté para ir a la chamba y todavía a buena hora me puse en camino.

Deben saber estimadas lectoras y estimados lectores que no hay nada tan irónico que siendo uno de los 10 babosos que viven dentro de la Universidad durante este periodo vacacional, los de seguridad te revisen seguridad cada vez que entras y sales. Además, sólo hay un acceso: el principal. Todos entran por esa puerta, no es como que 'los demás compañeros no sabrían que usted vive aquí'. Lo anterior es para agregarle más sarcasmo a lo que pasó a continuación.

Pues vengo como Remi (porque por alguna razón extraña me levante de muy buen humor. Será porque el Chahuis ya está otra vez al 100% o porque me pase unas misiones en el GTA, mi sueño fue placentero, aquella o esto, pero me levante del mejor humor) cantando canciones de The Mars Volta mientras caminaba hacía la puerta - sólo faltaban los perros y el chango -; de hecho, ya había preparado mi identificación para mostrarla al guardia, acto que demuestra mi resignación a que los guardias sean más organizados y guarden registro de los que vamos a estar entrando y saliendo a cada rato por esa puerta. En la puerta, un señor con un chamaco a trás (el señor ya se veía maduro, parecía asiatico; el chavo como de 17 o 18 años, pero sin rasgos orientales) discutiendo con uno de seguridad; aunque era uno el que hablaba con el señor, alrededor había otros 4 señores de seguridad, -"Montoneros", pensé. Hablaban no sé qué sobre accesos al campus, "señor es que la otra vez yo pasé...", "pues fue una equivocación señor, porque estos días..." y un sin número de argumentos que, de haber sido yo, ya hubiera mandado a la tostada al de seguridad.

Estos personajes argumentaban todo esto, cuando llego con un guardia, aparentemente el que tomaba los datos de los que entraban y salían del Campus. El individuo me pregunto que si iba de salida, más preocupado por la discusión entre Mr. Miyagi y su 'pareja'. -"No, idiota, vengo de pasada", pensé; sí, yo sé, van a decir que agresivo soy un #$%#$ agresivo. Pero vamos a ver: voy caminando en dirección a salir del Campus y no hay otra entrada al Campus, por lo tanto, ¿qué estoy haciendo? Entonces, por qué me pregunta lo que es evidente que hago. Ok, ya pasó, ya pasó. Sólo respondí que sí, me tomó mis datos y me dejo ir, con la de Dios.

Pocos lo saben, pero siempre que voy caminando me gusta observar a las personas, por dos razones: 1) Soy pésimo fisonomista, entonces observo bien a la persona para ver si la conozco o esperar que me reconozcan y saluden; 2) Me gusta ver la menera en que le gente reacciona. Pues resulta que esta práctica en la mañana de hoy, me hizo el día. Salgo medio refunfuñando de lo incapaces que pueden ser los de seguridad del Campus y doy vuelta a la esquina para dirigirme al Chahuismovil. Pero al dar la vuelta veo a una chava levantándose (se ve que estaba en cuclillas, o sentada en lo que parecía una maleta o mochila junto a ella); nuestras míradas se toparon. En mi experiencia haciendo esto, resulta que cuando mi mirada se topa con la de alguien más, sólo pueden ocurrir dos cosas: te quitan la mirada (lo más común) o te la mantienen; quién te mantiene la mirada, se te queda viendo serio(a) y hasta buscan decirte: "¿Qué me ves?, ¿soy o me parezco?". Por mi parte, me di cuenta que la chava era simpática (y de malas, mi tipo); al topar nuestras míradas, ella me mantuvo la mirada, de hecho, con algo de sorpresa. -"Ahorita me la quita", pensé. Pues para mi sorpresa, no me quitó la mirada.

Todo esto ocurrió mientras caminaba, en ningún momento me detuve o titubie en detenerme. Primero en su mirada hubo sorpresa y duda, pero luego ocurrió algo: me sonrió. Ahora sí que, ¡no manchen!, qué sonrisa... ahí, ahí me desarmó la chava; yo iba con mi cara de "los guardias sirven para dos cosas...", pero en un instante me hizo sonreir, medio 'chivearme' y quitar mi cara de perro malhumorado. Le di los buenos días, ella respondió educadamente al saludo y seguí mi camino...

Pues no sé si se lo imagien, pero yo traía un sonrisa de oreja a oreja. Me subí al Chahuismovil, me pusé el cinturón de seguridad, puse a "The Mars Volta" y mientras salía hacia la chamba cantaba desentonadamente. -"No manches, que chula chava y ¡me sonrió! Me hizo el día. Así deberían ser todas las mañanas", pensé.

PD: Si conocen a una chava que estaba parada en la Sucursal de Correos "J" la mañana del 22 de marzo del año en curso, a las 8:00 a.m., díganle que me hizo el día.

Leyendo entre líneas

Alejandro Cantú (actor, director de teatro, dramaturgo, maestro y amigo) siempre se refería al "subtexto"; el "sub texto" se define como 'todo aquello que, sin estar escrito o dicho explicitamente, se entiende del texto'. En la juerga callejera, nos referimos a esto como "leer entre líneas".

Me ha parecido impresionante (¡ole, tío!) que quienes leyeron el post anterior (Acerca de la amnesia o el olvido) pudieran sacar las conclusiones que hicieron. Aunque quiero apuntar a unas cosas antes de continuar: 1) En nigún momento escribí pensando en quejarme por la falta de reconocimiento; ahora bien, no sé si mi subconciente me traicionó y dejé un "subtexto" que dejará entre ver dicho sentimiento. 2) Muy de la mano del anterior: a menos que me haya traicionado, creo no buscaba hablar del reconocimiento que me debían; de hecho, ya fui reconocido por eso. Más bien quería expresar que me molestaba que me hicieran a un lado. 3) Gracias a sus comentarios (sí, ya sé, fueron 3... pero seguramente quiénes los leyeron y corroboraron pensaron lo mismo y sus pensamientos, por medio de una vibra cósmica, llegaron en forma de comentarios hasta mí) tuve que aceptar - para mí - que sí, comunmente me gusta ser reconocido; pero, nunca busco ese reconocimiento.

De hecho, creo que es una necesidad de todos, ¿no? Que nos reconozcan. Nos levanta el ánimo, mejora nuestra autoestima y nos ayuda con nuestra existencia. Cómo todo, hay quiénes exageran. Pero las personas normales (que según la distribución normal, son la mayoría) nos gusta que nos digan "bien hecho", "me sorpendiste", "eres el mejor", "eres chido", "siempre puedes", entre otros 'lugares comúnes'. A veces, hasta una palmada en la espalda (las palmadas en la espalda son para varones, a las chicas es en otro lado) nos es suficiente para sentirnos bien. Es curioso, pero la mayor parte del tiempo me siento contento con lo que logro y directamente o inmediatamente no necesito de reconocimiento; insisto, no busco reconocimiento. Sin embargo, lo que llega derivado de lo que hice, desde luego que me cae de pelos.

De todos modos, muchas gracias a Nora, Tacoma y Samael por haber puesto a pensar sobre quién soy y qué pienso. A la vez, gracias por leer mi blog. (¿Ven?, el reconocimiento nos hace sentir mejor.)

El que ustedes lo lean y pongan sus comentarios, me hace bien. ¡Gracias por el reconocimiento!

jueves, 17 de marzo de 2005

Acerca de la amnesia o el olvido

Ayer noté algo importante: soy fácil de olvidar. Sí, cómo no, bueno ayer (miércoles) no, antier lo noté. No quiero entrar en detalles, porque ya ven que detesto poner nombres.

Para no hacerles el cuento muy largo, a alguien se le olvido que tengo una responsabilidad (así, una 'responsabilidad'). Entonces, de repente se pusieron a repartirla. Lo peor de todo es que lo que se supone que es mío, mío, puede que ya no lo sea.

No entendí cuando me preguntaron: "¿Aun lo eres?". Digo, acepto que mi respuesta a la pregunta no fue la mejor, pero no me sentía muy motivado en ese momento. Ya de entrada no me latió un arreglo que hicieron sin mí, sin contar que hasta lo que no tengo, me lo quitarán. Pero eso de "¿Aun lo eres?", o sea, no manchen; sólo porque a veces soy sumamente mal pensado y trato de armar la trama, pero me pareció cómo: "La neta, se me olvidó que eras tú el responsable; pero como tengo a la mano a alguien más... es más, prefiero que alguien más lo sea que tú". Y a mí, que me lleve el tren; yo no sé si 'alguien más' sabe en qué se metió, pero espero entienda mi sentir al respecto.

Quiero extenar esto: 1) Me #"$#$&% que me hagan a un lado en algo, sobretodo si he sido bueno en mi trabajo. 2) Que no se tome en cuenta mi esfuerzo anterior. 3) Me ignoren, así, como si no existiera. Digo, no se trata de hablar de traiciones y malos pagos, porque sería exgerar tomarlo así. También, podría haberme dado la vuelta y largarme, con la frente en alto, con orgullo de pavo real, no sin antes externar dos, tres cosas.

La verdad no estoy de acuerdo con mi situación actual con respecto a esto. Definitivamante: no sé para quién trabajo. Parece que no importó lo mucho (o poco, no sé) que di de mí; sea por amistad, por compartir o por obedecer. La mayor parte del tiempo es "lo siento, pero ya sabes cómo son las cosas".

Quizá sea un quejumbroso empedernido, pero cuando se me ha requerido sacrificio de mí, creo que más que mi brazo derecho he dado. ¿Eso es tan difícil de recordar? ¿"Aun lo soy" o no se acuerdan?

martes, 15 de marzo de 2005

Beautiful Day V1.5

Es curioso como los pequeños detalles te causan una felicidad indescriptible.

Que te busquen, que te platiquen algo personal, dar una vuelta en carro, ver la ciudad desde distintos puntos de vista, compartir un postre, tomar cerveza mientras te acompañan con una soda, que te preparen un té porque te sientes mal, platicar de una película, reirte de una movie en el cine, hablar de tus papas, cenar algo nuevo, llorar sin vergüenza, descubrir coincidencias, revelar secretos, desempolvar el pasado, ver la tele tirado en la sala, oir música desconocida, que te crean.

Son detallitos, pero cuando los juntas, le hacen el día a cualquiera... más cuando todos ocurren el mismo día.

martes, 8 de marzo de 2005

El Chahuismovil y la ida al Psicólogo

Pues el Chahuismovil regresa a las andadas. Después de todo, la burocracía mexicana ha disminuido y permite recuperar el automovil en menos de una hora (menos si agarras taxi para ir al corralón).

Afortunadamente, todo salió apedir de boca, claro exceptuando el hecho de que algo de mi baro pasó a manos de otras entidades. Recuerden apreciados dueños de carros: el corralón cobra por día; eso tenganlo en cuenta si no quieren pagar más de pensión que de multa.

Es gracioso como en San Pedro (municipio de Nuevo León) se buscan los altos niveles de moralidad y orden (a un punto que podría decirse que es obsceno) y la gente no está acostumbrada a los buenos modales. Desde luego, su servidor es un indio pata-rajada proveniente de tierra de pescadores, y la cortesía (cosas como "gracias", "que amable", "buenas tardes", "con permiso", "se lo agradezco", etc.) es algo de todos los días. En San Pedro eres cortés con la gente y se sacan de onda, te ven como si fueras a pedirles dinero; cómo si los vagabundos y mendigos fueran las únicas personas que son así. En fin, dicen por ahí: "dime de qué presumes y te diré de qué careces".

Más o menos desde noviembre del año pasado no veo a psicologa. Sé que su salud no ha sido la mejor últimamente (lo cual, claro está, no es su culpa) y por eso ha sido difícil vernos. También se agrega a eso la lista interminable de quehaceres que su puesto le exige. Sin embargo, tengo una necesidad de verla, porque quiero que haga conmigo un ejercicio, algo así para sacar cosas que he venido guardando y ya no quiero cargar.

Precisamente hoy (martes) me presenté por la oficina de ella para ver si tenía suerte en verla o concertar una cita. Y no, no logré ni una ni la otra. La secretaría prometio llamarme mañana (miércoles) para darme cita; fracamente dudo que eso pase, pero la esperanza es lo último que debe morir.

lunes, 7 de marzo de 2005

Sólo hay dos tipos de personas

Para mí, hay sólo dos tipos de personas en el mundo: las que puedo ver a través de ellas y las que no. Con ambos grupos convivo todos los días, de hecho, sin diferencia alguna. Pero desde mi perspectiva, unas me hacen más interesante (si se le puede llamar así) la vida y las otras me hacen llevadera la vida.

Las que puedo leer me hacen llevadera la vida, porque son personas de las que ya sé qué esperar. Puedo anticipar sus pensamientos y acciones, así que puedo esperar cualquier cosa de ellas. Desde luego, eso evita que me descepcione o siquiera me deprima; de hecho, dado eso puedo anticiparme y estar preparado para no ser herido, ni siquiera rosado por algo que venga de ellos. Suena como que son medio utilitarias para mi estas personas, pero no es así. Más bien es que me puedo anticipar a ellas, eso es todo. Por eso puedo convivir muy bien con ellas, porque sé cómo llegarles o de qué hablar. Saber lo que piensa una persona o cómo se mueve, me hace fácil relacionarme con ellas y pasarmela bien, sin problemas. Al contrario, me la puedo pasar muy bien, porque de la diversidad de todos ellos, aprendo mucho.

El segundo tipo de personas (las que no puedo leer) son un tanto más complicadas para mí; por eso digo que me hacen la vida interesante. De entrada, nunca sé qué esperar de ellas. La mayor parte del tiempo las estoy tratando con pinzas. Siento que son las personas con las que más fácilmente me puedo distanciar; uno día podemos tener una relación a todo dar, pero al día siguiente estar distanciados. De estos también aprendo mucho, pero es una aventura acercame y no sentir que los invado o molesto. Entonces, es con los que convivo menos, porque - a pesar de que son los que le dan sabor y complementan mi pensamiento y sentimientos - siento que es muy dificil acercarme y no molestarlos. Frecuentemente acabo hérido y deprimido por las cosas que me pasan con ellas; cuando todo sale bien, el gozo que se me regresa es enorme.

De estos últimos parten la mayor parte de las chavas con las que de verdad quisiera tener algo serio. Así que la mayor parte del tiempo estoy tratando de saber - primero - si le gusto a alguna y luego ver la manera de acercarme sin molestar. Si le gusto a una de las chavas que puedo leer, me doy cuenta desde el primer instante, pero del grupo es casi imposible, por lo regular me equivoco.

A ver si un día de estos puedo leer a una chava de las que no puedo leer. Aunque creo que lo mejor sería, que una de ellas me leyera a mí y se diera cuenta de mis sentimientos. Hace poco creí a ver visto algo en una de las chavas que no puedo leer; sin embargo, me di cuenta que mi astigmatismo se agrava.

domingo, 6 de marzo de 2005

Del trabajo de soporte técnico

Hace unos días fuí contactado por un estudio de arquitectura (gracias Lenoir). Quiero aclarar algunas cosas: no es que no me guste trabajar, pero es que el servicio técnico no es precisamente el área que me quiero dedicr (aunque me deje para los chicles). Además, en el status actual de mi vida, no me queda mucho tiempo para este tipo de trabajo... pero no sé decir no, ¿verdad?

Pues bien, para no entrar en muchos detalles, el problema es que había una aplicación que no podían hacer correr y les urgía para una entrega próxima. Junté versiones de lo que pudó haber provocado eso, pero nada útil para encontrar ni el problema, ni la solución. Así, propuse "the ultimate solution" de todos los problemas de una maquina de uso de oficina u hogar: formatear.

Todavía no entiendo la expresión de la gente cuando escuchan "formatear". Creo que han de ver fuego cayendo del cielo sobre su oficina o zombies y otras especies de monstruos de ultratumba buscándolos para comerse sus cerebros. Entonces comienza un regateo sobre 'si no habrá otra manera de arreglarse', 'la última vez que pasó eso, sólo la apagaron y volvieron a prender y funcionó', entre otros comentarios que buscan disuadirme sobre la solución, búscando mejor alternativa. Claro, esa es la conversación cada determinado tiempo durante mi estadía, después que me preguntan cómo voy, pues me ven leyendo artículos y grupos de discusión en la Internet (me imagino que han de creer que ahora su oficina la convertí en su café Internet).

Así, haciendo a un lado este brevario cultural, la situación en esta ocasión tuvo sus variantes, aunque tuvo de todo. Al momento llevo dos computadoras formateadas y arregladas. El saldo ha sido blanco.

Sin embargo, tengo hambre, tengo sueño, un viaje que hacer al auditorio (y sin carro, pues cómo). A ver si hoy en la noche en casa de Franco y/o Nora me aliviano de mi estress.

sábado, 5 de marzo de 2005

Lo bueno, lo malo y lo feo

Lo bueno:

Debería decir que yo, pero hablaría de lo mismo siempre, aunque hablar de mi es interesante, lo puedo hacer en una novela. (El que no se autosucciona).

Lo bueno, definitivamente, fue la obra de teatro. Las niñas se vieron excelente; ellas no se lo esperaban, pero hicieron reir al público (digo, por algo es una comedia, ¿no?), sobretodo disfrutaron la obra y sus personajes. De hecho, por primera vez se vio que cada cual estaba en su papel y lugar, es decir, la protagonista se notaba como tal y sus actrices de soporte.

Sin embargo, lo más bueno de la obra, definitivamente fue la visión que nos dio Mich al final. Por una cuestión técnica, la escena se había medio estropeado. Pero cuando parecía todo perdido, Mich se sacó algo de la manga, que demostró el colmillo retorcido que tiene. Personalmente me hizo ver que de desearlo y trabajar por ello, una día será recordada como 'diva'.

Lo malo:

¡La !"$@%%&= policia de San Pedro! Son peores que Al-Qaeda. Esos molestan con un cierto fin a US, claro, aunque sus medios sean cuestionables. La policia de San Pedro son SOB que en todo momento tratan de hacerle la pida insoportable a la gente que transitamos por las noches pacificamente por sus calles.

Para no ir más lejos, me levantaron el carro, con el último pretexto, el más irrefutable y del que les quedaba para hacerme la noche miserable: no traigo placas. Y asi fue, se llevaron al Chahuismovil, porque la burocracia mexicana hace casi imposible a un pen... inexperto como yo sacar sus placas a la primera visita. Ni modo, ahora en la semana me tengo que sacar un clon para lograr pagar placas e ir a sacar al Chahuismovil, a la ves que trabajo y estudio.

Lo feo:

No haber cambiado el cheque de mi quincena. Ahora voy a andar mendingando, hasta poder cambiarlo, aunque (como ya expliqué) creo que necesitare más ese dinero para otras cosas.

Que feo es llegar al OXXO o Seven sin un quinto para sacar las cheves. Afortunadamente, hubo patrocinador; sin embargo, siento la responsabilidad moral de después devolver lo que se me dio.

Y yo que anoche quería portarme bien, regresar temprano, no tomar mucho, para estar fresco en mi foto de generación. Pero termine sin carro y sin foto. Ahora a esperar la nueva fecha para foto.

viernes, 4 de marzo de 2005

Beautiful Day V1

Pues me dijeron que estaba muy quejumbroso en mis posts (aunque estaban chidos).

Así que pensé en cambiar un poco el giro hoy.

Ayer fue un buen día porque corroboré que tengo unos super, pero super hijos de su.... de amigos. Definitivamente, "los grandes regalos vienen en cajas pequeñas". Por ejemplo, Maycotte se pasó de verás ayudándome con... con una tarea, además que me dio los tips para el examen de DAAI y me deshizo un nudo que traía en el hombre izquierdo. Pollito me sacó del apuro de la comida y como siempre es un deleite salir a tomar una cheves con él (aunque sea manejando en plena colonia Tecnológico, pero una Guinness, es una Guinness). Camaron me ayudó a encontrar un 'condón para cerveza' (existen, verídico) y fue chido desayunar con él, para ponernos al corriente de lo habido y por beber.

¿Y qué más puedo decir? Sólo me quedaría dar gracias por el stress de Michelle, el cabello de Xoch, las atenciones de Magaly, los regaños de Estrella, Milia como Sabueso, la risa de Gaby, el mensaje de Alejandra, las luces de Rubén, las poses de Franco, la distancia de Perla, que David orqueste, las 'observaciones' de Alvaro, el cansancio Dangel, los abrazos incontrolables de Arelly, el viaje a Cuba, la frustración de Barbara, el saludo de Magali, la computadora arreglada, la chica de Bolivia que cumple años, que probé a Luis mi buena fama, que TOEFL estaba aburrido, la chica que se preocupa por lo que comemos, la manera de atenderme de la cajera del HEB, que Myriam me diera un buen cafe, los "beautiful nudes", el personal del auditorio que siempre me saluda, que el Henry leyera mi blog, que me topara a Tadeo, las fotos de Naty, mis visiones, la indiferencia de Layla, el Capitán Chalo, la música de Zap Mama, tener rolas de Dream en mi carro y salir a manejarlo por la noche, el silencio de Rebeca, la lejanía de Minerva... bueno, fue un buen día.

jueves, 3 de marzo de 2005

Un día de furia V0.5

Desgraciadamente me ha tocado crecer en un mundo donde la standarización es el modelo a seguir. Pero como bien dijo el Capi una vez - hablando de Servicios Alimentarios - : "Una cosa es que hagan las cosas igual y otra es que sepan bien".

Me cae que sí. No'más hoy: Pedir pollo en rajas y Caldo Xochitl. La verdad, no tienen idea de lo frustrante que es llevar 3 días pidiendo una comida, que una ñora te la hace con la mano en la citura. Y dirán lo que quieran (que es lo mismo hacer para 2 que para 100, que es sacar a una persona de un proceso para meterla a otro), pero no puede ser que me tengan 5 horas esperando por un "sí podemos" o "no podemos". Diho, si supiera - y pudiera - cocinar, creo que en ese tiempo ya hubiera hecho ambas (vaya, ni Juan José se tardaría tanto con lo meticuloso que es).

Lo mejor de todo, es que te salgan con cosas 'que es que se tiene que pedir el producto', 'que si la gente que lo va a elaborar', entre otras cosas que a fin de cuentas, uno diría: "A mí qué...". Digo, se supone que todo ese rollo de la calidad, la standarización de procesos, el ISO 9000 ó el número imaginario (ó el que pensó, restándole 3 y multiplicado por 5) se hicieron para: 1) Mejorar costos, 2) Agilizar servicio y 3) Dar mejores productos y/o servicios a los clientes (que por cierto, no tenemos la menor idea de los procesos de una entidad).

No saben lo frustrante que es hacer llamada tras llamada y el resultado sea el mismo: "Déjeme ver...".