lunes, 6 de febrero de 2006

Una noche en el Koko

(Este blog lo comencé a escribir durante la semana del 19 de septiembre del 2005. Lo encontré recientemente y quisé terminarlo. Regresar a los blogs de aquellas fechas ayudará a ubicar qué era lo que estaba pasando en aquellos días)

"Cuando veo a través del vaso, veo a través del tiempo..."
- 'No dejes que...', Caifanes


Antes que nada... Oscar, ¿te acuerdas quién me pasó el primer disco de Avril Lavinge?

Imaginen esto: Estar sentado, en un silla alta, sosteniendo en una mano una cerveza y la otra recargada sobre la mesa. El lugar está escásamente iluminado, con luces azules y rojas. A su alrededor hay mucha gente, pero la suficiente para llenar el lugar, pero no tanta como para estar apretujado ó incómodo.

El lugar es ambientado con música alternativa, grunge, heavy metal, rock, hard rock, punk, de repente electrónico, reggae, balada rock. Todas las canciones que escuchas, también las puedes ver, porque ponen el video de la canción. Entonces pasan, una tras otra, muchas canciones que te gustan; comienzas a cantarlas, y contigo, toda la gente que te rodea. Todos corean las canciones, y lo hacen con tantas ganas, que ya no se escucha la música, si no las voces de todos.

Sigues disfrutando tu cerveza; la mezcla de música, videos, gente, iluminación y lugar te hacen sentir feliz. Sonries satisfecho, contento... sumergido en ese relax y estado anímico, que es como si estuvieras flotando.

Pues bueno, así me siento cada vez que ando en un lugar tan de mi ambiente, como lo es el Koko Loko. Ahí me han pasado cosas raras, afortunadamente, nunca nada que lamentar. Pero por lo regular acabo en una mesa, sólo ó acompañado, sentado viendo los videos, cantando ó brincando. Es una especie de liberación para mí.

Y vuelo, de verdad. Vuelo en el tiempo, en los recuerdos, en las imágenes y las personas. Por escuchar una rola, puedo recordar de repente tantas cosas: veces que visité el lugar, cosas que pasaron con esa rola, recuerdos relacionados, sentimientos, emociones... no sé, me emociono nada más. Y ahí sentado puedo 'ver cosas que fueron, cosas que son y que cosa que aun no ocurren'. Por ejemplo, con la rola de 'Jane Says' re cuerdo la vez que fui con la Cuñis y la Bola (de verdad, fue por la curva); con la rola de 'Star Guitar' me acuerdo de la vez que después del Motel (el antro, no mal piensen) fuimos a dar ahí con una gringa safada y que le dieron ganas de besarme después de que me senté de bailar esta rola; con 'Even Flow' me acuerdo de la vez que llegaron los niños de UT y me quedé con esta niña, que por poquito más... bueno, por un poquito más nos la hubieramos pasado muy a gusto. De hecho, aunque nunca fui con Mine al Koko Loko, compartiamos el gusto por el lugar y sé que frecuentemente ella asistía; de repente veo su fantasma caminar entre la gente.

La última vez que fui al Koko, me la pasé bien. Como muchas veces, buena música, un buen de gente y buen ambiente. En esta ocasión estuve un poco más desconectado que otras veces, pero era porque tenía algo entre manos (mal pensados). Estaba concentrado en una niña, que por x o y circunstancias fuimos a quedar juntos en el mismo lugar y en la misma mesa. Conocerla a ella no era azar, lo era quedar juntos en ese momento. Después de que vi y escuché lo que necesitaba para aprender, al final, cuando todos se iban, me acerqué a ella para invitarla a salir. ¿Ella vale la pena? Claro que vale la pena; oh sí. No estoy seguro de nada, pero la sola contemplación de lo que puede ser me emociona. Ya veremos qué pasa en la semana; si no, mi estimado Camarón, 'de regreso al libro de colorear'.

En fin, no porque esto o aquello deje de pasar, yo dejo de disfrutar estos momentos alucinados. La vida sigue y la música también.

viernes, 3 de febrero de 2006

La Ausente

Creo que no me engaño, porque si me lo pregutan no lo negaré. No negaré que extraño mucho a la Ausente. La extraño mucho; otros días más que otros.

El miércoles pasado Camarón me dijo algo que me hizo pensar en que él la había visto. Me emocioné mucho; afortunadamente estaba en el messenger y pude disimular, si hubieramos estado en persona hubiera sido más difícil.

De repente hay días que encuentro en alguien algo de ella y me vuelvo loco. Hay veces que la sola expectativa de entrar en contacto con ella, o que alguien lo
haya hecho, basta para mover muchas cosas en mí. Hay días que tengo la sensación de haber estado cerca de ella. Todo depende de qué parte de ella haya aparecido.

De hecho, creo que no hay muchas mujeres que me juegen bromas; tampoco recuerdo chavas que me sigan la corriente en con mis bromas. Últimamente no ha habido chavas con las que pueda conversar horas de cosas que no sean existencialistas; me sobrarían los dedos de una mano para decir cuántas chavas me hablan para invitarme a salir. De hecho, con esos mismos dedos puedo contar cuántas chavas me han buscado no para pedirme favores, si no para charlar conmigo.

La Ausente tuvo detalles que aun nadie a tenido conmigo. Cosas como tomarnos cheves (sin límite) sólo los dos; llevarme de comer porque estaba harto de la comida de Centrales; invitarme al museo; irme a ver al hospital, llevarme globos y un muñeco; pagar mi cuenta. De hecho, de las cosas que me encanta recordar, es de las veces que jugabamos rummy y apostabamos la cuenta. De hecho, nuestras platicas eran tan intensas que a veces terminabamos con dolor de cabeza o exhaustos; y en esas pláticas podíamos reír por horas. También discutíamos muchas cosas, cosas importantes, no sólo para los dos, cosas que pasaban aquí y en cualquier parte. Era raro que nos platicaramos chismes, por lo regular eran cosas muy existenciales, poco convensionales; pero sobretodo hablábamos de nosotros: quiénes eramos y de dónde veníamos. O no, sencillamente recapitulabamos la historia de cierto artísta o qué sentimos cuando vimos 'x' o 'y' película u obra de teatro.

Como persona, cuando ella estaba convencida de que la había regado, me pedía disculpas o perdón (aunque en realidad ella sabía que no necesitaba hacerlo). Si yo la regaba y ella se daba cuenta, me decía lo que había hecho y me regañaba; también, si andaba mal vestido o desaliñado, me regrasaba para ajustar esa falta. Me sentía importante, porque - aunque a veces no quería - la ayudaba a hacer tareas o trabajos (o lo que necesitará) y siempre resultaban bien.

La Ausente es una amiga, muy buen amiga... excelente amiga. Y la quiero, la quiero mucho. Y la extraño demasiado. A veces me parece una eternidad el tiempo que no hemos compartido, como si hubiera sido en otra época, otra vida o quizá nuestra vida hubiera coincididó sólo un largo sueño.

El miércoles que Camarón me preguntó por ella, sentí como si ella estuviera a punto de aparecer. Y fue mucha la emoción. Me di cuenta que la extraño, la extraño de verdad; no sé qué sea, si las cosas quedaron volando o de verdad ella hacía una diferencia en mi vida. Porque cuando encuetras a tu similar y se va, las cosas no pueden ser igual.

lunes, 30 de enero de 2006

Los Sibaritas

Si creen que un sibarita es miembro de alguna secta rara moderna, pues
se equivocan. Aunque si creen que es el géntilicio, están a la mitad
de camino de saber el significado actual.

Hace mucho, mucho tiempo, en alguna parte de Italia, existió un lugar
llamado Síbari. Resulta que en ese lugar toda la gente era muy
prospera, tanto que comenzaron a tener muchos derroches. Se volvieron
exquisitos y de gustos extravagantes. Se dice que incluso tuvieron una
academía para enseñar a bailar caballos.

Con el paso del tiempo, el gentilicio de este lugar se convirtió en la
manera de referirse a las personas que tienen gustos "poco fuera" de
lo común.

Pues, ¿qué creen? Creo que soy sibarita. Oh sí. El viernes nos
reunimos el Taden y yo para darle rienda suelta a nuestros gusto poco
peculiares. Compramos aceitunas, ostiones ahumadas, queso untable,
baguette, pateé... entre otras cosas. ¿Y todo para qué? Para echarnos
unas copas de scotch (para los nacos, whisky; no whiskey, whisky) a la
salud de Juanito Caminante en etiqueta negra.

Cualquiera diría que fue reunión de ñores; pero nunca he estado en una
reunión de ñores en que se disfrute de tales gustos. Disfrutamos del
whisky en la rocas, comiendo de lo más agusto; y para rematar tan
placentera noche de platica existencialista, riquísimos bocadillos y
de compañía de camaradas, terminamos sacando mis comodísimos puffs al
porch del depa, para disfrutar de la vista nocturna del sur de la
ciudad.

Para terminar con esta sibária, que nos cae el Hugo, con lo más
selecto de la noche: roles de canela con pasas y coca-coca light.
Cerramos con algo no tan selecto de cine: The Village y Hercules. Yo
sé, nada que ver una con la otra, pero fueron las que estaban a la
mano.

Y pues de una noche tan agradable entre amigos, nuestro mayor deseo
era: por favor, que todas las noches terminen así. Sí, faltan más
noches sibaritas en mi vida.

viernes, 27 de enero de 2006

Sinceridad Inocente

Me encanta la sinceridad que tiene Goose. Sobre el blog del 'viejito
cascarrabias', él me escribió que sí, que él me veía como ese
personaje. Tendría que explicarle a Goose con qué finalidad en
realidad escribí ese blog; aunque, después de leer su aportación, me
doy cuenta que a lo mejor escribí algo más de lo que en realidad
quería decir.

Siempre he pensado que cuando uno escribe, aunque no tenga cierta
intención, tarde que temprano uno proyecta algo de su subconciente.
Así que, trataré de evaluar ese blog para saber si llegué más lejos de
lo que realmente quería lograr.

En fin, no quería hablar de mi subconciente proyectado, si no de la
sinceridad. Les decía: La sinceridad de Goose siempre es muy
agradable. ¿Por qué? Porque dice lo siente que ha de decir, pero no
con mala fe. Eso es lo que me gusta, que lo que dice fuera una foto.
Una fotografía te muestra las cosas como son; no hay nada más que
asumir. El instante que guarda la foto es puro y así es, sin más ni
más.

Entonces, caí en la cuenta de cómo me gustaría que fuera mi sinceridad
y la de los demás (al menos de la que me merezco). Que sea así, como
una foto. Saber lo que necesitas saber; no si está mal o si está bien,
sólo lo que es.

¿Recuerdan la película "The Village" ("La Aldea", en español)? En los
comentarios de Night (el director), se explicaba que con esa película
quería mostrar la sinceridad inocente que se tenía en esa época, es
decir, la época de los colonos (en la que se desarrollo la historia de
la película). Y es cierto, la gente se dice las cosas, siempre, como
son. No dicen que esté mal o bien, sólo expresan lo para ellos es
evidente, sin implicar nada más. Otra vez, cómo si sólo describieran
lo que ven en una foto.

Imaginen tener la certeza de decir las cosas como son, sin el afán de
molestar (o ser molestado) por lo que se diga. Entonces, sí podríamos
tener imágenes certeras de cómo nos vemos, no de cómo nos ven. Si
tuvieramos ese tipo de sinceridad, podriamos realmente mejorar todos
los días. Es decir, si la regamos, alguien se acercará a decirnoslo y
sabremos que nos equivocamos, pero el que nos lo hicieran ver no tenía
malas intenciones, ni molestarnos.

En fin, como yo pretendo ser sincero como los demás, buscaré por lo
menos ser sincero como Goose. Y si puedo ser mejor, trataré ser
sinceramente inocente... todo sea para darle a los demás lo que se
merecen y me den de vuelta... todo sea por ser mejor.

jueves, 26 de enero de 2006

Anillos

Cuando salió la primera película de "El Señor de los Anillos", un amigo que la fue a ver me dijo: 'No entiendo por qué tanto problema por un anillito'. La verdad es que después de leer la novela, el anillo cobra un sentido mayor, por su significado.

Creo en nuestra época el uso de los anillos ha perdido sentido. Pero en otras épocas, los anillos tenían un significado. Con ver las manos de una persona se sabía de dónde venía, quién era, a qué se dedicaba.

Entre los reyes de la antigüedad, era importante el uso de los anillos, no sólo para hacer evidente que eran reyes, si no para mostrar la grandeza de su riqueza. De hecho, cualquiera con título mobiliario, debía de demostrarse - entre otras cosas - por sus anillos. Si eras el consejero, el tesorero o el cargo que tuvieras, lo mostrabas por el anillo que traías puesto.

En el caso de "The One Ring" de "El Señor de los Anillos", representaba el poder maligno de Sauron; de hecho, según el libro, quién poseía el anillo, podría conquistar el mundo.

En nuestro tiempo, los anillos tienen algún uso todavía. No sólo son ornamentales, si no que aun dan status a la gente los usa. Por ejemplo, los anillos de graduación. En mi caso, debo de decir que siempre espere ponerme el anillo de graduado; de hecho, podrán notar que la mayor parte del tiempo lo traigo puesto, pues me siento orgulloso de ser graduado y de mi alma matter.

Pero aun falta un par de anillos que usamos en esta época (y reconocemos muy bien) del mundo: compromiso y matrimonio. Esos anillos demuestran el compromiso adquirido entre dos personas. Hoy, por segunda vez en la vida, ver uno de esos anillos en la mano de una mujer me pueso muy triste.

Sólo tiempo invertido

¿Alguien en alguna ocasión me dijo que por qué perdí dos años
estudiando contabilidad y luego me cambié a sistemas? De hecho, si
alguien todavía lo cree, déjenme les digo que se equivocan... mis años
en contabilidad (y algún otro tiempo invertido ahí) apartir de este
lunes pasado cobraron valor y sentido.

Creo que antes debo de explicar qué paso con ese cambio. Resulta que
desde que recuerdo, cuando por primera vez tomé un curso de
contabilidad financiera, me di cuenta que me gustaba la contabilidad.
No sólo me gusta, me entrenía y la encotraba interesante; no
necesariamente soy la persona meticulosa que muchos se imaginan que
debe ser un contador (sobretodo aquellos de la vieja escuela). Sin
embargo, me gustaba hacer todo el rollo de contabilidad; hasta cierto
punto, creo que se me daba.

Mis exámenes vocacionales y mis maestros decían que debía dedicarme a
la contabilidad. Pero después de pasar dos años en Monterrey, cerca de
algunos computólogos, me di cuenta que sistemas llamaba mucho mi
atención. LLamó tanto mi atención que me cambié de carrera. Y así pasé
otros cinco años estudiando (el por qué, quizá sea el tema de otro
blog) sistemas.

Desde hace un año laboro para una empresa que da servicio de
outsorcing, sobretodo a empresas gringas. Actualmente estoy en un
proyecto en el que desarrollo adaptaciones para un ERP. Entonces, uno
de mis líderes vio a bien mandarme a un curso con algunos de mis
compañeros. Cabe destacar que antes de poner un pie en el aula, había
escuchado algo así como leyendas urbanas sobre el módulo al que me iba
a capacitar; cosas como: 'es enorme', 'es complicado', 'es de
finanzas', pero como que nunca me había pasado por mi mente averiguar
de qué era realmente.

Pues el lunes que el instructor comenzó a hablar del módulo de GL
(General Ledger), pues, ¿de qué creen que me di cuenta? Que el módulo
'is all about' contabilidad. Así es muchachos, muchachas, seres de la
noche y otras cosas que se arrastran, todo ese tiempo no fue
desperdiciado, si no invertido. Dos años de contabilidad y demás
tiempo se ha justificado, porque ahora parte de mi quehacer será sobre
contabilidad y otras cosas relacionadas.

Cuando mis papas se enteren... podrán alegrarse de saber que ahora
tiene sentido lo que me decian: "No hijo, no fue perdida de tiempo".

miércoles, 18 de enero de 2006

Un Día de Furia V1.2

No me digan que no: cerca de donde vivían había un viejito cascarrabias, que siempre que lo veían tenía cara de enojado; ó en cualquier oportunidad salía a gritarles; ó de repente se aparecía para decirles que se callaran y se fueran a jugar a otro lado.

De hecho, recuerdo que haciamos bromas de él. A veces, sólo por hacerlo enojar, jugabamos cerca de su casa y agarrabamos su pared de porteria. La típicas de niños de tocar la puerta (o el timbre) y salir corriendo, para desde la esquina siguiente verlo asomarse y hacer el coraje de su vida.

Nunca nadie lo saludaba en ningún momento del día, de ocurrir, era porque ibas con tus papas, que para variar se llevaban con él; tampoco - cuando crecimos - hicimos las pases con él. De hecho, era usado como elemento despectivo hacia los demas, desde su olor hasta su manera de vestir o hablar. Todo él era motivo de burla y desprecio.

Igualmente, nunca supimos porque vivía sólo: si era viudo, soltero, abandonado, traicionado; asímismo, desconoceremos las causas y razones que lo llevaron a estar así. Tampoco sabíamos si comía, si estaba enfermo, si pasaba frío por las noches, si su ropa se lavaba. Mucho menos íbamos a saber si los corajes que hacía pudieran matarlo; si no sabiamos eso, ¿Sabriamos que tipo de persona era en realidad? ¿Era alguien dulce, inteligente, interesante? Quizá era un indiviudo capaz de eneseñarnos a amar, pelear o trabajar; a lo mejor tenía todas las cualidades para ser el mejor de los amigos que alguna vez tendremos.

En realidad no, nunca lo supimos. En realidad en ese momento, como niños que eramos, no sabíamos si quiera si causabamos algún daño. Hecho: no queriamos lastimar a nadie, pero - cuando eres niño - ¿cómo saber que lo estabamos haciendo, si es que lo hicimos? Quizá, el viejito refunfuño, salía hacer eso sólo por seguir el papel que sentía debía llenar; nadie sabra si en algún momento, después de gritar y llamarnos mil cosas, entraba a su casa, se reía dulcemente como viejito y se sentaba en su sillón (suspirando placenteramente) a seguir viendo su aburrido programa en el canal 2. Nunca sabremos si hacia lo contrario y eso lo hacia amargarse más, quizá agrabando su estado de salud.

¿Qué necesitaba en realidad ese viejito? Nadie nunca lo sabrá; ese viejo cascarrabias, cansado y enojón será un enigma por siempre.

¿Saben? Me he dado cuenta que para algunos que me rodean yo soy ese viejito enojón y cascarrabias.

martes, 17 de enero de 2006

La Cama de Aire

Llevo como una semana durmiendo en un colchón inflado, ideal para
campamentos o para momentos románticos en algún paraje incómodo.

Mi cuarto se ha convertido en una especie de galera tipo campo de
concentración. Con un poco más de habilidad podriamos vivir 3 personas
en ese cuarto cómodamente; sólo necesitamos una litera, con una cama
rodante. Entonces realmente parecería escena sacada de campo
concentración nazi, pero con gente habitandola por su propia decisión.

Así que... una semana... la realidad es que no ha sido íncomodo, para
nada. Ni killerfry ni yo estamos en el cuarto al mismo tiempo, es más,
nunca usamos el cuarto; de hecho, el cuarto tiene el uso exclusivo de
dormitorio. Sólo por las noches coincidimos en lugar.

Ayer tuve que hacerme de fuerzas para recoger la ropa limpia y
doblarla con el resto de la ropa que había lavado. Una de las esquinas
del cuarto ya se ve más limpia. Falta recoger el escritorio y el
librero, pero creo que poco a poco, durante la semana lo haré. También
necesito arreglar el closet.

Y no es que el cuarto en realidad estuviera desordenado. Es que sólo
había una persona. Una segunda cama, un segundo habitante, con ropa,
triques, humanidad... pues claro que hace ver al cuarto como si nadie
viviera ahí o si todo el mundo lanzara cosas para amontonarlas.

Pero la compra del colchón inflable ha sido lo mejor desde que compré
el GTA SA(Grand Theft Auto, San Andreas). Ahora hay colchón para estar
tirados en la sala viendo tele, colchón para visitas, para acampar,
para hacer travesuras... entre otras cosas.

Por lo pronto, nuestro pseudo 'cuarto de concentración' sigue en
funciones, al menos hasta una semana más. Parece como si en la casa
ahora fueramos una pequeña familia de tres hermanitos raros.

lunes, 16 de enero de 2006

Todos están enamorados de Veracruz

Todos los que no son de Veracruz, se burlan de quién orgullo habla del
hermoso puerto.

Pero es cosa de ir de visita una vez para enamorarse. Quiénes hemos
vivido ahí o lo conocemos, queremos regresar. Y los que quieren
disfrutar tranquilamente un buen rato de su vida, planean mudarse para
allá.

Germán Dehesa, en su editorial para Grupo Reforma del viernes 13 de
enero del 2006 habla maravillas del hermoso puerto jarocho. ¿Se
imagina que Germán Dehesa haga su retiro en Veracruz? Conseguiré su
dirección y lo visitaré en cualquier oportunidad que se me presente de
ir por Veracruz.

Le escribí al señor Dehesa para agradecerle la nota. Uno que vive como
eterno enamorado de la costa lejana del este, se emociona de escuchar
que alguien más habla maravillas del 'paraiso' que es nuestro estado y
ciudad.

Hasta ahora no conozco a una sola persona que no haya conocido el
puerto y diga que no se la haya pasado bien. Es el ambiente, la
atmósfera, los lugares... quién sabe, pero hay algo en el aire que
hace que la gente esté contenta, esté feliz. Todos son hospitalarios;
creo que en comparación de muchos lugares que conozco de México, el
veracruzano se deshace por atender a sus invitados y que estén
contentos.

¿Y qué decir de la comida? Dios mío, se me hace la boca sólo de pensar
en los antojitos y los mariscos. También de las chelas en el boulevard
y las reuniones con ron y brandy.

¿Quién no querría ir a vivir a un lugar así? A mí se me ha ocurrido
comprar un hotelito en la zona de los portales y poner un
Restaurant-Bar en la planta baja; algo para extranjeros, lo necesario
para que ellos visiten y se enamoren del puerto jarocho.

Y, ¿por qué no? Que yo viva en mi propio hotel y me dedique a todas
esas fantasias bohemias: escribir, ver los barcos, escuchar la llegada
de los trenes, los grasnidos de las gaviotas y movimiento del agua
sucia de la bahía.

"Algún día a tus playas lejanas tendré que volver".

Any given Monday

Sí, no me había dado cuenta... el lunes me atrapo otra vez. Estoy en
el trabajo y de repente viene a mí: "Es lunes".

Creo que Alex regresara de vacaciones fue un acontecimiento
importante. No sé, por alguna razón hubiera preferido quedarme en
casa. Que de hecho, tuviera su primer detalle conmigo, ya de por si
era algo para celebrarse.

Ahora, si uno cuenta que para los momentos cruciales no sé
responder... bueno, tardaré algunos días en averiguar cómo agradecerle
sin que se saque de onda.

También vienen otras cosas: el correo de Germán Dehesa, el reporte que
no quiere quedar listo, los compañeros de trabajo, mi eventual dominio
de las circunstancias laborales, el cancio por el fin, la güera con
problemas en su cabecita, la Güera, la Torreon, la Porrista...

Sobre eso, ¿qué pasa conmigo? O, ¿será las mujeres? No sé, uno se
presta para hacerlas pasar un rato chido y te salen con cosas como:
"Acabo de cortar con mi novio y no sé qué onda con vida"; o sea, para
qué se me acerca alguien que no sabe ni qué quiere conmigo, quiere
ligar, pero no quiere ligar. (Haciendo la expresión de "por favor" con
la mano) ¡Por favor!

Las mejores imágenes vienen de la Chica de las Fotos; y digo "mejores"
porque si alguien sabe concretar en imágenes y clarificar su sentir
acerca de las cosas es ella (por razones obvias). Por un lado, me da
coraje; también mucha envidia. Pero al final, como hombre puedo decir
que ella es muy buena niña, porque al menos no me tuvo dándo de
vueltas. Me quito el sombrero... y quien quiera que salga con ella...
bueno, amigo, espero que sepas valorarla.

Hablando de valorar gente, Porras aun no se cree que me interesa su
hermana. Lo peor es que en vez de echarme porras (o a su hermana),
como que se burla. En fin, creo que no podré confiar en Porras para
llegar a la Porrista. En fin, siempre he sabido que no es fácil.

Esta semana en cartelera: salir tarde todos los días (lo más temprano
7:30 pm) por la capacitación de OA, la despedida de Beto, la ida a
patinar con Porras... en fin.

AVISO:
Para los fans de Dream Theater, ¡al fin! Nos visitan... se rumora que
el miércoles 18 comienza la venta de boletos en SUPERBOLETOS.COM; van
estar de 300 y 600. Los grupies nos vemos adelante.

martes, 10 de enero de 2006

Jornada decembrina

La última vez que escribí para el blog, fue el 5 de diciembre, desde entonces han ocurriod muchas cosas, que desde luego no pude platicar. Por eso, rápidamente una reseña de lo ocurrido en diciembre 2005:

* 3 de diciembre. Fiesta en la casa, como siempre, tuvimos bajas (las de siempre). Esta fiesta supuestamente cumpliría con la posada de "los de teatro", con todo y pastorela; pero ni fue posada, ni hubo pastorela.

* 6 de diciembre. Intercambio de regalos en la casa. Todo muy bien, sólo que a las 12 aborté la misión, porque - ustedes saben - al día siguiente laboraba. Pues aunque ustedes no lo crean, la fiesta siguió (a pesar de ser martes), hasta las 6:00 a.m.; iba de mi cuarto para tomar un baño y la gente iba saliendo para sus casas. Otra vez, las mismas bajas.

* 7 de diciembre. En realidad no ocurrió nada importante. Sólo lo quiero comentar porque es el día antes de mi examen de última materia... Y no había estudiado nada, pero nada. Comencé a estudiar a partir de las 11:00 pm, gracias a unos compromisos sociales ocurridos en la casa (¡Hola Augusto!).

* 8 de diciembre. A las 3:00 am no puedo mantenerme despierto, así que dispongo dormir una hora... Que se volvieron 3 y media, para descansar. Presenté mi examen (después de pequeñas aventuras) en menos de una hora y salí hecho la raya para la chamaba; cuando llegué, en mi correo venía la felicitación por haber pasado. A partir de este día, oficialmente y formalmente, era Ingeniero en Sistemas Computacionales graduado del ITESM, Campus Monterrey. Hoy, voy con los prefectos al Martínez.

* 9 de diciembre. Muerto, ya eran muchas desveladas. Pero en la tarde me levanto para ir a comprar el regalo para el intercambio en casa del Lic Lozano. Hoy descubrí que siento que Diana me debe; ella lo sabe, pero lo niega y se burla de mí. No sé porque le pongo tanta atención al asunto; creo que más que nada es porque ELLA se burlo de mí, quizá no sea importante, pero es algo que no he podido dejar a un lado.

* 12 de diciembre. Confirmación de graduación. Uno de esos momentos que dices: "Que bueno que es el último tramite que hago en el Tec... Por ahora". Killerfry y yo estuvimos como 4 horas esperando nos llamaran para confirmar, haciendo fila para los Vo.Bo.s de bibliio y tesoreria... Resulta que si debemos algo, pero eso se arregla mañana.

* 14 de diciembre. Salgo disparado a Plaza Oriente, para dos cosas: comprar los boletos de U2 (falsa alarma, sorry Analo) y para comprar toda la parafernalia necesaria para ir a la ceremonia de graduación.

* 15 de diciembre. Y pensar que no queria asistir a la ceremonia... En la noche, la cena de Killerfry.

* 16 de diciembre. Muy bien... De este día en particular podría decir muchas cosas; con un poco de suerte, quizá (y sólo quizá) más adelante escriba algo. Lo que deben saber es esto: Killerfry y yo estuvimos en dos fiestas de graduación al mismo tiempo (la nuestra y la de Alex), una cuestio de tiempo y espacio nunca antes logrado por alguien; crucé la ciudad como 5 veces (de hecho, del día anterior al sábado, al carro le metí 2 semanas de kilometraje) y terminamos en la fiesta de Camarón (¡Primo!) donde... Bueno, dije que no entraría en detalles, sólo diré que la vida 'gira y da vueltas, y rueda girando, gira y da vueltas y rueda y rueda' (lo que quiero decir es que es un ciclo).

* 21 de diciembre. Despedida de Bunbury, en su cantón. Para no variar, cosas raras, que vienen de las mismas personas. 1ero. La chica cachonda de la fiesta; 2do. Que Mamí cortó con su novio y 3ro. ...

* 23 de diciembre. Mi fiesta de graduación en Veracruz. Debo recalcar dos precencias muy significativas para mí esa noche: Randú y Rubén.

* 31 de diciembre. Sin palabras (¡Me arrepiento Taden!)

Se acaba la inspiración

Van varios días que Trino no hace un strip que se me haga original. Ha de estar en esos días en que la inspiración no llega. Así he andado, sin inspiración; incluso, aunque me vienen ideas, siento que voy a hablar de algo que ni al caso o darle más vueltas a lo de siempre.

Es más, ni siquiera tengo inspiración para relatar ciertos sucesos del diario. A veces, sólo falta que me ponga a escribir para darle la tonalidad que quiero a las cosas; sin embargo, en muchas ocasiones no tengo el tiempo o sencillamente no sé cómo emepzarlo o, peor, terminarlo*.
Y así, como a Trino le pasa (y de vez en cuando lo pone en su strip), a veces no tengo idea que poner. Y a lo mejor tengo mucho que decir ("¡Pásenle una maruchan!"), pero mi estado de ánimo no ayuda mucho.

Podría mencionar muchas razones, pero la verdad es que no hay pretesto. Siempre debería ser una razón para superar las cosas y bajo cualquier circunstacia.

¿De qué se me ha antojado hablar? Pues de la Porrista, la Güera, de que no tengo nada que hacer en el trabajo, los masajes, los mails que llegan y los que no llegan, de las horas de trabajo extra, las vacaciones que vienen, de que estoy, pero no estoy... ¿y qué más? Podría hablarles de las fiestas en la casa y de las cosas que siempre pasan en ellas, y de otras cosas, pero no sé cómo hacerlo y la verdad, no tiene caso sólo "decirlo".

En fin, no me gusta cuando la inspiración se pierde por un rato. Pero siempre es un reto poder dedicarle tiempo y energías a esto, para que valga la pena. Por lo pronto, sigo en mi divagación mental, a ver que encuentro en amazon.com (estoy haciendo una gran simulación sobre una cantidad de compras que quiero hacer) y me preparo para el examen que presento en una semana.

* De hecho es el caso de este blog, que comencé a escribirlo el 30 de noviembre del 2005. De hecho, lo había dejado más o menos a la altura de donde puse la marca para este pie de nota.

lunes, 5 de diciembre de 2005

Fascinante

(Para acompañamiento de este blog, se sugiere poner "Televators", de The Mars Volta, contenida en el disco De-Loused in the Comatorium)

Hace más o menos un mes hubo una reunión en mi cantón (o sea, mi casa). Recuerdo que era temprano, cuando comenzaron a llegar los primeros invitados. Así, apareció esta chica, que aunque ya la conocía, como que por primera vez le puse antención.

Estamos todos charlando, tirados en la sala. Yo "programaba" un poco de música en la maquina. Ella notó que tenía música de The Mars Volta; "¿Tienes música de Mars?, ¿tienes el disco de De-Loused in the Comatorium?", le digo que sí y me pide que ponga la canción de "Televators". Un amigo en común nos preguntaba de qué diablos hablabamos, la expresión de los dos fue: "¿No has escuchado The Mars Volta?", él dijo que no y repuso que siempre escuchabamos cosas raras.

En fin, pongo "Televators", porque a parte ella quería mostrarle a nuestro cuate de lo que se ha estado perdiendo. Antes de que comience la rola, me pregunta si tengo algo de "At the Drive-In" y le digo que, que se me ha olvidado ir con un amigo (Mau) para que me pase sus rolas. Estamos escuchando la música; al principio seguía la música y musitaba un poco la letra, sólo levantaba un poco la voz en el coro.

Ella estaba sentada en uno de los puff de la sala, cruzada de piernas (en el estilo meditación trascedental o de yoga). Mientras pasaba la rola, me quedé un momento callado y pensaba en esa coincidencia tan agradable. En eso, comenzó esta parte de la canción: "Pull the pins, save your grace, mark these words, on his grave...", yo salí de mi debraye cuando comencé a escuchar que esta niña comenzó a cantar esa parte. Yo estaba fascinado, muy fascinado de verla cantar; no sé cómo explicarlo, sencillamente cantaba con tanto sentimiento que me emocioné, de hecho, no recuerdo si cantaba bien o cantaba mal, eso es algo que no registré. Siento que fue una eternidad lo que la escuché cantar; de hecho, es la hora en que aun recuerdo ese momento y me da cierto bienestar (así como cuando recordamos algo que ingerimos y nos cayó de pelos o la memoria de algo que acariciamos y nos causó satisfacción).

Luego, comenzamos a ver qué películas tenía y a ella le gustó mi colección. "A ver qué día me invitas a ver alguna", me dijo. Yo me quedé muy entusiasmado con la idea, y le dije: "Claro que sí, luego nos ponemos de acuerdo".

Y bueno... no hemos coincidido (chin!!). Pero lo que es cierto es que ahora no puedo despegar esa imagen, ya sea que escucho la canción y me recuerda ese momento o sencillamente en un rato de debraye viene a mí ese momento. Es un recuerdo agradable que viene y va. De hecho, si he escrito este blog es porque, de alguna manera, quisiera repetir ese instante... a ver si se puede antes de que ya no sea posible.

lunes, 21 de noviembre de 2005

Bad Mood

Estoy de mal humor. Pero ni yo me aguanto, de plano. Hoy, a parte, me siento un poco mal físicamente, además de las preocupaciones de los compromisos que se avesinan.

O sea, me molesta la música, los ruidos de la computadora, las voces de todos, los murmullos, las voces en el teléfono... estoy insoportable. Vienen me hacen bromas (que de por si me molestan) en un mal momento. Ahora hace mucho calor en la oficina, los weyes del aire acondicionado de verdad son unos imbéciles, no saben ni siquiera ajustar un termostato para tener el lugar en una temperatura agradable; nos quieren en hipotermia o viendo espejísmos.

Mongo está a un lado, tratando de hablar en Inglés y se oye tan desastroso, que me molesta, que de hecho, él me molesta siempre. Mike se cambio de lugar, atras de mí, lo cual es bueno, pero hoy me siento un poco presionado por eso. El café no es suficiente y los juegos de cartas me aburren. Y aunque hay cosas en las que puedo estar ocupado, me siento lo suficientemente mal como para desentenderme.

Hoy me siento exasperado, con ganas de estar tirado en la cama, más que en cualquier otro lugar. Pero tampoco quiero estar en mi cama, ni viendo la tele. A penas charlar con La Sandy y Mire me levantan un poco el ánimo; lo que más me ánimo fue el comentario que encontré de la Chica de las Fotos (que su final no sé si es para alegrarme o preocuparme).

Me siento como si estar de mal humor - ahora - fuera un estado natural, asciente y eterno. Aunque lo que si puede ser cierto es que cada día más, desde que terminó el verano, me pongo más de mal humor. Y eso está mal, porque no me gusta ser así; yo no soy así. El problema es que no estoy en mi ambiente, en ningún sentido.

Lo peor de todo, es que sé que me tiene de malas y me molesta cada fin de semana, hasta entre semana. Pero por alguna razón no me he hecho de fuerzas para enfrentarlo... no es que no tenga el ánimo o la disposición, es sólo que no tengo - quizá - el valor. Sobretodo es por el miedo a que no podré arreglar nada (porque de alguna manera lo veo venir, no sé por qué); espero equivocarme en mis presentimientos.

También, así son lo días de noviembre. Entonces, no puedo hacer mucho al respecto. Muchas cosas pasan (y pasaron y pasaran) en noviembre. Estoy casi seguro que esto se acaba en un mes, así que sólo necesito esperar... esperar un poco.

jueves, 17 de noviembre de 2005

Sé, lo que debo saber

"Sin buscarlo, me entero de todo", me dijo una vez Randú, cuando estabamos en la prepa. Ese comentario vino por mi sopresa de que supiera cosas, que se supone no debería saber; es decir, cosas que tenían que ver con él, que los demás hablaban a sus espaldas o sencillamente cosas que no debería enterse. Me sorprendió mucho su comentario, porque pensaba que era imposible que esa información de repente le llegara, sin pedirla ni buscarla.

Desde luego en aquella época, el último guardaba cualquier secreto o hecho que no debía saber era yo, como si todo aquello fuera un muerto y yo la tumba. Randú era quién me tenía al día de todo aquello que no percibía y era difícil de saber. En aquellos días no comprendía cómo funcionaba, es más, se me hacía imposible enterarse de cosas de las que no querían que supieras o que se ocultaban al propósito.

Han pasado como 7 u 8 años desde aquel comentario, pero en ese lapso de tiempo descubrí que sí, las cosas que necesito saber llegan por sí solas.

No tengo necesidad de preguntar, ni husmear o espiar para enterarme de lo que debo saber. Sólo falta que alguien lance un comentario al aire, haga un movimiento raro, una risa o un gesto para saber lo que necesito. A veces ni siquiera eso, porque no falta quién llegue a platicarme - en su ignorancia - de algo que necesito saber. Todo siempre es accidental, pues son cosas que no deberían llegar a mí.

Y quizá piensen que es porque la gente me tiene mucha confianza, pero no es así. Insisto, es una casualidad. De hecho, lo que descubro o me entero se debe a pura observación.

Creo que por eso me volví tan cauteloso, porque comencé a saber (sin que los implicados lo supieran) sobre muchas cosas que tenían o no que ver conmingo. Entonces, resulta que sé todo lo que necesito saber y un poco más. Lo mejor es que los demás no lo saben, ni lo sospechan.

Finalmente, debo reconocer que sí hay quiénes me tienen confianza y me platican de sus cosas. De los demás (o de lo demás) me entero por mi cuenta, sin esfuerzo, porque llega por si mismo a mí. No se preocupen, ya deberion darse cuenta que aunque sepa mucho de algo, nunca es demasiado pronto para difundirlo. Sigo siendo "the ultimate grave".

lunes, 14 de noviembre de 2005

Termina otro ciclo

Ayer tomé una decisión importate para estos días. Dejaré a un lado la conversación en la que he insistido tanto. No más flajelación, ni más tormeto anónimo. Dentendré esa bola de nieve que comenzó pequeñita e inofensiva, y ahora comienza a rebelarse y revolcarme.

Ayer en la noche decidí que me volveré expectador, o una especie de depredador asechante, que sólo espera un buen momento. Seguiré siendo afortunado en el juego, en la vida y en el trabajo. Nada de querer explicar lo que no quiere ser explicado, mucho menos cambiado; no porque no se pueda, es porque tomó la decisión de ser así y no ser más que eso. Nada de pretender la derrota una y otra vez, queriendo aprender de ellas y luego lograr una victoria aplastante.

Casi al final de domingo me di cuenta del tiempo que he desperdiciando tratando de conquistar lo que ya tiene dueño, aquello circunscristo por límites. Que parece que quiero paz con quiénes quieren la guerra; que busco tesoros en lo saqueado. Nada más de hacerme a un lado para dejar pasar. Ya no habrá sacrificios o rezos para Afrodita y me esconderé de Eros. Tampoco sembraré en lo arido, ni pediré fruto a lo seco.

Se acabo este ciclo de perdidas sin sentido, de mermas y robos. De ser ignorado y dejado a un lado del camino. No más de esta copa. No más.

Me regreso a mi lugar, a esperar, esperar... esperar sentado, en mi ambiente. Ya no trataré de imitar los bailes de los hábiles bailarines, ni seguiré el paso de los veloces.

Ayer decidí que si he de tener una musa, que se presente, que yo me acercaré. Que si en este tiempo y espacio hay alguien para mí, que se muestre, que no la defraudaré. Pero no seguiré por este aburrido camino del "no, no, no" o la ignominía. Prefiero vivir en mi propio anonimato, lejano y taciturno, como observador profesional y arlequín. Me regreso a mi rincón, porque se acabo este estúpido ciclo de búsqueda de lo que no quire ser encontrado por mí. No más charla, no más pensamiento, no más tiempo... ahora sólo quedo yo para mí.

jueves, 10 de noviembre de 2005

Yo y mi gran bocota

Era una vez un Chahuistle muy tímido, tan tímido, que pasaba mucho tiempo deliverando sobre a quién debería abordar para invitarla a salir; a parte, era bien wey para hablar con las mujeres.

Un día tenía muchas ganas de invitar a salir a la Chica de las Fotos. Y aunque ya habían salido una vez, las últimas veces ocurría que ella andaba muy ocupada o tenía planes. El Chahuistle comprendía eso, porque ahora el día tenía mucho tiempo libre y veía que la gente que lo rodeaba no tanto.

Así, paso aquel día haciéndose de fuerzas para llamarla. Finalmente, en un momento de locura, tomó el teléfono y le marcó. Después de los protocolos, el Chahuistle le pregunta a la Chica de las Fotos qué va a hacer al día siguiente; ella le responde con su agenda para el siguiente día, bastante apretada por cierto.

El Chahuistle se siente un poco abrumado tratando de invitar a salir a alguien que evitendemente hace más de su tiempo que él. Entonces, queriendo adularla, se le sale decirle: "Eres demasiado ocupada para mí", o algo así; lo que trataba de decir es que 'yo Chahuistle soy un zangano en comparación contigo, Chica de las Fotos, que siempre eres productiva'.

El Chahuistle nota un cambio en ella, pero no prestó atención, si no que agrega: "Oye, pues separame un espacio en tu agenda". La Chica de las Fotos - todavía más sacada de onda - le dice: "No es como que tenga una agenda; pero si voy a estar muy ocupada". Entonces, el Chahuistle - notando la incomodidad de ella -, le dice que es una manaera de decirlo, que está bien y que para otra ocasión será.

Nuestro bocón amigo se quedó pensando un rato sobre el por qué ella de repente se mostró poco molesta. Repasando la charla le cayó el veinte de su "maravillosa" frase aduladora. "Por eso nadie me quiere", se decía burlándose de sí mismo y de lo que acaba de suceder. Así, el Chahuistle tomó camino y mientras andaba cantaba: "Ahí va la tempestad, ya parece un paisaje habitual...".

martes, 8 de noviembre de 2005

De los cambios de conversación y otras incongruencias

Dicen que es dificil charlar conmigo. La Que Anda Ausente (ó sólo La Ausente) una vez se molestó conmigo porque decía que no la dejaba hablar y que ella también quería expresarse. Pero cuando hablabamos, no había cambios de conversación repentinos para evitar un tema. Por lo regular nos enredabamos en una conversación fuerte y densa, que nos deja sin energía; al final siempre terminabamos débiles. Definitivamente hay cosas que se equiparan al sexo y te dan el mismo resultado.

Antes invertía mucho tiempo en el messenger. No es una novedad el tiempo que invertía frente a la computadora. Yo creo que desde unos años para acá, dedico más de 6 horas diarias a estar en la computadora (desde que trabajo, mínimo unas 9). En ese tiempo charlaba con mucha gente por el messenger. Creo que había veces que charlaba con la misma chava por más de 4 horas. Eso quedío atrás, aunque ahora de vez en cuando sigo haciéndolo. Y ya sea en el messenger, por teléfono o en persona, las mujeres en general tienen la costumbre de cambiar de conversación.

Esa es otra razón por la que incomodo a algunas chavas. Dicen que hablo muy en serio siempre. Bueno, ¿de qué otra manera se podría hablar? Si haces una apuesta, pues procuras cumplirla. Las mujeres hacen apuestas para no cumplirlas, sólo para llamar la atención. Luego entonces si siente que estoy hablando en serio sobre un reto (que por lo regular así es), se sacan de onda y se sordean. De hecho, siempre hablo en serio. Entonces, viene el cambio de conversación o las risas.

De alguna manera me choca que hagan eso. Ayer por la noche me di cuenta que una chica se puso algo en su nick en el messenger que obviamente iba para mí. Cuando le quisé sacar charla al respecto, se sordeo y no volvió a contestar. Si le digo que me agrada, ser ríe o me pone una carita de algo. Lo peor de todo fue cuando quisé charlar con una amiga, que por enésima vez me dejo "plantado"; o sea, no me dejo plantado, pero me insistio mucho en que nos vieramos el domingo y a fin de cuentas, no nos vimos. Al querer expresar mi 'incomodidad' al respecto, su respuesta fue 'de que no me traumara por eso'. No deseaba hondar mucho en el tema, pero si quisé darle a entender que no me latía que me dijera una cosa y luego me saliera con otra... ella se hizo wey, me dijo que luego hablabamos y que se iba a dormir porque estaba cansada.

O sea, ¿qué les pasa?, ¿por qué no pueden enfrentar una conversación?, ¿es tan dificíl? Claro, todo va siempre a querer evitar una responsabilidad. Siempre he estado encontra de que me salgan con cosas así, cosas como el famoso 'no sé', los emoticons o risitas, sólo para no dar una respuesta de frente. Y no sólo por el messenger, si en cualquier conversación normal, de cara a cara, es lo mismo; siempre le quieren sacar la vuelta a las cosas para no tener que verse resposables de algo que dijeron, o evitar algún compromiso.

Y son tantos ingredientes los que entran en esta mezcla, que podría hablar muchos blogs al respecto, pero las respuestas son sencillas, es más, a veces es sólo seguir la conversación. Y todo tiene que ver con todo. Si les gusta un wey, díngalo "me gustas Wey"; si fulano te escribe algo, díngalo, "Fulano me gusto lo que escribiste, por esto, esto y esto... " o "Fulano no me gusto por aquello, esto y lo otro"; si no querían salir con alguien "Alguien, no puedo o no quiero salir contigo" o "Alguien, lo siento, me quedé dormida y no pude salir contigo; lo siento, yo luego te llamo para reponer la salida". Claro, la última frase es 'pedirle peras al olmo'; tampoco digo que todas las mujeres sean así, lo que sí puedo afirmar es que la mayoría lo son. ¿Qué les cuesta? ¿dignidad, orgullo? No manchen, que hueva me dan.

Desde luego, todo lo que acabo de decir carece de sentido para esa mayoría de mujeres. "Dude, lo que pasa es que lo estás viendo desde el punto de vista de un hombre, no de una mujer", me explica mi Sensei; tiene razón, lo interesante entonces sería conocer las razones de las mujeres. Por cada razón que yo pongo aquí, hay 5 que cada chava puede darme en contra, para explicar que es más sano sacarle la vuelta a las cosas, que es más chido no hacerse responsable de lo que es evidente, que es más importante evitar conversaciones que la llevaría a comprometerse de alguna manera y linin' la vida loka es mejor.

jueves, 3 de noviembre de 2005

¡Sorpréndanme!

Todos los días pasan y espero que algo nuevo y raro ocurra.

Hace más de un año, Cristy - en una de las sesiones con ella - me puso un ejercicio, que consistía en buscar cosas que me 'hacían el día'. Durante una semana hice mi tarea y encontré muchas cosas que me hacían el día.

Todos los días podría decir que cosas me hicieron el día. De hecho, es rarísimo el día que paso sin disfrutarlo de una u otra manera. Mucha gente inconcientemente disfruta sus días; antes para mí no era fácil. De hecho, puedo decir que mucho de mi stress de antes era precisamente porque no haya cosas buenas, siempre pensaba que lo malo me ocurría.

Ahora todos los días pasan bien; lejos de la gripa o el stress normal de la chamba, todo pasa normal. Todo pasa tan normal, que podría decirse que es monótono. y, otra vez, no es que no sea feliz o tranquilo, es que de repente se vuelve aburrido.

Durante el día espero que algo nuevo y raro ocurra; cuando parece que si ocurre, trato de seguirlo. Pero al final del día (o de los días) se desaparece.

La verdad es que quiero que algo me sorprenda. Quiero que me ponga a prueba. Espero que ocurra algo inesperado, algo a lo que no estoy acostumbrado, que ponga en tela de juicio mis creencias y mueva algo en mi ser.

Mine hacía cosas así; de repente tenía detalles, pequeños, como frases u ocurrencias o charlas.La Ausente también tendía a sorprender, con sus charlas o con llamarme de repente, sólo para tomar un café o ir de compras al centro. Por eso las extraño (las extraño mucho). No sé, será que siempre soy el que trata de sorprender a los demás. Así, cuando alguien sorprende al 'sorprendedor', es como vencer al maestro ó al enemigo en su mismo campo de batalla.

Debo ser correcto y agregar a esta lista a quiénes me han soprendido en otras ocasiones: mis papas, mi hermano, Randú, Alejandro, la maestra Selene, Hugo, Colosio, Terminel, Barcala, Trax, Juan José, Samael, KillerFry y Alex.

Insisto, todos los días saco algo de bueno, algo que le da significado a mí día. Pero a veces quisiera ser sorependido, sólo para darle un poco más de emoción a mi vida. Y aunque a veces trato de darme esa emoción a veces, el sabor que alguien más lo hago inesperadamente es mejor.

martes, 1 de noviembre de 2005

La Güera

La Güera me ha estado insistiendo mucho en actualizar el blog. Es agradable saber que sigue siendo una lectora fiel. Siempre sus comentarios me levantan el ánimo.

¿Por qué? La Güera es coqueta y caprichosa. Me gusta más cuando es coqueta, que cuando es caprichosa. Desde luego, es mejor cuando me manda un mensaje ó hace fiesta cada vez que nos topamos.

¿Y qué hacer? Con mucha anticipación, puso al descubierto aquello que sólo reafirma mi propia maldición: una vez amigos, nunca nada más. Aun así quedan sus miradas, los juegos y dos que tres cruces de palabras y algo raro, eso raro, tan raro, que cualquiera (como nosotros) lo llama amistad.

Amigos, bromistas, distantes y raros. Me agrada su fidelidad, pero casi no la veo. Yo disfruto de muchos placeres cada ves que la veo, ¿quién no disfruta ese cuerpecito? Y bueno, ni modo, uno se debe manter lejos de él. Aunque apapacharla y darle masaje es legal.

Le prometí escribirle algo porno (ella obviamente cambio la conversación y se rió... ¿por qué siempre evitan el tema las mujeres?). Pero si escribiera algo porno sobre ella, no lo publicaría aquí; y si pensará algo así, no lo escribiría. Bueno, y aunque lo he intentado, siempre es dificíl pensar cosas así de ella. ¿Qué contradicción no?